Colombia: el Gobierno y las Farc anuncian un acuerdo de participación política

El cardenal Salazar presenta el estudio 'Propuestas de Mínimos para la Reconciliación y la Paz en Colombia'

Roma, (Zenit.org) Redacción | 582 hits

La delegación del Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC anunciaron ayer miércoles en La Habana, el acuerdo sobre participación política, un paso más en el camino para acabar con el conflicto armado. Este es el segundo logro de las actuales conversaciones de paz, tras el alcanzado en mayo de este año sobre materia de tierras y desarrollo rural.

De esta forma, se podrían cerrar, consideraron algunos analistas, las reivindicaciones que estuvieron en el origen de la creación de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque otros temen la participación de los hombres de las FARC en el Gobierno. El proceso de paz comenzó en La Habana el 18 de noviembre de 2012, tras 50 años de conflicto armado.

La Iglesia por su parte a través de la Comisión de Conciliación Nacional (CNN) ha presentado este martes en la sede de la arquidiócesis de Bogotá, el estudio "Propuestas de Mínimos para la Reconciliación y la Paz en Colombia”, con la presencia del vicepresidente de la República, Angelino Garzón.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia y de la CNN, el cardenal Rubén Salazar Gómez, durante la presentación del texto recordó que "los contenidos del Acuerdo Nacional de mínimos para la Reconciliación y la Paz en Colombia, son el resultado de un amplio proceso iniciado en el 2009, en el que participaron diversos actores de la vida social, económica, política y académica, así como diferentes organizaciones públicas y privadas del país, para recoger las propuestas ciudadanas sobre las condiciones necesarias para una reconciliación y paz estructurales y permanentes en la sociedad colombiana".

El cardenal Salazar Gómez, informa el comunicado de la Conferencia Episcopal, también aseguró que "es necesario tener en cuenta los retos que enfrenta el país para superar los problemas sociales y económicos que se constituyen en generadores de la violencia y la desigualdad". El arzobispo de Bogotá reiteró además la importancia de que los diversos sectores logren consensos para consolidar las condiciones de una paz duradera y estructural, basada en la justicia, la solidaridad y la fraternidad.

Dadas las transformaciones y cambios en los contextos y realidades regionales y nacionales, la CNN se apoyó en un equipo académico para hacer una actualización de los ocho mínimos del Acuerdo Nacional, "con el fin de aportar en las propuestas que están haciendo las diferentes organizaciones en el proceso de paz y como estrategia para ambientar la posible post-negociación y las condiciones futuras de una paz estructural", continúa el comunicado.

El purpurado también indicó que como complemento a estos mínimos de paz, la Iglesia en Colombia considera que "se debe avanzar en aspectos como la justa distribución de la tierra y el logro de un auténtico desarrollo económico, de un desarrollo integral para el hombre y los campesinos de nuestra nación; el acompañamiento permanente a las víctimas, trabajando en favor del derecho que éstas tienen a la verdad, la justicia y la reparación; ambientar los escenarios para que sea posible el perdón en todos los estamentos de la sociedad; acompañar la reincorporación social de los victimarios y actores de la guerra, mediante la reinserción social de los excombatientes".

También en "ampliar el concepto de democracia, con la construcción o el fortalecimiento de espacios de participación política; fortalecer la confianza de la población en el proceso de paz, trabajando en torno a la reconciliación y un ambiente en que sea posible el perdón, apenas termine el conflicto armado; y aportar en el diseño e implementación de procesos de formación ética y pedagógica, en torno al tratamiento y gestión de los conflictos bajo el enfoque de la no violencia y la solución pacifica de los mismos, que ayuden a generar un cambio de actitud y de forma de pensar de la población".

El presidente del Episcopado expresó su confianza en que este documento servirá para alimentar la reflexión permanente sobre la necesidad de avanzar en grandes consensos nacionales que permitan a todos los colombianos alcanzar la paz tan anhelada.

Por su parte, el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, invitó a la Iglesia Católica a convocar a un "frente común por la paz", dejando de lado las diferencias políticas y sociales y aglutinando a diversos sectores interesados en el logro de la paz en Colombia.

Por otro lado, el vicepresidente aseguró que la guerrilla de las FARC debe "pedir perdón a través de sus voceros, por todos los crímenes, las víctimas y el daño causado a la población. Pero dijo que el Estado también debe pedir perdón por las alianzas de algunos con los paramilitares con el pretexto de enfrentar a la guerrilla".

"El proceso de La Habana necesita de un proceso de perdón y reconciliación. Si hubiera amnistía para los guerrilleros, debe haber amnistía también para los militares y todos los servidores públicos que se metieron con cosas ilegales... Esto es un acuerdo de paz no solo para la guerrilla sino para todo el país", aseguró el vicepresidente.

El vicepresidente Garzón felicitó a la Iglesia y a la CCN por publicar este documento, que calificó como "importante y oportuno" en la actual coyuntura del proceso de paz que se lleva a cabo en La Habana. Asimismo, añadió que la Iglesia Católica es el mejor aliado que tiene el Gobierno, en el ámbito local, regional y nacional, para el logro de la paz. "La Iglesia puede jugar un papel aglutinante a favor de una cultura de paz y en contra de la guerra y la violencia", afirmó.

También quiso señalar que el presidente Juan Manuel Santos ha sido "valiente", se ha comprometido con el tema de la paz y ha expresado su disposición a firmar un acuerdo de paz este año con las FARC e iniciar un proceso similar de diálogo con el ELN. Y sobre este punto explicó que para avanzar en el camino de la paz se precisa que las FARC y el ELN "hablen menos militarmente y más políticamente a la población".