Comunicado final de la reunión de la Coordinadora para Tierra Santa de 2011

Promesa de oración, llamada a la peregrinación y compromiso por una paz justa

| 2414 hits


JERUSALÉN, viernes 14 de enero de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el comunicado final de la undécima reunión de la Coordinadora de conferencias episcopales de Europa y América a favor de la Iglesia en Tierra Santa, celebrada en Tierra Santa del 10 al 13 de enero.

Bajo el título Una promesa de oración, una llamada a la peregrinación y un compromiso para perseguir una paz justa, el comunicado fue publicado en lengua francesa este viernes en la web del patriarcado latino de Jerusalén.



***



Una promesa de oración, una llamada a la peregrinación y un compromiso para perseguir una paz justa
Coordinadora Tierra Santa, del 10 al 13 de enero , 13-1-2011
Comunicado final



Nos hemos reunidos por undécima vez en Tierra Santa para mostrar, compartiendo e intercambiando nuestras experiencias y nuestras esperanzas, el amor y la solidaridad de los católicos de nuestros países por la tierra de nuestro Salvador, por los santos lugares y, especialmente, por las personas que constituyen aquí la comunidad de creyentes.

Este año hemos buscado de manera específica encontrarnos todas las confesiones cristianas. Nuestra llamada como cristianos es a construir puentes y nuestra esperanza compartida es llevar a todos los cristianos unidos a la búsqueda de una paz justa para todos en esta tierra. También nos complace estar con los Ordinarios de Tierra Santa.

Las líneas escritas por el Papa Benedicto XVI sobre Tierra Santa han sido para nosotros un aliento:

"Por tanto, cuanto más vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto más miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jesús ha nacido, ha vivido y se ha entregado a sí mismo por todos nosotros. Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor están cargadas de memoria para nosotros y siguen “gritando” la Buena Nueva. Por eso, los Padres sinodales han recordado la feliz expresión en la que se llama a Tierra Santa «el quinto Evangelio». Es muy importante que, no obstante las dificultades, haya en aquellos lugares comunidades cristianas. El Sí-nodo de los Obispos expresa su profunda cercanía a todos los cristianos que viven en la Tierra de Jesús, testimoniando la fe en el Resucitado”.

Exhortación apostólica post-sinodal Verbum Domini, 89

Venid y veréis

Creemos que cada visita a Tierra Santa beneficia tanto a los peregrinos como a la gente que vive aquí, y especialmente a la comunidad cristiana. Cuando los discípulos de Juan Bautista le preguntaron a Jesús dónde vivía, él no les respondió directamente , sino que les exhortó a “venir y a ver”. Ellos lo hicieron y eso cambió sus vidas. Igualmente, nuestra estancia en Tierra Santa ha cambiado la nuestra. Nos vamos con un compromiso renovado de rezar con y por nuestros hermanos obispos, la comunidad cristiana y todos los habitantes de Tierra Santa. Nos comprometemos a rezar por una paz justa y para que se den los pasos necesarios para proteger la vida, la dignidad, los derechos y la libertad religiosa de todos en Oriente Medio. También animamos las peregrinaciones que visitan la tierra en la que Jesús caminó y a las personas que continúan viviendo aquí su fe.

Apoyamos a los que quieren desesperadamente encontrar las maneras de contribuir a una mayor justicia allí donde ven tanto miedo y desconfianza, incluso odio y destrucción. A pesar de algunas mejoras tangibles en la asignación de visados, hemos vuelto a constatar con dolor la frustración que sienten algunos clérigos y religiosos católicos que ven sus tareas cotidianas obstaculizadas por las restricciones de movimientos. Nuestros hermanos obispos nos han explicado con tristeza que las palabras del Papa durante su visita el 2009 para permitir la facilidad de movimientos para el clero católico y los religiosos parece que no han sido escuchadas. Instamos enérgicamente a la conclusión de las largas negociaciones entre la Santa Sede y el Estado de Israel. Hemos tomado conciencia también del sufrimiento de aquellas personas cuyos matrimonios son sometidos a enormes dificultades por las exigencias de “seguridad” y las diferencias religiosas, así como del de aquellas personas y comunidades cuyas tierras y propiedades han sido dañadas o confiscadas, entre otras causas por el trazado del muro de separación, y del de las personas cuya vida se hace difícil a causa de la situación en la que viven en Gaza.

Sabemos que hay mejoras en algunos lugares, y el Primer ministro Fayyad nos ha hablado de noticias alentadoras: las cifras más recientes muestran que son más numerosos los palestinos que vuelven que los que se van de su país. Pero estamos profundamente preocupados por todas las situaciones en las que la dignidad humana es ignorada o insultada. Nos comprometemos a estar junto a los artífices de justicia y de paz aquí en Tierra Santa, y a intentar alentar y persuadir a los líderes y a los habitantes de nuestras propias naciones a unirse a ellos.

Continuaremos trabajando por una paz duradera apoyando una auténtica solución de dos Estados con seguridad y reconocimiento para el Estado y el pueblo de Israel y un Estado viable e independiente para los palestinos. Trabajaremos por un futuro en el que la vida, la dignidad y los derechos de los palestinos y de los israelíes sean protegidos y respetados.

¿Qué debemos hacer?

Debemos continuar pidiendo a los católicos que recen por nuestros hermanos y nuestras hermanas en esta tierra y también informaremos a otras personas interesadas sobre lo que hemos aprendido.

Debemos continuar las conversaciones con los diplomáticos y los políticos de nuestros países para compartir las preocupaciones de las comunidades cristianas con las que nos hemos encontrado.

Apelamos también a las personas a unirse a nosotros en estos compromisos. Los líderes religiosos tienen una función que desempeñar en la manera como sus hermanos de religión ven a las personas que tienen otras creencias y, como nosotros, deben manifestar más coraje y responsabilidad en el liderazgo. Los que tienen una función educativa con los niños tienen una responsabilidad particular para ayudar a los espíritus jóvenes a crecer en el respeto a los derechos y a la dignidad de toda persona creada por Dios, sin distinción de creencias, de cultura o de nacionalidad. Nosotros hemos sido muy alentados por el testimonio de estos religiosos que trabajan en las escuelas contribuyendo a edificar un futuro mejor.

Los que gobiernan las distintas partes de Tierra Santa necesitan unir la voluntad y los medios para dar pasos valientes por la justicia y la paz. Los líderes de nuestras naciones, cuyas políticas tienen importantes efectos aquí, tienen responsabilidades ineludibles para ayudar a favorecer una paz justa y proteger los derechos de los creyentes y de todas las personas en estas tierras. Los periodistas también saben cuán poderosas pueden ser sus palabras y les exhortamos a informar sobre las dificultades, pero también sobre los signos de esperanza.

Rezamos para que el Señor dé la fuerza a su pueblo y lo bendiga, a todo su pueblo, con el don la paz, especialmente en esta tierra que todos califican como santa.



Firmantes del Comunicado



Monseñor Patrick Kelly 

arzobispo de Liverpool, Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales

Monseñor Rock Mirdita
arzobispo de Tirana Durazzo, Conferencia Episcopal de Albania



Monseñor William Kenney
Obispo de Asuntos Europeos
Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales



Monseñor Pierre Morissette
Obispo de St Jerome
Conferencia Episcopal de Canadá



Monseñor Michel Dubost
Obispo de Evry
Conferencia Episcopal Francesa



Monseñor Peter Bürcher
Obispo de Reykjavik y representante de la Conferencia de Obispos Nórdica



Monseñor Stephan Ackermann
Obispo de Trier y presidente de la Comisión Alemana Justicia y Paz
Conferencia Episcopal Alemana



Los siguientes obispos forman parte de la Coordinadora por Tierra Santa, pero tuvieron que abandonar el encuentro antes.



Monseñor Gerald Kicanas
Obispo de Tucson
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos



Monseñor Joan-Enric Vives
Obispo de Urgell y copríncipe de Andorra
Conferencia Episcopal Española



[Traducción del original francés por Patricia Navas]