Cumple ochenta años la revista católica más difundida en el Este de Europa

Entrevista con el redactor jefe de «Niedziela»

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CZESTOCHOWA, domingo, 29 octubre 2006 (ZENIT.org).- En 1926 se lanzó en Czestochowa (Polonia), el primer número de la revista «Niedziela» («El Domingo»), una publicación semanal destinada a los fieles de la nueva diócesis erigida en el corazón religioso del país.



Hoy «Niedziela» es la revista católica más difundida no sólo en Polonia, sino en todo el bloque de los países ex comunistas. Cuenta con la riqueza de 22 ediciones diocesanas, se distribuye entre los polacos también fuera de su país natal, tiene espacio en Internet y una emisora de radio.

El redactor jefe, monseñor Ireneo Skubis, habla de la historia de «Niedziela» y de su éxito editorial en esta entrevista realizada por Włodzimierz Rędzioch para Zenit.

--¿Cómo nació la revista semanal »Niedziela»?

--Monseñor Ireneo Skubis: Se puede decir que «Niedziela» surgió al mismo tiempo que renacía Polonia. Al final de la Primera Guerra Mundial, tras 123 años de repartición del país entre tres imperios -alemán, austro-húngaro y ruso-, Polonia reconquista su independencia, confirmada por el tratado de paz de Versalles en 1919. Entonces se reorganizan las estructuras de la Iglesia Católica y se erige la nueva diócesis de Czestochowa en las zonas que antes pertenecían a las diócesis de Wloclawek y Kielce. El primer obispo de la diócesis, monseñor Teodor Kubina, decidió fundar un semanario diocesano.

--¿Para qué servía esta revista?

--Monseñor Ireneo Skubis: El obispo Kubina quería un semanario cercano a la gente que informase sobre la vida de la diócesis, una revista que sirviera como ayuda pastoral a los párrocos (él decía que «Niedziela» debía ser para los párrocos «otro vicario»). El semanario, teniendo en cuenta la situación histórica de entonces, estaba animado por el espíritu patriótico y servía también para consolidar la unidad de esta nueva entidad eclesiástica.

--¿Cuál fue la evolución del semanario?

--Monseñor Ireneo Skubis: Hasta el año 1939, es decir hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, «Niedziela» permaneció como revista diocesana impresa de ocho mil ejemplares. Tras la guerra, la tirada aumentó hasta 94.000 ejemplares porque la revista se difundía por todas partes, fuera de la diócesis. Pero empezaban los tiempos duros de la dictadura comunista. En 1947, el reverendo Antoni Marchewka, redactor jefe de entonces, fue encarcelado, y algunos años más tarde, en 1953, el semanario fue definitivamente cerrado por las autoridades comunistas.

--¿Cuando se reanudó la publicación de «Niedziela»?

--Monseñor Ireneo Skubis: 28 años después, en 1981. El obispo de entonces, monseñor Stefan Barela, me confió la tarea de dirigirla.

--¿Tenía usted experiencia periodística?

--Monseñor Ireneo Skubis: Entonces era responsable de la pastoral universitaria y tenía contactos con la intelectualidad católica local. Dirigía también una revista diocesana de estudios teológicos.

--En 1981, el general Jaruzelski proclamó el estado de guerra y los comunistas volvieron al poder. ¿De qué modo repercutió este suceso en su trabajo?

--Monseñor Ireneo Skubis: Los capellanes universitarios estábamos acostumbrados a los métodos comunistas. Los servicios secretos nos espiaban, nos fotografiaban, nos chantajeaban. Pero para un director de una revista católica nacían nuevos problemas: en primer lugar la censura. Cada número de «Niedziela» debía ser sometido a la censura y admito que aquellos encuentros semanales con los censores eran difíciles. ¡No había un número sin recortes del censor! El segundo problema tenía que ver con la distribución. Entonces el Estado controlaba la provisión de papel y la distribución de la prensa. La Oficina para el Culto decidió todo lo que se refería a la revista: la tirada (cien mil ejemplares), la imprenta donde imprimirla y la distribución a través de los quioscos del Estado en toda Polonia (¡también los párrocos debían adquirir nuestra revista en los quioscos del Estado!). Probablemente las autoridades pensaban que en estas condiciones no podríamos mantener «Niedziela». Pero gracias al duro trabajo y a los sacrificios de los redactores y, obviamente, gracias al entusiasmo con que fuimos acogidos por nuestros lectores, logramos no sólo «sobrevivir», sino aumentar la tirada y crear estrechas relaciones con las distintas diócesis.

--¿Es por lo que «Niedziela» tiene tantas inserciones diocesanas?

-- Monseñor Ireneo Skubis: Tras las elecciones libres de 1989, podíamos realizar solos nuestras opciones editoriales. Como muchos obispos diocesanos estaban interesados en crear relaciones más estrechas con nuestra revista, decidimos publicar junto a la edición nacional también las inserciones diocesanas. Las primeras diócesis que colocaron sus inserciones fueron las de Czestochowa, Lodz y Sosnowiec. Después siguieron las otras. De este modo llegamos a 20 inserciones diocesanas en Polonia y dos inserciones en los Estados Unidos, donde reside la mayor comunidad de emigrantes polacos. Pero enviamos «Niedziela» a todo lugar donde haya parroquias polacas y a nuestros misioneros prácticamente en todo el mundo. De este modo hemos llegado a una tirada que roza los doscientos mil ejemplares.

--Mientras tanto, «Niedziela» ha pasado a ser multimedia...

--Monseñor Ireneo Skubis: Es verdad. Hemos abierto un sitio Internet y muchísima gente lee gratuitamente «Niedziela» en Internet. Muchos artículos son traducidos también a inglés y a ruso para brindar la posibilidad de lectura de los textos más importantes a las personas que desconocen la lengua polaca. Publicamos también libros en la colección llamada «La Biblioteca di Niedziela» (han salido ya 190 volúmenes). Y para los niños cada dos meses imprimimos un pequeño periódico bellamente ilustrado. Tenemos también un pequeña emisora de radio.

--¿Cuál debería ser la tarea de medios católicos como su revista?

--Monseñor Ireneo Skubis: La tarea de la prensa católica debería ser anunciar al hombre de hoy el mensaje de esperanza y de bien. Una buena revista católica educa, ayuda a profundizar en la fe, forma la conciencia, permite conocer y comprender la Iglesia, permite reflexionar sobre las cosas de este mundo y sobre nosotros mismos, es escuela de oración. La prensa católica debería afrontar todos los temas que interesan a la gente y que son tratados también por la prensa no católica, pero debería hacerlo con una responsabilidad mayor y con honestidad.

--Sobre la cabecera del semanario destaca el sello de la Virgen Negra «Reina de Polonia». ¿Qué significa para la redacción de «Niedziela» trabajar a la sombra del monasterio di Jasna Gora, en el corazón mariano de Polonia?

--Monseñor Ireneo Skubis: Hemos llamado a la Virgen de Jasna Gora la primera «Redactora» de «Niedziela». Es nuestra patrona. Por eso «Niedziela» quiere ser también un medio de pastoral mariana.