Concluyó Ginebra 2: 'aceptaron a Ginebra Uno, pero en Siria se sigue disparando'

Entrevista a Mons. Tomasi, observador de la Santa Sede ante organismos internacionales

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 751 hits

Concluyó este viernes la cumbre de Ginebra 2, sin grandes resultados, y ahora siguen las diferencias internacionales sobre Siria. En Munich se ha abierto la Conferencia internacional sobre seguridad, en la que participan los principales países y entes internacionales que intervienen en la crisis medioriental.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió a EE.UU y Rusia que hagan presión al gobierno y a la oposición siria para que vuelvan a negociar el 10 de febrero próximo en Ginebra. La finalidad es siempre la de lograr un alto al fuego y detener un conflicto que ya ha causado 136 mil muertos.

ZENIT entrevistó telefónicamente a Mons. Silvano Tomasi, representante permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y entes internacionales con sede en Ginebra, pidiéndole que ilustrara a qué punto se encuentra la situación.

“Las informaciones que tenemos indican que las negociaciones retomarán el 10 de febrero”, indicó Mons. Tomasi. Sobre los logros obtenidos, precisó que “no se ha concluido mucho”, puesto que las expectativas eran “que se obtuviera la suspensión de la violencia y de la guerra, y sobre esto las cosas no han madurado lo suficiente”.

“A pesar de ello -precisó el arzobispo- no se puede decir que haya sido todo negativo, porque han manifestado la voluntad de reencontrarse para negociar, sea el gobierno sirio que la oposición”. Añadió que además “existe el deseo que haya más participación por parte de otros componentes de rebeldes, de manera que algo pueda concluirse”.

El observador de la Santa Sede ante los entes internacionales en Ginebra, indicó entre los logros el hecho que los participantes de esta última cumbre “hayan aceptado como punto de partida las conclusiones de la conferencia de Ginebra Uno, que era la base sobre la cual se quería concordar”. Precisó que “Ginebra Uno fue aceptada como dijeron los comunicados y el negociador de la ONU y de la Liga Árabe ante Siria, Lakhdar Brahimi”. Motivo por el cual “algo de positivo hubo” dijo.

La cumbre de Ginebra Uno se realizó en junio de 2012 y las conclusiones piden un gobierno de transición, que se prepare una nueva Constitución y se realicen elecciones libres. El acuerdo fue avalado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Mons. Tomasi lamentó entretanto “que no se haya logrado un alto al fuego” y que “no haya madurado nada sobre los corredores humanitarios”.

Interrogado sobre la oposición, si es solamente política o tiene algún poder dentro de la lucha armada, el observador de la Santa Sede recordó que “la semana pasada hubo una batalla abierta entre la oposición y estos grupos de mercenarios, irregulares que según indicó el ministro de Exteriores de Siria, Walid Al Mualem, contarían con 'voluntarios' de unos ochenta países. O sea que la oposición siria se puso a combatir contra algunos de estos grupos”.

Sobre las minorías religiosas, precisó que “todas las partes que negocian indicaron que se quiere un futuro democrático en el cual todos tengan derecho de existir; por lo tanto que valga para cristianos, drusos y alawitas, y todos los otros, porque Siria es un país conformado por grupos, aunque la mayoría parezca sunita”.

“En mi intervención en Motreux --recordó Mons. Tomasi-- he insistido mucho que sea la ciudadanía el criterio que indique la pertenencia al país, de manera que la gente se pueda organizar de acuerdo con los principios de la libertad de asociación, de la libertad religiosa. Pero partiendo de esta base común que es la ciudadanía, para construir un Estado que sea realmente democrático y neutro por lo que se refiere a etnias, grupos culturales o religiosos”.

“Recemos --concluyó Mons. Tomasi-- para que llegue la paz en esta Siria martirizada, pero no sólo, porque también hay tantos países atormentados, como la República Centroafricana, Malí, Congo, etc”.