De Benedicto XVI a Francisco y las redes sociales

El papel positivo en el cambio de percepción del Papa (primera parte)

Roma, (Zenit.org) Jorge Enrique Mújica | 893 hits

Jorge Enrique Mújica, LC*

* El autor es analista de ZENIT News Agency para temas relacionados con comunicación institucional, periodismo religioso e internet y fe.

De entre la pléyade de publicaciones que dedicaron la portada [1]al cardenal Joseph Ratzinger tras su elección como Papa tal vez las de mayor impacto visual (y de influjo perceptivo) fueron la del periódico italiano Il Manifesto y la del británico The Mirror. Ambos coincidían en una línea de proyección: reflejar con el titular la personalidad del nuevo Pontífice y acentuarla con la fotografía elegida. Il Manifesto puso como titular de portada «Il pastore tedesco» («El pastor alemán») mientras que The Mirror eligió uno análogo: «God´s rottweiler» («El rottweiler de Dios»). Uno y otro proyectaban al nobel pontífice saludando sonrientemente desde el balcón central de la basílica de san Pedro pero con un detalle que no pasaba desapercibido: Ratzinger mostraba los dientes y así estaba en sintonía con los caninos calificativos dados en las portadas.

Titular y foto no eran fruto de la generación espontánea: en las dos portadas quedaba recogido el historial de «leyendas negras[2] » que había acompañado  a quien prácticamente durante todo el pontificado de Juan Pablo II se ocupó de uno de los dicasterios de la Santa Sede que ya de por sí no gozaba de buena fama: la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Casi ocho años después las portadas y titulares que acompañaron al primer Papa latinoamericano fueron en una dirección completamente distinta al grado de poder reconocer que la cobertura periodística, prácticamente en unanimidad, fue positiva [3]. Los más recientes estudios sociológicos de percepción sobre el Papa Francisco apuntan a una valoración mundial predominantemente positiva [4].

Uno de esos estudios, tal vez el más completo hasta la fecha, es el que realizó un conocido grupo demoscópico en los Estados Unidos [5]. Sumariamente podemos destacar que 8 de cada 10 católicos estadounidenses tienen una impresión «favorable» o «muy favorable» del Papa. Se destaca una mayor intensidad religiosa entre los católicos en los últimos 12 meses (26% dicen estar más ilusionados, 40% refieren que oran con mayor frecuencia y hasta un 21% dice que lee más la Biblia). El análisis muestra también que el Papa Francisco es más popular entre católicos que entre los no católicos (de entre los cuales, sin embargo, sólo un 4% tiene una opinión desfavorable). ¿Cómo ha sido posible un cambio de percepción tan radical en tan poco tiempo? ¿Han jugado las redes sociales un papel importante en este revés de imagen?

1. La opinión pública y la opinión publicada

El papel determinante de la prensa impresa, de la televisión y de la radio en el reporte de eventos es actualmente distinto al que tenía en un nada remoto 2005, año en que fue elegido Papa el cardenal Joseph Ratzinger. Predominaba por entonces la forma de comunicación broadcasting que supone entender la comunicación de forma unidireccional: transmisión de contenidos que el auditorio recibía pasivamente.

Hoy en día el periodismo funciona de modo distinto: si en otro tiempo la «opinión pública» recibía y hacia masivamente suya la «opinión publicada», en la era de la bidireccionalidad aquello ya no es posible o al menos no con tanta facilidad. No es posible porque hoy la comunicación es sharing, es compartir, y esto convierte a cualquier persona que tenga un dispositivo en la mano, con conexión a internet, en generador y difusor de contenidos propios y de terceros. De esta manera el periodismo en particular y la comunicación en general es dialéctica, transversal, y ante este hecho resulta complicado que los que hasta hace poco eran generadores tradicionales de opinión publicada cierren los ojos ante la auténtica opinión pública. Que las personas sean hoy editoras de sí mismas [6] en la web ha derivado en que sean también efectivamente ellas quienes marquen las tendencias de opinión [7], incluyendo el ámbito religioso.

2. El papel específico de las redes sociales

Cuando la tarde del 19 de abril de 2005 el recién electo Benedicto XVI salió al balcón central de la basílica vaticana para saludar a la multitud reunida en la plaza de san Pedro las redes sociales no eran lo que son hoy: por entonces la red social más usada eraMySpace, que contaba con apenas dos años de existencia [8]pero cuyos usuarios se concentraban sobre todo en los Estados Unidos con el inglés como idioma exclusivo. Facebook había aparecido unos meses antes de la elección de Benedicto XVI, el 4 de febrero de 2004, pero su difusión estuvo inicialmente restringida a campus universitarios de la Unión Americana y, como se puede suponer, no conocía todavía el desarrollo e impacto del que gozó años más tarde. YouTube apareció en laweb en febrero de 2005 y Twitter dio sus primeros pasos un año después, en marzo de 2006.

Son las redes sociales las que han jugado un papel específico y determinante de primer nivel en el cambio de percepción de la imagen del papado, concretamente del Papa Francisco. Los análisis especializados corroboran la tesis [9]: en el periodo marzo-noviembre de 2013 el Papa fue el personaje con mayor volumen de búsquedas mensuales en Google a nivel global, con 1.737.300 búsquedas, y el más mencionado en la web, con más de 49 millones de menciones. Que las menciones asociadas al Papa presenten una distribución geográfica mundial y heterogénea evidencia que no se trata de un fenómenos reducible a una zona particular de la tierra. Pero los datos arrojados por los estudios dicen todavía más acerca de su popularidad: entre uno de los sectores que más pueblan la red, los jóvenes, el Papa es el tercer personaje mundial mejor valorado, apenas detrás de One Direction (78 millones de menciones) y Justin Bieber (53 millones).

Desde un punto de vista de eficacia de la comunicación el Papa bien puede denominarse lo que en el argot de los comunicadores se llama «gurú [10] ». Y es que a nivel de interacción los mensaje del Papa Francisco en Twitter son un éxito: el engagement medio es de 6.637 por 0,79 tuits diarios que, comparado por ejemplo con Obama (engagement medio de 2.309 por 7,76 tuits diarios),  le dan un elevadísimo nivel de interacción [11]. ¿Y en Facebookcómo van las cosas [12]? Si bien no hay una presencia institucional oficial (hasta marzo de 2014), las páginas no oficiales del Papa muestran a usuarios más fieles respecto a otras páginas de líderes mundiales (el engagement de páginas no oficiales del Papa es de 26% mientras que el engagement de la fans page oficial de Barack Obama, por ejemplo, es de apenas 2%) [13].

Que la gran prensa, no pocas veces hostil a la Iglesia en particular y al cristianismo en general, haya sucumbido ante la exigencia de presentar al Papa Francisco como lo perciben las personas [14], se debe a tres líneas de acción que individuamos de la siguiente manera y a las que no se les puede negar un papel decisivo:

2.1 La comunicación institucional de la Santa Sede y el brinco a las redes sociales

Los funerales de Juan Pablo II, el Cónclave sucesivo [15] y la elección del nuevo Papa supusieron para el Vaticano enfrentarse a una forma de comunicación que precisaba de unos requerimientos distintos a los de tiempos y experiencias pasadas. Para no distraernos del tema central dejamos en manos de otros[16] el análisis y la crónica de ese momento concreto, pero sí señalamos que las lecciones aprendidas durante ese periodo de 2005 hizo replantearse la necesidad de una comunicación todavía más eficaz por parte de los organismos competentes de la Santa Sede. Esas reflexiones fueron materializándose unos años después, como podemos ver a continuación [17].

Durante el Pontificado de Benedicto XVI la migración institucional de la Iglesia a las redes sociales fue una constante: el 5 de junio de 2008 la Santa Sede abrió un canal institucional en YouTube(http://www.youtube.com/vaticanes; en realidad son varios canales en diferentes idiomas) para ofrecer la cobertura informativa más reciente sobre las actividades del Papa en breves cápsulas de video.

El 12 de abril de 2010 la oficina de comunicación del Vaticano anunció el lanzamiento del blog oficial del Vatican Infomation Service (http://www.vis.va; una bitácora en varios idiomas alojada en el sistema Blogger, empresa satélite de Google, Inc., el portal de blogs gratuitos más grande del mundo). Un año más tarde, el 19 de abril de 2011, nace la versión digital del periódico del país más pequeño del mundo y uno de los más antiguos: L´Osservatore Romano [18] (http://www.osservatoreromano.va;  actualmente en siete idiomas).

Unos meses más tarde, en la víspera del 29 de junio de 2011, era el mismo Benedicto XVI quien ponía on line la así llamada «CNN del Vaticano»: el portal news.va que concentra en un solo lugar las informaciones de todos los medios informativos vinculados a la Santa Sede (desde la Radio Vaticana, pasando por el VIS, L´Osservatore Romano o la agencia FIDES, hasta el canal de videos de YouTube, perfiles en Flickrfans page en Facebook o diversas cuentas oficiales en Twitter).

Los dos episodios cronológicamente más recientes en este migrar a las plataformas digitales lo constituyó el también histórico lanzamiento del perfil personal del Papa Benedicto XVI en la red de microblogs Twitter [19](12 de diciembre de 2012), accountposteriormente retomado por el Papa Francisco y que para finales de febrero de 2014 sumó más de 12 millones de seguidores [20]. Finalmente, el 23 de enero de 2013 nacía la primera app oficial del Papa: «The Pope App» (http://www.thepopeapp.com/) todavía bajo el pontificado de Benedicto XVI [21].

Todo este entramado trabajado en los últimos años por el equipo de Benedicto XVI lo heredó el Papa Francisco. Fue este el contexto que tuvo de partida y que en buena medida le sirvió de plataforma [22].

2.2 La difusión de contenidos relacionados con el Papa desde perfiles privados en redes sociales.

Fue en una audiencia a un grupo de scouts provenientes de la región italiana de Piacenza que algunos de ellos se acercaron al Papa, dentro de la basílica de san Pedro. De pronto uno saca el teléfono móvil y, junto a otros amigos, le piden una foto al Santo Padre. Es así como nació el primer selfie, el primer autoretrato de un grupo de chicos con el Papa. El dueño del teléfono cargó la foto en Instagram, una red social de fotografías, y al poco tiempo se convirtió en un material viral no sólo en la red social donde originalmente se cargó la foto sino también migrando de su fuente inicial a millones de cuentas privadas y de medios en Facebook,TwitterGoogle+LinkedIn, etc. Pero no sólo ha pasado con una foto: a mediados de febrero de 2014 se cargó en YouTube [23] un video tomado con un iPhone en el que el Papa manda un mensaje a un grupo de protestantes americanos reunidos en asamblea. Según se ha sabido, el video fue registrado por un pastor protestante recibido en audiencia privada por Francisco. Hasta el 10 de marzo de 2014 el video sumaba más de 74 mil visualizaciones. Finalmente, cómo no recordar la famosa llamada que el Papa realizó a las monjas carmelitas de Lucena, España, para felicitarlas por la Navidad y año nuevo. Las monjas no contestaron pero el mensaje del Papa quedó grabado en la contestadora y luego terminó en multitud de portales de internet.

La facilidad con que cualquier persona puede «capturar» un momento vivido en torno al Papa, sea en foto o video, y luego difundirlo en la web, es práctica común de quienes visitan el Vaticano y participan en alguna actividad presidida por el Santo Padre. Prácticamente en su totalidad se tratan de experiencias positivas que involucran a niveles diversos, pero de forma real, a las personas. Son éstas las que comparten con su núcleo de amigos la propia experiencia determinando, a fuerza de testimonio personal, el modo en que terceras personas perciben y conservan la imagen que se les transmite del Papa.

Hablar bien del Papa Francisco a partir de la propia experiencia no es mal visto socialmente: mientras que a Benedicto XVI lo acompañaron las leyendas negras de su cargo precedente y acerca de su nacionalidad, engrosadas después por los avatares padecidos durante su pontificado, a Francisco le acompañó desde el principio ese «favor público» ganado con su magisterio de los gestos que bien se pueden sintetizar en esas palabras que tanto subraya: misericordia y ternura [24]. No que Benedicto XVI no tuviera una similar acción de gestos de bondad: sencillamente la prensa condicionó desde el comienzo la visión acerca del Papa «alemán» y no estaban desarrolladas por entonces las redes sociales que pudieran mostrar el testimonio contrastante de quienes podían contestar esas «percepciones condicionantes».

2.3 Del Papa Francisco como gancho mediático

Es comprensible que Papa Francisco haya pasado a convertirse –mercadotécnicamente  hablando– en una suerte de producto redituable para quienes se ocupan de la información religiosa en general y de la eclesial en particular. Papa Francisco ha suscitado un interés mediático que se puede individuar en cuatro campos: a) las iniciativas nacidas en torno a su persona, b) los temas que acompañan las noticias que giran en torno a él, c) el surgir indiscriminado de perfiles no oficiales en redes sociales y d) las publicaciones o medios que han centrado su atención en el Santo Padre.

A) Iniciativas surgidas en torno a su persona. Desde el 5 de marzo de 2014 está en los kioskos italianos la revista semanal Il mio Papa («Mi Papa»). Se trata de la primera publicación enteramente dedicada al Papa Francisco y con el nada despreciable tiraje de 3 millones de copias sólo el primer mes de lanzamiento. Esta publicación que cuenta con el respaldo de la editorial Mondadori es el punto de llegada de una serie de iniciativas en torno al Papa Francisco y que van desde un motor de búsqueda (http://bergoogleo.com/), hasta apps para satisfacer la demanda de información sobre el Vicario de Cristo como la lanzada por la principal agencia Italiana de noticias, ANSA (http://www.papafrancesconewsapp.com), o la app para niños «The Pope Francis Comics». Durante este año también han aparecido numerosos libros [25] sobre el Papa Francisco, un perfume [26], una línea de ropa [27] e incluso se ha anunciado una película [28].

B) Temas que acompañan las noticias en torno a él. Con Papa Bergoglio ha ocurrido un fenómenos peculiar: los detalles se convierten en noticia y se suscita un interés por lo que antes no lo había. Ejemplos de los primero son las llamadas telefónicas a un variopinto tipo de destinatarios, las cartas «fuera de protocolo» a mamás solteras, abuelas solas o jóvenes en problemas; cómo no recordar la multitud de abrazos y caricias a enfermos, niños y jóvenes esposos (pagando su hospedaje en la residencia que le acogió como cardenal antes de ser elegido Papa, lavando los pies a jóvenes presos en su primer Jueves Santo como Papa, cargando su maleta en el viaje rumbo a Brasil, acariciando al niño que se subió y no se bajó del estrado durante el encuentro con las familias en la plaza de san Pedro, abrazando al enfermo de neurofibromatosis, con los pobres de Roma que invitó a desayunar con él el día de su cumpleaños…). La facilidad para recordar  muchas de esas escenas evidencia lo familiares que nos resultan y, en definitiva, lo acostumbrados que ya se estamos a este tipo de gestos.

¿Y sobre lo segundo? Que el contenido de sus homilías diarias en la capilla santa Marta de su residencia dentro del Vaticano sean objeto casi diario de titulares, no es para no sorprenderse. Si se considera que, además, los titulares sí dicen relación al contenido de las homilías, casi siempre en torno a la vida de fe, no es sino para ver en esto un ejemplo del interés de las personas en torno a lo que el Papa proclama y que no es otra cosa que el Evangelio. De otro modo la prensa dejaría de acudir a las homilías diarias del obispo de Roma. En resumen: lo ordinario transformado en noticia.

C) Surgir indiscriminado de perfiles no oficiales en redes sociales. En el afán de llevar la palabra del Papa al continente digital han nacido diferentes cuentas no oficiales en Facebook y en diversos idiomas y perfiles de Twitter, distintas a las cuentas oficiales del Papa en esa red de microblog [29]. Todas estas iniciativas presentan la dificultad no sólo del equívoco al no evidenciar qué es originalmente del Santo Padre y qué resultado del propio ingenio e iniciativa.

D) Publicaciones o medios que han centrado su atención en el Santo Padre. 2013 ha sido el año en que la gran prensa (incluso la menos esperada) y los grandes medios dedicaron sus portadas al hombre de la sotana blanca: lo hizo la revista TIME,ForwardThe New YorkerThe Advocate, MTV, Le MondeVanity FairEsquireForbes o Rolling Stone. Durante este primer año de pontificado Francisco ha concedido amplias entrevistas por las que le hemos podido conocer de esa manera más «coloquial»: desde la entrevista de tv al canal brasileño OGlobo, pasando por la entrevista de radio en Radio Aparecida, la «rueda de prensa» con los periodistas en el viaje de regreso de Río de Janeiro a Roma, la entrevista en La Civiltà Cattolica, la no tan literal publicada en La Repubblica, o las dos últimas en La Stampa yCorriere della Sera.