Colombia: atentado terrorista. Enérgica condena del arzobispo de Cali

Se produce mientras siguen las negociaciones de paz en La Habana. Al menos 9 muertos y 48 heridos

Roma, (Zenit.org) Redacción | 639 hits

El arzobispo de Cali, Mons. Darío de Jesús Monsalve, ha expresado su enérgica condena por el atentado perpetrado por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en el municipio de Inzá, en la zona del Cauca (Colombia), la mañana del 7 de diciembre, que ha provocado 9 muertos y 48 heridos, además de la destrucción de un cuartel de policía y una docena de tiendas.

La nota enviada a la Agencia Fides por Radio Caracol retoma las palabras del arzobispo: “El diálogo en medio de una guerra no puede ser tan frío como está sucediendo; es necesario enmarcar estas conversaciones en algunos límites específicos para la acción militar”. 

La población de Inza se ha dirigido inmediatamente a la escena del atentado llevando velas para orar por los muertos (5 soldados, un policía y tres civiles, según el informe oficial), quedándose en el lugar hasta la noche. “Muchos de los militares y la policía, no son de aquí. Vienen de muy lejos para llevar a cabo un servicio de seguridad. No podemos dejarlos solos”, dice un hombre que había ido allí con toda la familia. 

Mientras la noticia del atentado aparecía en los medios de comunicación de Colombia, en Cuba, donde se están llevando a cabo conversaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, se pospuso la publicación de una declaración conjunta ya preparada. De hecho, el gobierno ha retirado su aprobación de la declaración por este terrible acto de terrorismo.

Algunos observadores apuntan a la urgente necesidad de reconocer la presencia de otras fuerzas subversivas y otras de contra insurrección, y en todo caso hay ataques que no consideran las consecuencias sobre la población civil. 

Los medios de comunicación por su parte hacen saber que las FARC han declarado una tregua de 30 días para el período de Navidad, a partir del 15 de diciembre. Esta decisión fue tomada justo después de que el presidente Santos hablase a la nación, con la promesa de “no dar tregua a la guerrilla, por qué así no tendrán un minuto de paz y no podrán cometer actos como estos”.