Clonación humana: las células madre embrionarias no han obtenido resultado alguno

Mucha publicidad y ninguna ética en la obtención de células madre embrionarias mediante clonación

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 1552 hits

En relación a las recientes informaciones aparecidas en una revista estadounidense sobre la obtención de embriones humanos mediante clonación en Oregón, con fines terapéuticos, la asociación Profesionales por la Ética ha hecho público un comunicado en el que afirma que los ensayos clínicos hechos hasta ahora con células madre embrionarias no han dado resultado alguno.

A falta de conocer más detalles sobre la citada experimentación, Profesionales por la Ética recuerda que “independientemente de la manera de obtenerlas, la realidad es que después de más de una década investigando con células madre embrionarias estas no han obtenido resultado terapéutico alguno”.

“Por el contrario --añade--, las células madre adultas y las células IP’S cosechan éxitos terapéuticos constantemente. Por ese motivo, en el mundo solo hay 24 ensayos clínicos con células madre embrionarias frente a 4.099 con células madre adultas”.

Subraya también que “independientemente de su fin, la clonación o transferencia nuclear aplicada a seres humanos está expresamente prohibida por el Protocolo Adicional al Convenio Europeo sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina, vigente y aplicable en España. Concretamente, se prohíbe toda intervención que tenga por finalidad crear un ser humano genéticamente idéntico a otro ser humano vivo o muerto”.

Para Teresa García-Noblejas, secretaria general de Profesionales por la Ética, “no tiene ningún sentido apostar por células madre embrionarias, no son rentables desde el punto de vista eficiente, no obtienen resultados terapéuticos e implican la destrucción de embriones humanos convertidos en cobayas de laboratorio para satisfacer la vanidad de algunos científicos y obtener recursos públicos de financiación. Si a esto unimos que esas células madre se obtienen mediante clonación humana, estamos ante una grave vulneración de la dignidad del ser humano, que en ningún caso debe ser producido en un laboratorio ni mucho menos utilizado”.