Colombia: Presidente del Episcopado invita a vivir el Año de la Fe

Exhorta a participar en la Semana por la Fe a través del canal de televisión Cristovisión

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BOGOTÁ, lunes 24 septiembre 2012 (ZENIT.org).-El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Rubén Salazar Gómez, invitó a todos a vivir intensamente el Año de la Fe proclamado por el papa Benedicto XVI.

El alto prelado recuerda que, mediante la Carta Apostólica Porta Fidei, del 11 de octubre de 2011, el Santo Padre proclamó un Año de la Fe, que comenzará el 11 de octubre de 2012, en el quincuagésimo aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II, y concluirá el 24 de noviembre de 2013, Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo.

Monseñor Salazar Gómez precisó que el Año de la Fe también se relaciona con la presentación hace 20 años del Catecismo de la Iglesia Católica. 

“Tanto el Concilio como el Catecismo nos ayudaron a comprender mejor el contenido fundamental de nuestra fe como la adhesión a un Dios que nos ama, a un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”, aseguró el Presidente del Episcopado colombiano en declaraciones oficiales dadas hoy a un medio de noticias en internet.

Explicó que el santo padre quiere que “miremos de nuevo nuestra fe, la contemplemos, la consideremos y nos decidamos a fortalecerla. Es decir, a dejarnos más dócilmente guiar por el espíritu de Dios que nos une profundamente a Jesucristo nuestro Señor y por lo tanto nos hace capaces de vivir en el amor, en el amor a Dios y en el amor a los demás”. 

Afirmó que será un tiempo durante el cual “vamos a tratar de fortalecernos todos en nuestra entrega de fe, en nuestra conciencia de que somos discípulos misioneros del Señor Jesucristo”. 

De igual manera, monseñor Salazar Gómez invitó a participar en la Semana de la Fe, organizada por el Canal Cristovisión entre el siete y el 14 de octubre de 2012.

Con este evento “vamos a estar de todas las maneras posibles ahondando en nuestra fe, profundizando lo que significa la realidad de que Dios viene a nosotros y debemos recibirlo en nuestro corazón, abriendo plenamente nuestro corazón y nuestro ser para que Dios lo llene de su amor y de su paz”, agregó el prelado.