Claridad, desafío de la Iglesia en Estados Unidos, según un psiquiatra

Frederik S. Berlin comenta el caso de los abusos a menores

| 667 hits

PARÍS, 23 abril 2002 (ZENIT.org).- Se corre ahora el riesgo de que la gente no perciba como «prioridad absoluta de la Iglesia» la voluntad de proteger a los niños. Lo afirma Frederik S. Berlin, profesor de Psiquiatría en la facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins de Baltimore.



En una entrevista al diario francés «La Croix» [ http://www.la-croix.com ], el experto estadounidense describe las potenciales consecuencias negativas de todo lo sucedido en algunas diócesis de Estados Unidos.

«La Iglesia de Estados Unidos es una de las instituciones más respetadas del país --aclara Berlin--. Goza de una inmensa estima. Por esto, muchos ciudadanos estadounidenses viven con inquietud lo que está sucediendo».

En esta cuestión, y en la manera en que se ha afrontado, afirma el psiquiatra, «Los católicos son más abiertamente críticos con su Iglesia que los otros ciudadanos, creyentes o no».

Pero antes de afirmar que el drama de los abusos haya sido totalmente ignorado o «encubierto» por la jerarquía eclesiástica estadounidense, «hay que recordar que la Iglesia católica fue una de las primeras instituciones en afrontar el problema, ya en 1960», precisa Berlin, recordando que es un problema que afrontan también otras confesiones religiosas.

Actualmente, según el estudioso de Baltimore no habría «recetas» capaces de resolver por sí solas definitivamente el grave fenómeno del abuso de menores.

«Los psicólogos tienen efectivamente una parte de responsabilidad», afirma, pues el estudio de la pederastia, «ha sido uno de los sectores más ignorados».

En cuanto a la voluntad de esconder a la opinión pública los abusos cometidos por algunos sacerdotes, no hay que olvidar que las familias han sido las primeras que «no tenían la intención de hacer públicos los escándalos».

Todo esto lleva a Berlin a decir que «ha sido más una falta de real comprensión de lo que estaba sucediendo, que la voluntad de cubrir los hechos».

Para recuperar la confianza colectiva Berlin sugiere a la Iglesia que «explique con claridad lo que pretende hacer para afrontar el problema, las decisiones que tomará, las medidas que pondrá en marcha para que todo esto no se repita nunca más».