Cómo mejorar nuestra predicación sagrada

Columna del padre Antonio Rivero LC

Brasilia, (Zenit.org) Antonio Rivero | 1940 hits

Estamos explicando los diversos tipos de predicación sagrada. La semana pasada vimos la homilía. Hoy veremos la predicación o charla explicativa.

PREDICACIÓN O CHARLA EXPLICATIVA

Quiero explicar una verdad de la fe, de la liturgia o de la moral, para que los oyentes la entiendan bien. Aquí el predicador echa mano de la explicación clara, ordenada y estructurada para que la inteligencia del oyente entienda. Se trata de una charla explicativa o discurso explicativo, dirigido sobre todo a la mente de los oyentes para que entiendan ese tema.

Esta predicación tiene su importancia: hoy más que nunca se necesitan discursos explicativos por la ignorancia religiosa que cunde por doquier. No demos por supuesto que las personas saben estas verdades.

También esta predicación exige unas cualidades: Un solo tema. Desarrollado en tres o cuatro aspectos claros, interesantes, estructurados, lógicos y con cierta originalidad en el enfoque.

Propongo este esquema para un discurso explicativo:

Una introducción atrayente: con alguna estadística, un ejemplo, una noticia, un hecho histórico sobre ese tema.

Una proposición escueta que resume en dos líneas lo que se va a desarrollar después.

Un desarrollo del tema estructurado, claro, progresivo y con ejemplos y ritmo oratorio La claridad se logra explicando algunos de estos puntos: importancia del tema, definición, clases o tipos, obstáculos, medios y frutos. Ayuda también aquí sacar a colación un ejemplo, una imagen, una anécdota que haga ese tema agradable y quede grabado en la mente. Usar un lenguaje claro, sencillo y siempre expresivo, nunca monótono.

Y una conclusión breve que resume lo dicho y exhorta a vivirlo.

Ejemplo de un esquema de discurso explicativo sobre el matrimonio que yo ofrecí en Los Ángeles y las personas que me escucharon no olvidaron esta imagen que empleé: Queridas familias, les invito a construir su edificio matrimonial ladrillo a ladrillo. (1) En primer lugar, veamos los cimientos de ese edificio matrimonial: oración, sacramentos, piedad…(2) Los muros de este edificio tienen que ser sólidos para que resistan los vientos y los terremotos de las dificultades: amor, diálogo, comprensión, perdón… (3) Este edificio tiene que contar con unas ventanas amplias que dan luz a nuestro matrimonio: sinceridad, transparencia y fidelidad. (4) No olvidar poner una antena parabólica que sepa captar las ondas: vigilancia para que no entren los ladrones. El día de la muerte ustedes están poniendo el último ladrillo…

Otro ejemplo de esquema explicativo más simple sobre el tema de la humildad: (1) Veamos la importancia de la humildad. (2) Definamos la humildad: virtud que se desprende de la templanza y nos pone en nuestro justo lugar. (3) Clases de humildad: falsa humildad y verdadera humildad. (4) Enemigos de la humildad: soberbia, vanidad... (5) Campos para ser humildes: con Dios, con los demás, con nosotros mismos. (7) Medios para alcanzar la humildad: meditar los atributos de Dios, meditar en las propias miserias. (8) Frutos de la humildad en nuestra vida: Dios me bendecirá, los demás me aceptarán más fácilmente y sentiré una gran paz interior. Terminemos con el ejemplo de algún santo que vivió de manera especial la humildad. Esta charla puede ser desarrollada en dos días.

Las anteriores entregas de esta serie se publicaron en:

[2013-03-22] http://www.zenit.org/article-44976?l=spanish 

[2013-03-20] http://www.zenit.org/article-44987?l=spanish

[2013-03-08] http://www.zenit.org/article-44634?l=spanish

[2013-03-02] http://www.zenit.org/article-44693?l=spanish

[2013-02-22] http://www.zenit.org/article-44305?l=spanish

[2013-02-15] http://www.zenit.org/article-44304?l=spanish

[2013-02-08] http://www.zenit.org/article-44303?l=spanish

[2013-01-25] http://www.zenit.org/article-44212?l=spanish