Convivencia y libertad en las sociedades multirreligiosas

Entrevista al director de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña

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BARCELONA, jueves 13 de octubrede 2011 (ZENIT.org).-Cataluña es un territorio plagado de religiosidad desde hace siglos. Ahora, la llegada de nuevas religiones tiñe el mapa confesional con otros colores y prácticas de culto que conviven con el cristianismo.

Con el objetivo de gestionarlo bien, el gobierno de esta comunidad autónoma española creó hace años una Dirección General de Asuntos Religiosos. Su nuevo director, el profesor y abogado Xavier Puigdollers i Noblom, nos recibe en su nuevo despacho y nos aclara que sin el factor religioso no se entiende el tejido social.

Puigdollers ha estado vinculado a varias entidades sociales y es el presidente de la Asociación de Amigos y Devotos de San Raimon de Penyafort (http://www.ramondepenyafort.com), patrono de los abogados.

- Imagino que algunas cartas de las que tiene aquí encima del despacho son felicitaciones para las fiestas religiosas de judíos, musulmanes, budistas...

- Xavier Puigdollers: Efectivamente, el gobierno catalán busca una relación fluida con todas las religiones presentes en nuestro país, de manera que intentamos que todas las entidades nos sientan próximos.

Felicitarles en sus fiestas, así como atender sus peticiones o asistir a los actos a los que se nos invita es nuestra manera de expresar que el hecho religioso es importante, y que queremos apoyar las comunidades a ejercer su libertad religiosa.

- Pocos gobiernos tienen una Oficina de Asuntos Religiosos. ¿Por qué ustedes se ocupan institucionalmente del tema?

- Xavier Puigdollers: Cataluña es un país milenario, con una diversidad religiosa sin parangón en España. Además, la religión es un fenómeno no reducible a ninguna de sus facetas: cultura, beneficencia, educación…

Por lo tanto, resulta lógico que la Generalitat crease una dirección general para la interlocución con las Iglesias y el resto de comunidades religiosas. Nos interesa que la comprensión llegue a las bases, a los vecinos, a la cotidianidad.

- La diversidad de religiones es una realidad. ¿Cómo distinguen en el trato a las de más arraigo histórico y a los movimientos nuevos?

- Xavier Puigdollers: En definitiva, se trata de un organismo que permite que las entidades religiosas puedan ser atendidas teniendo en cuenta la particularidad de cada una de ellas, sin tratarlas a todas como si fueran iguales en estructura, incidencia pública, implantación, objetivos, etc.

En este ámbito, donde lo simbólico es tan significativo, los poderes públicos tienen que ser especialmente cautelosos en tratar a cada uno según sus costumbres, pero sin confundir las parcelas que corresponden a cada uno.

Al fin y al cabo, esas diferencias no las suele marcar el gobierno, sino las propias confesiones, al establecer sus prioridades, líneas de trabajo, o propuestas de colaboración.

- A veces se habla de una cierta obsesión, manía, persecución… contra lo religioso, sea en forma de anticristianismo, antisemitismo, antiislamismo…¿en Cataluña lo ve así?

- Xavier Puigdollers: Las entidades religiosas catalanas son moderadas en sus formas, de manera que suelen tener gran prestigio y poca animadversión.

Las situaciones conflictivas que han tenido lugar en Cataluña han sido puntuales, y en cualquier caso, no se deben a ningún enfrentamiento por motivos de las creencias, sino por el miedo a lo desconocido o por cuestiones sociales.

- Han hecho un mapa de las religiones en Cataluña. ¿Qué han descubierto que les haya sorprendido?

- Xavier Puigdollers: Venimos haciendo los mapas religiosos desde 2001, y desde entonces, muchas otras comunidades han visto la necesidad de proveerse también de este instrumento.

Los resultados indican, en primer lugar, un gran crecimiento de las minorías. En segundo lugar, hay que destacar que la magnitud de cada confesión no siempre está acorde con su presencia mediática, que en algunos casos es sobredimensionada y en otros relegada.

Y finalmente, nos hace conscientes de que la diversidad religiosa no es un dato circunstancial, causado por la inmigración, sino un nuevo rasgo del conjunto de la sociedad catalana.

- ¿Los municipios tienen que reservar suelo público para ceder a entidades religiosas?

- Xavier Puigdollers: El proyecto de ley que el gobierno catalán ha aprobado recientemente establece que en los municipios donde exista la demanda de más lugares de culto, los ayuntamientos tienen que prever en la planificación urbanística dónde se va a admitir la instalación de templos.

Pero esos terrenos no quedan reservados exclusivamente a los centros de culto, ni el propietario tiene ninguna obligación de cederlos a una entidad religiosa.

Se trata de favorecer la libertad religiosa en los pueblos y ciudades contando con la administración municipal, sin vulnerar el principio de autonomía local. Esperamos que el Parlamento apruebe pronto esta ley.

Por Miriam Díez i Bosch