Complacencia del Papa por el número 2000 de «L’Osservatore Romano» en español

| 1322 hits

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 3 mayo 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha expresado en un mensaje su complacencia al publicarse el número 2000 de la edición en lengua española de «L'Osservatore Romano».



El diario difunde las enseñanzas y actividades del Sucesor de Pedro y de esta Sede Apostólica, así como también los documentos y orientaciones pastorales de los Episcopados y Pastores de habla hispana.

En su mensaje, el pontífice expresa su «complacencia por la fructuosa labor realizada» y alienta «a quienes trabajan en ese periódico a seguir ofreciendo este servicio».

El padre Arturo Gutiérrez, L.C., encargado-responsable de «L'Osservatore Romano» en lengua española, ha reconocido que se trata de «una celebración gozosa por la alegría eclesial que nace de un servicio prestado con amor y entrega: servicio al Santo Padre, servicio a la Santa Sede y servicio a las Iglesias particulares de habla hispana».

«Nuestro semanario ha sido testigo privilegiado de innumerables acontecimientos eclesiales a lo largo de más de 38 años», afirma el sacerdote mexicano en un artículo publicado en el último número del semanario.

«Nació del amor apostólico del Papa Pablo VI hacia las Iglesias que están en el "continente de la esperanza", donde "se juega el futuro de la Iglesia", para que se conociera en ellas de forma segura la enseñanza autorizada del Vicario de Cristo».

El Papa Giovanni Battista Montini, después de su viaje apostólico a América Latina en agosto de 1968, para asistir al Congreso eucarístico internacional de Bogotá e inaugurar en la capital colombiana la II Conferencia general del Episcopado latinoamericano, manifestó el deseo de tener un órgano de información y documentación que constituyese un vehículo de contacto permanente entre la Santa Sede y las Iglesias locales esparcidas por la geografía de habla hispana.

«"L'Osservatore Romano", en su edición diaria en italiano, ya existía desde el 1 de julio de 1861, pero el Papa Pablo VI deseaba ver "su" periódico realizado también en lengua española, el idioma más hablado en el mundo católico», explica el padre Gutiérrez.

Ese deseo se hizo realidad el 5 de enero de 1969, al publicarse el primer número de la edición en lengua española.

El encargado-responsable del semanario, desde el inicio, fue el hoy obispo Cipriano Calderón Polo, que llevó a cabo profesionalmente esta misión durante veinte años, hasta diciembre de 1988, en que fue nombrado por Juan Pablo II obispo titular de Tagora y vicepresidente de la Comisión pontificia para América Latina.

Le sustituyó en el cargo el padre Gutiérrez.

Al inicio el semanario se imprimía únicamente en el Vaticano y se enviaba por correo a los diversos países. Con el fin de lograr una mayor difusión y disminuir los costes de la suscripción, se comenzó a imprimir en otros países.

Enviado por correo electrónico desde el Vaticano, se imprime y distribuye actualmente también en Perú (desde 1997), en México (desde 1998) y en Argentina (desde 2005).

Ha adquirido una difusión muy amplia entre sacerdotes, religiosos, religiosas, parroquias, centros e instituciones eclesiásticas, movimientos apostólicos y seglares comprometidos en la vida eclesial. Y es especialmente apreciado por los misioneros y misioneras de habla española de todo el mundo.

«Para estar en comunión con Cristo hay que estar en comunión con su Vicario en la tierra, amarlo filialmente, escucharlo con devoción y confianza, y obedecerlo con valentía y amor. Y es necesario, ante todo, conocer de forma segura sus enseñanzas», afirma el padre Gutiérrez.

«Por eso, resulta no sólo conveniente, sino incluso necesario un órgano, como “L'Osservatore Romano”, que lleve con garantías de autenticidad esa enseñanza. Y nosotros, semana tras semana, hemos llevado a los pastores y fieles de todas las Iglesias particulares de habla hispana esa palabra de verdad».