«Construimos escuelas para hacer una sociedad más justa y solidaria»

Asamblea Plenaria de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar

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ROMA, 2 oct (ZENIT.org).- «Cristo nuestra paz. La Iglesia Familia de Dios, lugar y sacramento de reconciliación, de perdón y de paz». Este es el tema de la XII Asamblea Plenaria trienal del Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM).



La Asamblea, que desde el sábado está reunida en el centro de espiritualidad «Mundo Mejor» en Rocca di Papa, localidad que se encuentra cerca de Roma, se concluirá el próximo 9 de octubre. La reunión deberá evaluar el trabajo desarrollado por los diversos órganos del Simposio en el último trienio y definir el programa para los próximos tres años; procederá además a la renovación o a la confirmación de los cargos de sus diversas estructuras. En el importante encuentro participan todos los cardenales africanos, los miembros del Comité permanente, los delegados de las Conferencias regionales y nacionales del SECAM y de las Iglesias hermanas, además de algunos miembros de congregaciones de la Curia romana.

El padre Efoevi Penouku, secretario general del SECAM, explicó a los micrófonos de «Radio Vaticano» el significado y los objetivos de esta Asamblea y el papel desempeñado por la Iglesia en el continente africano.

--Somos conscientes de que en pocos días no podemos resolver todos los problemas de África pero podemos crear en nosotros la conciencia de nuestra realidad y esto es muy importante. El tema de la asamblea ha sido estudiado en las diversas Conferencias Episcopales, que están presentes con más de 500 obispos, sus delegados. Los participantes deberán reflexionar y llevar a las propias diócesis las respuestas y también los interrogantes que emergerán en el curso de la Asamblea. Debemos en especial reflexionar sobre cómo la Iglesia puede contribuir a promover una sociedad fundada en la solidaridad, en la paz y el perdón, pero siempre siguiendo el ejemplo de Jesús. Nosotros, de hecho, no pensamos sustituir a los políticos sino que queremos ver en qué modo podemos, en cuanto Iglesia, ayudar a mejorar la vida de nuestras poblaciones.

--¿Qué conclusiones han sacado en sus asambleas desde 1969 hasta hoy? En concreto.

--Podemos decir, sobre todo, que cuando ha habido crisis en África, el pueblo y los políticos han pedido ayuda a la Iglesia. Esto significa que algo ha sucedido. Nosotros no queremos hacer política. Como decía un obispo: yo soy ministro «in eterno» de Jesús, y no un ministro por cuatro años. A nosotros nos interesa ver cómo podemos estar al servicio de nuestro pueblo. Estamos atentos a la política sólo en cuanto que forma parte de la vida de la gente. Entre las acciones concretas llevadas a cabo por la Iglesia en África, está la construcción de escuelas y universidades para poder contribuir al nacimiento de una sociedad más justa y más solidaria.