Colaboradora del Papa pide reconocer a la mujer en la dirección espiritual

Flaminia Giovannelli, analiza el papel de la mujer en la Iglesia

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 22 de julio de 2010 (ZENIT.org).- Una de las mujeres con mayor responsabilidad en la Curia Romana propone ofrecer un mayor reconocimiento y espacio al papel que puede ofrecer la mujer en la dirección espiritual.

La propuesta es formulada en la edición italiana de este jueves de "L'Osservatore Romano", el diario de la Santa Sede, por Flaminia Giovannelli, primera mujer laica nombrada por Benedicto XVI subsecretaria del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.

"Mi imagen de la Iglesia es la de Juan Pablo II y la Madre Teresa que se dan la mano...", comienza explicando Giovannelli, nacida en Roma el 24 de mayo de 1948, licenciada en Ciencias Política y en Ciencias Religiosas.

Esta imagen la ilustra después con casos concretos de vida: "Cuando pienso en tantas religiosas que en sus congregaciones, a diferentes niveles, desempeñan de manera totalmente independiente papeles extraordinarios no sólo para ejercer la caridad, sino también para gestionar patrimonios, organizar escuelas u hospitales, y sobre todo para acompañar la vida espiritual de sus hermanas, gozando del respeto de todos por su admirable trabajo, creo que su valor se afirma por sí mismo".

Según Giovannelli, que trabaja en este dicasterio vaticano desde 1974, "en algunos ámbitos eclesiales la mujer destaca, pienso especialmente en el de la dirección espiritual".

"Si recibir el sacramento de la reconciliación es esencial para el cristiano, pues le reconcilia con Dios, la dirección espiritual es de importancia fundamental para su vida: saber racionalmente que se nos ha perdonado el pecado no equivale siempre a sentirse perdonados".

La subsecretaria vaticana exclama: "qué importante es la ayuda de alguien para reconocer y respaldar el plan que el Señor tiene para cada uno de nosotros. Y cuantas veces esta ayuda nos viene de una mujer, precisamente por la sensibilidad y la afectividad que le son proprias".

Por eso propone: "creo que atribuir importancia a la tara de acompañamiento espiritual podría ser al mismo tiempo un reconocimiento del papel de la mujer".

Por lo que se refiere la valoración del papel de la mujer en la Curia Roma, objetivo ya expresado en el pasado por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI, confiesa: "en mi trabajo siempre he tenido la sensación de que mis ideas son tenidas en cuenta precisamente porque son ideas de una mujer, complementarias y por tanto necesarias para lograr un juicio objetivo sobre las cuestiones en las que he sido consultada".

"Y esto es esencial --concluye--. Esto no quita que, según los organismos y la preparación de las mujeres, facilitada últimamente por su acceso a los estudios más propiamente eclesiásticos, éstas podrían asumir también papeles de mayor responsabilidad. Y es muy probable que esto suceda".