Comienza el domingo el retiro de Cuaresma para el Papa y la Curia

Un carmelita francés predicará sobre Juan Pablo II y los santos

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 10 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI estará de retiro de oración junto con los miembros de la Curia la próxima semana, con motivo de los ejercicios espirituales de Cuaresma, que este año se centrarán en Juan Pablo II y la teología de los santos.

El carmelita descalzo François-Marie Léthel predicará este retiro, del 13 al 19 de marzo. El padre Léthel es profesor en la Facultad Pontificia de Teología (Teresianum), y prelado-secretario de la Academia Pontificia de Teología.

Los ejercicios comenzarán a las 6 de la tarde en la Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostolico, con el rezo de vísperas, la meditación introductoria, la adoración Eucarística y la bendición.

El Santo Padre y la Curia se reunirán cada día del retiro para el Oficio Divino, y escucharán tres meditaciones. El último día, que coincidirá con la solemnidad de san José, se celebrarán los laudes a las 9 de la mañana, seguidos por la meditación conclusiva.

Todas las auciencias papales serán suspendidas durante el retiro del Papa, incluyendo la audiencia general del 16 de marzo.

Rica historia

Un folleto publicado por la Prefectura de la Casa Pontificia da un programa detallado del retiro. Incluye también una cronología de quienes han predicado ejercicios espirituales a los Pontífices y a la Curia, desde los padres jesuitas Giovanni Oldrà y Alessio Magni en 1925, al padre salesiano Enrico dal Covolo el año pasado.

El padre Léthel explicó el tema elegido este año, y afirmó que en el espíritu de conversión de la Cuaresma, se trata de una preparación ideal para la beatificación de Juan Pablo II el 1 de mayo.

En declaraciones a L'Osservatore Romano, el padre Léthel describía a Juan Pablo II como “inseparablemente, un pastor, un misionero, un místico, un pensador y un poeta. Formado en la escuela de los santos – especialmente san Luis María Grigñón de Monfort, san Juan de la Cruz y santo Tomás – en su pontificado dio un nuevo lugar a los santos, considerándoles no sólo como ejemplos de perfección cristiana, sino como los mejores teólogos, es decir, conocedores de Dios, aunque no hubiesen estudiado teología académica”.

El padre Léthel mencionó en esta conexión el Catecismo de la Iglesia Católica y, por encima de todo, la proclamación de santa Teresita de Lisieux como doctora de la Iglesia y “experta en la sciencia amoris".

Precisamente con ocasión de esta proclamación, reflexionó el padre Léthel, Juan Pablo II puso a santa Teresita junto a otra mujer doctora de la Iglesia, santa Catalina de Siena, a quien describió como “una representante eminente de la teología vivida por los santos”.

Siguiendo a Juan Pablo II, Benedicto XVI "no ha cesado de desarrollar continuamente esta teología de los santos en sus catequesis al Pueblo de Dios, proponiendola también a los teólogos (1 de diciembre de 2009) y a los sacerdotes (10 de junio de 2010)", prosiguió el padre Léthel. "Esta es, evidentemente, una de las líneas fundamentales de su magisterio. Los santos, de hecho, nos ayudan a redescubrir de modo inseparable la 'gran razón' y el 'gran amor', y a no sucumbir a la tentación del relativismo, caracterizado, al contrario, por la 'razón pequeña' y el 'pensamiento débil', y también por el 'amor débil'".

Santos maestros

Durante los ejercicios, explicó el predicador, los santos serán el punto de referencia al que mirar y la voz a la que escuchar, con particular atención a las santas mujeres.

Entre las figuras que serán tomadas en consideración hay dos santos particularmente queridos a Juan Pablo II: Luis María Griñón de Montfort, que inspiró su lema 'totus tuus,' y Teresa de Lisieux, que serán la voz dominante de los Ejercicios: la “doctora de la sciencia amoris, la pequeña Teresa, va de la mano con don grandes doctores de la sciencia fidei: san Anselmo, teólogo de la cruz, y santo Tomás, teólogo de la luz de Cristo”.

Otras dos santas figuras femeninas serán objeto de reflexión: Catalina de Siena, “en su compromiso de reforma de la Iglesia, profundamente herida por el pecado de sus miembros”, y Juana de Arco, “en su pasión y muerte por culpa de sacerdotes y teólogos”.

Después de tres santas vírgenes consagradas, el padre Léthel propondrá a una esposa y madre, Concepción Cabrera de Armida, una mística mexicana del siglo XX, declarada venerable por Juan Pablo II en 1999: Una mujer que “nos ofrece una doctrina muy elevada sobre la maternidad con su doble experiencia de maternidad natural y espiritual”.

Para subrayar el papel que los laicos, y en particular los jóvenes, tuvieron en el corazón del Pontífice polaco, será presentada una joven laica, la beata Chiara Luce Badano, que murió en 1990, a los 18 años de edad, ofreciendo sus sufrimientos por el Papa, por los jóvenes y por todo el mundo.

Finalmente, el predicador cerrará los ejercicios con la figura de san José, Redemptoris custos, y del venerable Giuseppe Quadrio, un sacerdote y teólogo salesiano que murió en 1963 tras una vida dedicada al servicio del estudio y la enseñanza.