Crítica de cine: "Cruce de Caminos"

Enfrentar un pasado

Roma, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 832 hits

Hay noticias que ciertas personas no deberían recibir nunca... Y esto porque, o no estaban preparadas para conocerlas, o quizás les llega en un momento inapropiado. Combinaciones de este tipo pueden despertar instintos opuestos, tales como la ternura y la crueldad, o la ambición contra el deber.

Por otro lado, ¿cuántos padres quisieran dar lo mejor para sus hijos, aún cuando ya es tarde? ¿O cuántos hijos claman por tener unos minutos más a su padre, sea que esté vivo o muerto?

Entre estas categorías se mueve el filme “Cruce de Caminos” (The Place Beyond the Pines, USA 2012), que nos presenta la historia de Luke, interpretado por Ryan Gosling (London, Ontario, 1980), quien deja atrás su arriesgado oficio de motociclista de circo itinerante, al recibir la noticia de que es padre como fruto de una relación pasada con Romina, rol a cargo de Eva Mendes (Miami, 1974).

Una de las razones que lo llevan a renunciar al espectáculo y permanecer en la ciudad, es la impotencia de no haber estado al momento del nacimiento del pequeño, que hoy es atendido con holgura, y protegido con amor por el actual esposo de Romina.

Llevado por sentimientos de ira y violencia, decide por una vía rápida al margen de la legalidad, a fin de proporcionarle al niño y a la madre un bienestar que tampoco a nivel emocional está en capacidad de ofrecer.

Su descontrol lo conducirá a soprepasar límites, donde tendrá que confrontarse con la ley, que vendrá de la mano del audaz agente de la policía Avery Cross, a cargo de Bradley Cooper (Pensilvania, 1975).

Es aquí donde entra la tercera historia, desarrollada también de modo magistral por el director y guionista Derek Cianfrance (Colorado?, 1975), quien junto a Ben Coccio (Nueva York, 1975), narran un mundo paralelo, el cual no está exento de ambiciones y corrupción, así esté alzada la legalidad como bandera...

Este cruce de caminos hará que años después, las herencias de los protagonistas se encuentren, confirmando de este modo que el hombre no siempre puede dejar atrás un pasado.

Nos quedamos con dos escenas. Una es durante el bautismo del pequeño en brazos de la madre y de su nuevo padre. Hasta allí llega Luke, quien sentado en la última banca del templo contempla la ceremonia y llora ante ese, y nuevos dolores por venir.

Otra que impacta es cuando se le ve al agente de policía Cross, mediando por su ascenso... A partir de allí no se sabrá si le atormentaba más el hijo adolescente que empezaba a perder, o la mano que le dejaron estirada en aquella “negociación”.

Para conocer más del film (en inglés): focusfeatures.com/the_place_beyond_the_pines