Convocatoria internacional de cofradías para revitalizar la religiosidad popular

En Bilbao y Vitoria (España), del 5 al 8 de diciembre

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MADRID, viernes, 27 octubre 2006 (ZENIT.org).- La conciencia del papel en la revitalización de la religiosidad popular mueve la convocatoria del I Congreso Internacional de Cofradías y Hermandades consagradas a la advocación de Vírgenes Patronas (del 5 al 8 de diciembre en España).



Es una iniciativa de la Hermandad Penitencial de Nuestra Señora de Begoña, patrona de Bilbao, y de la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca, de Vitoria: ambas son las ciudades anfitrionas de este gran encuentro, orientado, en general, a fortalecer el mensaje cristiano en el fomento de la devoción a la Virgen en el entorno de la religiosidad popular.

En particular se busca mantener el contenido religioso de las fiestas patronales en convivencia con otras religiones y en una sociedad no confesional de la Europa del siglo XXI.

Los promotores «representan a unas cofradías muy inquietas, que se están renovando constantemente, que tienen una gran implantación social», y buscan brindar sus vivencias «a otras cofradías», «crear un foro de opinión, de diálogo, de ayuda entre unas cofradías y otras», explicó el director del Congreso –Carlos García Llata, decano de la Facultad de Teología de Vitoria- a Zenit el jueves, en el marco de la presentación de la iniciativa.

Cofradías y religiosidad popular, nexo necesario

«Revitalizar la religiosidad popular, su significado y su valor en nuestra sociedad» es «la finalidad de este congreso», y ahí tienen su papel las cofradías, recalca el teólogo salesiano.

Y ello es clave, pues «la religiosidad popular es muy importante»: «desde la perspectiva de la religiosidad -explica- el lenguaje simbólico es importantísimo» porque «expresa vivencias, anhelos, comprensiones del mundo, de la propia persona, esperanzas, inquietudes, compresión del dolor y del gozo».

«Todo esto se canaliza a través de la religiosidad popular, que utiliza el lenguaje simbólico», y de hecho –siguiendo a García Llata- es el «único cauce» que tienen muchísimas personas para expresar y vivir esas intuiciones, porque tal vez carecen de otros instrumentos conceptuales, lógicos o de preparación; «de aquí que la religiosidad popular haya que valorarla, porque transmite una comprensión de la vida, del ser humano, de Dios, del mundo».

«La religiosidad popular tiene su legitimidad», pero necesita revisión permanente -advierte-: «si la religiosidad popular pierde sus raíces» «fácilmente se convierte en algo folclórico, en algo simplemente cultural, en algo reiterativo que da identidad sociológica a un pueblo», «en algo que puede ser "fetichista", "mágico"».

Por eso «siempre requiere una revisión», «un aporte crítico, un aporte dialogal», «una aclaración constante»: un papel propio de las cofradías, subraya.

De hecho, en la presentación de este I Congreso Internacional, Joseba Rodríguez -tesorero de la Hermandad de Begoña- expresó: «Las fiestas patronales mantendrán su espíritu cristiano siempre que existan las cofradías».

Éstas, en su origen, «son asociaciones de laicos, con una finalidad primero devocional, pero también con una finalidad de caridad: hacer obras de caridad en el seno de la Iglesia, ayudar a los más débiles», apunta el director del encuentro a Zenit-

«En definitiva la cofradía es un movimiento dentro de la Iglesia católica»; «lógicamente tiende a revitalizar a los creyentes que están dentro [de ella], pero también es un instrumento de evangelización»; «si una cofradía no es evangelizadora pierde bastante su razón de ser», expresa.

Amplia convocatoria

El llamamiento a este encuentro no se dirige sólo a cofrades, sino a todos los estudiosos de la religiosidad popular, explica la organización, consciente de que las hermandades, cofradías y otras asociaciones de fieles –que por su dedicación pueden asimilarse a las anteriores, como son las Asociaciones de Seguidores, Patronatos, Órdenes, Rosarios o Fundaciones, entre otras- tienen muchas cosas en común.

La inauguración de los trabajos del Congreso estará a cargo del obispo auxiliar de Bilbao, monseñor Karmelo Etxenagusia. La segunda jornada, presidirá la celebración solemne de la Eucaristía en honor de Nuestra Señora el obispo local, monseñor Ricardo Blázquez –presidente de la Conferencia Episcopal Española-.

De antemano la utilidad del Congreso ya se percibe en tres ámbitos: para las cofradías, en primer lugar, «porque son protagonistas activas en la vivencia, en la expresión de la fe y en la transmisión de la fe» -añade García Llata-, pero «hay que recuperar la autenticidad, y por otro lado también hay que encontrar una carta de ciudadanía».

Y es que «es legítimo lo que estamos haciendo -aclara-: estamos construyendo sociedad, estamos aportando elementos para una sociedad mejor, para una sociedad mucho más justa, mucho más fraterna, mucho más sensible a las dimensiones más profundas de lo humano».

«Al mismo tiempo –prosigue- también va a ser una convocatoria útil para el resto de la Iglesia, porque va a descubrir que las cofradías no son algo del pasado; en este momento las cofradías asimismo necesitan ser valoradas por muchas comunidades cristianas».

Y desde un punto de vista social «creo que las cofradías, con esta preocupación que tienen por lo humano, aportan un toque de distinción a nuestra sociedad, que está precisamente necesitada de revitalización, de profundizar en aquello que constituye las raíces de la humanidad, del sentido de la humanidad que todos necesitamos», concluye.

Más información, programa detallado e inscripciones en la dirección electrónica info@congresovirgenespatronas.org y en la página web http://www.congresovirgenespatronas.org, en la que además está abierto el censo de Cofradías de Vírgenes Patronas.