Comisariada la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción

Entre otros, gestiona el hospital Instituto Dermopático de la Inmaculada de Roma

Roma, (Zenit.org) Redacción | 2244 hits

Un comunicado de la Santa Sede, hecho público ayer 18 de febrero, anuncia la decisión de comisariar a la italiana Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción.

El comunicado afirma: “Tras la visita apostólica efectuada por monseñor Filippo Iannone a la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción, en fecha 15 de febrero, el santo padre ha decidido confiar el gobierno del mencionado instituto religioso al cardenal Giuseppe Versaldi, presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, nombrándolo delegado pontificio. En tal función el cardenal Versaldi tendrá la tarea de guiar al instituto religioso y enderezar las estructuras sanitarias gestionadas por este hacia un possible resanamiento económico, excluyendo sin embargo una participación de la Santa Sede in tales actuaciones”.

La citada congregación gestiona entre otros el hospital Instituto Dermopático de la Inmaculada (IDI) de Roma y se había dirigido al Vaticano para salvar el hospital con una carta dirigida al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de la Santa Sede.

El cardenal Versaldi es presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. Nació el 30 de julio de 1943 en Villarboit, Vercelli, Piamonte. Ordenado sacerdote en 1967 fue consagrado obispo en 2007. Creado cardenal en 2012 por Benedicto XVI, fue coadjutor en la parroquia del Santísimo Salvador en Vercelli, y desde 1970. En 1972, fue enviado a Roma a estudiar psicología y derecho canónico a la Pontificia Universidad Gregoriana. En 1976, fue encargado de fundar el consultorio familiar diocesano en Vercelli, del que es director y luego presidente de la Federación regional piamontesa de consultores cristianos. En 1994, es nombrado vicario general de la Archidiócesis de Vercelli. En 2007, es nombrado obispo de Alessandria. En 2011, Benedicto XVI lo nombra presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, sucediendo al cardenal Velasio De Paolis, y al mismo tiempo arzobispo.

La Santa Sede se propone salvar un centro sanitario, único en su especialidad, que es reconocido en el campo dermatológico y oncológico, con el fin de preservar los puestos de trabajo de las 1.500 familias de los empleados del hospital, así como su notable patrimonio científico en el campo de las enfermedades de la piel.

Hijos de la Inmaculada Concepción

En 1857 –reza la página de la congregación--, el padre Luigi Maria Monti fundó la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción, con el fin de prestar asistencia sanitaria y sostén espiritual a los necesitados. Nombrado superior general de su congregación por Pío IX, durante su actividad romana, decide comprar una viña en el agro romano en via Boccea 1, para el reposo de sus hijos espirituales, enfermeros en el hospital Santo Spirito en Sassia, cerca del Vaticano.

Más que al reposo en la “Viña de San José”, los frailes se dedican a curar la tiña que atenaza a los pastores del lugar. Esta actividad inicial derivará en el Instituto Dermopático de la Inmaculada de via dei Monti di Creta 104.

Al hilo del progreso científico del siglo, permitido por la invención del microscopio, en 1907, el padre Ludovico Sala formula la primera pomada para la cura de la tiña de los pastores. La nueva cura evita los métodos quirúrgicos rudimentarios, a menudo con resultados desfigurantes, empleadas hasta entonces.

Los “Hermanos de la piel”

El éxito de la pomada y otros preparados médicos del padre Sala es tal que en 1912 el hermano es autorizado con decreto de la prefectura a gestionar una casa de saludo para enfermos de la piel.

Reconocida la importancia de la actividad sanitaria de los frailes, la Santa Sede otorga una importante ayuda financiera para dotar a los religiosos de una estructura hospitalaria más concorde con su febril actividad. En 1925, se inaugura el primer pabellón del Sanatorio de via Monti di Creta. En los años 30, el Sanatorio goza ya de tal prestigio que los médicos romanos invitan a sus pacientes a dirigirse a los frailes. En el centro sanitario, trabajan las Hermanas de la Misericordia de Verona, ya desde hacía más de 50 años empeñadas en la asistencia a los enfermos juntos a los hermanos de la Congregación.

En 1931, el padre Sala empezó a tener serios problemas de visión. El padre Pastori, superior general, envió a sucederle al hermano Emanuele Stablum, que por voluntad de la Congregación renuncia a la dedicación al sacerdocio y se hace médico. Stablum, con criterios innovadores, perfecciona la obra del predecesor, confiriendo al IDI la característica de hospital dermatológico.

Centro pionero en patologías de la piel

Durante la segunda guerra mundial, la actividad científica del Instituto sufre una fuerte ralentización pero su actividad caritativa prosigue dando acogida y refugio a un centenar de perseguidos religiosos e políticos de toda proveniencia. Tras la guerra, la actividad científica se reanuda con nuevo vigor y a finales de 1946 sale el primer número de “Crónicas del IDI”, la primera publicación científica del Instituto.

Al mismo tiempo se cran los "Congresos mensuales”: manifestaciones internas del Instituto en las que se examinan los casos más raros, a fin de asegurar una valoración colegiada y por tanto un provechoso intercambio de ideas entre los especialistas.

En 1950 muere el hermano Stablum. Hereda la dirección sanitaria el profesor Rino Cavalieri, todavía activo. Sigue un nuevo impulso a la actividad de investigación entrelazada con el florecer de publicaciones científicas.

Confirmando su cualidad de precursor de métodos de cura modernos, el Instituto es de los primeros en Italia en crear las prestaciones ambulatorias,en lugar de la obligada hospitalización. En ese periodo se crean las reuniones semanales para la investigación histológica de casos individuales y el examen detallado y comentado de la literatura dermatológica mundial. Ambas iniciativas garantizan una constante puesta al día y una progresiva integración entre los resultados de la experimentación terapéutica empírica y los frutos de la investigación científica.

Ampliaciones de la actividad

En 1957, se hace una nueva ampliación del IDI. En 1970, la actividad científica y el papel asumido en ámbito regional y nacional le valen la calificación de hospital regional especializado en Dermatología. Se inician las obras de una tercera ampliación que permita una capacidad de 350 camas. En 1976, acaban las obras. El nuevo edificio permite en 1983 acoger las nuevas divisiones de Cirugía Plástica y de Cirugía Vascular, dotadas de tecnologías muy avanzadas, capaces de permitir la más atenta diagnosis de las vasculopatías, así como la mejora de otras secciones.

El 3 de julio de 1990, el IDI, en virtud del nivel alcanzado obtiene de los ministerios de Sanidad y de Investigación Científica el reconocimiento de Instituto de hospitalización y cura de carácter científico. Esto implica que el hospital se dote de una serie de servicios para la programación y la gestión de la actividad de Investigación Clínica y de Laboratorio, que supervisa la Comisión de Bioética, que vigila sus proyectos de experimentación de los fármacos relacionados con la investigación biomédica corriente, para que se desarrollen respetando los procedimientos científicos y el derecho a la salud del paciente.

A comienzos de 1998, la Congregación de los Hijos de la Inmaculada Concepción adquiere el complejo hospitalario de San Carlos de Nancy.

Recientemente, el IDI creó una serie de departamentos, servicios multidisciplinares y ambulatorios superespecializados, a fin de responder a la demanda creciente de prestaciones especializadas dermatológicas por parte de los pacientes, a través de la integración de experiencia adquirida, paralelamente, en las diversas secciones del Instituto.