Corea del Sur: Un centro donde experimentar el amor de Dios

Concluyó el encuentro carismático de Kkottongnae

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KKOTTONGNAE, viernes, 19 junio 2009 (ZENIT.org).- La gran concentración carismática "Amor en acción", organizada por los Servicios Internacionales de la Renovación Carismática Católica (ICCRS) en Corea del Sur, tuvo lugar en Kkottongnae.


 
Este lugar, la "aldea florida", es sede de una comunidad cristiana que alberga a los necesitados proporcionándoles no sólo un techo y tratamiento físico sino también una terapia psicológica basada en el amor.
 
Creado hace 33 años para asistir a todo tipo de indigentes y necesitados, incluidos  huérfanos, ancianos, minusválidos y enfermos psíquicos, Kkottongnae surgió por iniciativa del padre John Oh, un sacerdote que extrajo inspiración de la caridad demostrada hacia los vagabundos por un humilde mendigo, pobre como ellos pero rico en amor.
 
Así, junto a la asistencia material, Kkottongnae apunta también a llenar los vacíos afectivos de quien no logra mantenerse a sí mismo. En este óptica, instituyó hace trece años, junto a los centros para el adiestramiento y formación de los agentes sociales, también un "Centro para la investigación sobre el amor".
 
"Aquí, nosotros estudiamos el amor de Dios, enseñamos el amor de Dios, llevamos a las personas a hacer experiencia del amor de Dios", explica el hermano James Shin, médico especialista de medicina interna. "En este mundo hay muchos institutos de investigación -afirma fray James- pero ninguno hace investigación sobre el amor".
 
"La sociedad moderna tiene muchos conocimientos y tecnología, pero carece de espiritualidad -añadió--. Nuestra experiencia nos revela en cambio lo importante que es la espiritualidad. No sólo de pan vive el hombre, dice la Escritura, y lo prueban las multitudes de personas que en todo el mundo acaban en la calle, simplemente a causa de la falta de amor".
 
Por su parte, la presidenta del ICCRS, Michelle Moran, expresó su satisfacción por haber hecho converger en Corea del Norte a los exponentes de agrupaciones carismáticas de 43 países, con unos sesenta sacerdotes, quince obispos, dos cardenales, un nuncio apostólico y centenares de religiosas, provenientes preferentemente de países de Asia y de Australia. El encuentro final atrajo a más de 50.000 personas.
 
"Fue especialmente importante tener este encuentro en Asia, donde la Iglesia se muestra tan vibrante de energías y donde están presentes muchas expresiones de la Renovación Carismática", declaró la presidenta Moran, añadiendo haber sacado ánimos no sólo de las actividades de Kkottongnae, sino también de su comunidad religiosa, que incluye cien frailes y 213 religiosas, con un millar en formación.
 
"Hay un valor simbólico -añadió- en el hecho de que la fe en Corea haya llegado en tiempos relativamente recientes, llevada por laicos. Hemos extraído inspiración también de la peregrinación a los lugares de persecución: entrar en el espíritu de muchos mártires coreanos nos ha servido para reforzar nuestra fe. De quienes nos han precedido, podemos adquirir esperanza y valor".
 
Por Alessandra Nucci, traducido del italiano por Nieves San Martín