“Ciencia y fe: un diálogo necesario y posible”

Seminario permanente en la Universidad Pontificia de México

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CIUDAD DE MÉXICO, martes 2 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- La Universidad


Pontificia de México celebró la primera sesión del “Seminario permanente sobre el diálogo entre ciencia y fe”, en coordinación con la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, la Anáhuac, la Iberoamericana, la Intercontinental, la Panamericana y el Colegio de Posgraduados de la Universidad de Chapingo.

El evento fue inaugurado el 20 de febrero por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, presidente de la Comisión episcopal para la Pastoral de la Cultura en México, informa a ZENIT José Felix García, de la Universidad Pontificia.

El presbítero Alberto Anguiano hizo la presentación del seminario, el cual, según sus palabras, “representa el esfuerzo por institucionalizar un diálogo provechoso entre quienes reconocen en la ciencia y la fe, dos genuinas expresiones del conocimiento humano”.

Con este seminario, las instituciones participantes se suman a un movimiento internacional que promueve el diálogo entre la religión y la ciencia y que cuenta ya, por ejemplo, en Estados Unidos con más de cincuenta asociaciones o, en Europa, con numerosas instituciones universitarias como el Center for Theology and Natural Sciences de Berkely, además de la European Society for the Study of Science and Theology y la Fundación Templeton.

“Favorecer el intercambio entre la perspectiva creyente y científica es del todo urgente y necesario, particularmente, en esta era global en la que el protagonismo de la ciencia y la tecnología constituye el marco de referencia que configura los valores de la sociedad actual”, se dijo.

En la misma presentación se señaló que “concretamente, en México, promover el ejercicio de un diálogo abierto a la discusión, críticamente fundada, parece no menos apremiante si se considera que la polarización es una inercia cultural que accidenta el desarrollo social tanto en su nivel político, como económico, científico y religioso. Resulta pues, imperativo dejar atrás una práctica beligerante que hace de la palabra, no expresión de la razonabilidad, sino instrumento de la agresión visceral”.

“El recién inaugurado seminario permanente quiere incidir en el cambio cultural de la patria mexicana, promoviendo, pues, una discusión que críticamente fundada, deje de ser trapecio de lucha libre para convertirse en la palestra donde se ejercite la palabra como expresión de una razón dialogante y, por ello mismo, de una razón socialmente responsable”, señaló el presentador.

Dada la dispersión y la falta de interrelación existente entre las distintas áreas del saber especializado, el seminario permanente se propone como objetivo: “Ofrecer una plataforma institucional que pueda favorecer el intercambio de recursos científicos, pedagógicos, humanos y de infraestructura a fin de promover y enriquecer: el análisis de los problemas sociales; el análisis y discusión sobre los nuevos planteamientos éticos y políticos suscitados por las técnicas biomédicas; el diálogo entre los principales actores de los diversos sectores de la sociedad mexicana”.

En particular, el seminario pretende “facilitar las condiciones para un intercambio informativo entre las ciencias positivas y especulativas en orden a fundamentar, entre ambas esferas del saber, el diálogo crítico, constructivo y socialmente responsable”.

El calendario programado para este año 2010, se compone de cuatro sesiones cuyos temas que se discutirán en distintas sedes universitarias: “Ciencia y fe: un diálogo necesario y posible” (20 de febrero en la UPM); “Humanismo y transhumanismo” (22 de mayo en la U. Anáhuac Norte); “Origen, estructura y evolución del universo y su relación con la física, la filosofía y la teología” (25 de septiembre en la U. Popular Autónoma del Edo. De Puebla) y, finalmente, “Relaciones ciencia-fe: hitos históricos relevantes” (6 de noviembre en la U. Panamericana).

Tras la presentación general, siguió la conferencia magistral (“Ciencia y fe: un diálogo necesario y posible”) a cargo de Evandro Agazzi, profesor de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Génova, Italia, y presidente de la Academie Internationale de Philosophie des Sciences, Bruselas.

Vino luego la exposición de un panel de especialistas, entre los que se encontraban, Carlos Mendoza, OP, doctor en Teología por la Universidad de Friburgo, Suiza, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, además de docente en varias instituciones; Alexandre S. F. de Pomposo, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Libre de Bruselas, y licenciado en Filosofía y bachiller en Teología por la Universidad Católica de Lovaina, y el maestro Juan José Blázquez, miembro de la Fundación “Diálogo entre la Ciencia y la Religión”, en Argentina, posgraduado en Filosofía Política por la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos, y en Filosofía de la Naturaleza por la Universidad Católica de Lublin, Polonia.

Este seminario permanente está dirigido, principalmente, a la comunidad universitaria, docentes y estudiantes de las universidades convocantes, pero, en general, a todos los profesionales de las distintas ramas del saber, a los miembros de las distintas confesiones religiosas y a todos los hombres y mujeres interesados en el progreso de la cultura del diálogo.

Esta apertura indiferenciada se funda en la convicción, afirman los organizadores, “de que el conocimiento no es resultado del trabajo de una élite, sino el producto de un esfuerzo colaborativo”.

En este sentido, subrayan “que el conocimiento, genuinamente benéfico, progresa sólo dentro de una comunidad científica. De este modo, la actitud crítica, propia de la ciencia, queda abierta a la búsqueda de una verdad a la que es posible aproximarse desde diversas perspectivas y en la proximidad del encuentro personal y amigable”.

Para mayor información: www.pontificia.edu.mx.