Confirmada la excomunión de mujeres sometidas a una ordenación sacerdotal simulada

Decreto de la Congregación para la Doctrina de la Fe

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CIUDAD DEL VATICANO, 27 enero 2003 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha publicado este lunes un decreto en el que confirma la excomunión de un grupo de mujeres que participaron en un intento de ordenación sacerdotal celebrado por un obispo cismático.



El documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que lleva por fecha el 21 de diciembre de 2002, anuncia que la Santa Sede ha rechazado el recurso que las mujeres presentaron al Decreto de excomunión publicado por ese mismo organismo vaticano el 5 de agosto de 2002.

Por otra parte, la Santa Sede considera que el rechazo de cumplir con las indicaciones de la Iglesia «se ha agravado aún más por el hecho de que algunas de estas mujeres están creando grupos de fieles, en abierta y de hecho sectaria desobediencia al Romano Pontífice y a los obispos diocesanos».

«Dada la gravedad de esta contumacia --añade el Decreto--, la pena no es sólo justa, sino incluso necesaria, con el objetivo de tutelar la recta doctrina, de salvaguardar la comunión y la unidad de la Iglesia y de orientar la conciencia de los fieles».

El Decreto, firmado por el cardenal Joseph Ratzinger y monseñor Tarcisio Bertone, S.D.B., presidente y secretario respectivamente de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el momento de la firma del decreto, ha sido aprobado por trece cardenales y dos obispos miembros de la Congregación vaticana que residen en Roma.

Juan Pablo II ha aprobado expresamente el Decreto y pedido su publicación.

La ordenación simulada fue celebrada por el argentino Rómulo Antonio Braschi, obispo cismático y fundador de una comunidad también cismática.

Las mujeres católicas de nacionalidad alemana, austríaca y estadounidense que participaron en la ordenación simulada fueron, según indica el Decreto, Christine Mayr-Lumetzberger, Adelinde Theresia Roitinger, Gisela Forster, Iris Müller, Ida Raming, Pia Brunner y Dagmar Braun Celeste, quien en esa ocasión se presentó con el nombre de Angela White.

En la carta apostólica «Ordinatio sacerdotalis» (n. 4) de 1994, Juan Pablo II establecía que «la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia».

Puede consultarse el Decreto original en la sección de Documentos de la página web de Zenit (http://www.zenit.org/spanish/archivo_documentos/).