Construir una Europa abierta al Absoluto

La CCEE invita a mirar más allá de la crisis económica

Roma, (Zenit.org) Redacción | 869 hits

Hoy en todos los países de la Unión Europea (UE) se celebra la Fiesta de Europa, que recuerda la “Declaración de Schuman” firmada el 9 de mayo de 1950 la que es considerada el certificado de nacimiento de la UE.

Y este viernes, el papa Francisco recibe en el Vaticano a la presidencia del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas (CCEE), para tratar de diversos temas relacionados con la evangelización del continente europeo, en un momento no sólo de crisis económica sino principalmente de crisis moral y espiritual en el que urge, como indican los obispos europeos en su hodierno mensaje, “a reflexionar sobre el propio empeño en construir una sociedad europea abierta al Absoluto y marcada por la verdad, justicia, solidaridad y libertad”.

La Unión Europea está compuesta por veintisiete estados y fue establecida con la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea el 1 de noviembre de 1993. La UE ganó el Premio Nobel de la Paz 2012, “por su contribución durante seis décadas al avance de la paz y la reconciliación, la democracia, y los derechos humanos en Europa”.

Con motivo de la conmemoración, la CCEE envió un mensaje dirigido especialmente “a todas las personas que están hoy en el continente europeo y se encuentran en dificultad debido a la actual crisis económica, a las que se sienten solas, que han perdido o están buscando un trabajo y que a causa de la graves crisis de sentido y de fe tienen dificultad de mirar hacia el futuro”. Y en particular a los jóvenes a quienes “queremos decirles que la Iglesia en Europa les está cerca y los invita a no perder la esperanza”.

La CCEE reivindica en su mensaje lo que el beato Juan Pablo II afirmó en la exhortación Eclesia in Europa: “Jesucristo es la fuente de esperanza para Europa” e invita a “no dejar que el miedo y los egoísmos ofusquen la caridad que siempre distinguió nuestro continente”. También a redescubir “la importancia de la familia, el valor del don y de la acogida, volviéndose cercano a los más necesitados”.

En el mensaje, los obispos de Europa agradecen también “a todas las personas que movidas por la fe se vuelven promotoras de obras de caridad y asistencia a nivel local, nacional e internacional. La ayuda que estas dan es la respuesta atenta y concreta a las diversas necesidades materiales, pero también es signo del amor fiable de Dios que en Jesucristo se volvió cercano a todos”.

E invitan también a los cristianos del continente a “reflexionar sobre el propio empeño en construir una sociedad europea abierta al Absoluto y marcada por la verdad, justicia, solidaridad y libertad: pilares de paz como la definió el papa Juan XXIII”.