De ingeniero informático a religioso marianista

Cómo el presbítero y bloggero Daniel Pajuelo pasa sus días entre el altar y las redes sociales

Lima, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 6422 hits

El religioso marianista español Daniel Pajuelo Vázquez va a cumplir dos meses como presbítero... Esto no tendría nada de “noticioso” si no fuera porque es también un bloguero muy reconocido en las redes, algo a lo que se dedicó desde el inicio de su formación y con el total apoyo de sus superiores. Hoy no solo celebra la misa con el fervor inicial en su parroquia de Carabanchel, en Madrid, sino que también sigue desarrollando proyectos e iniciativas en la Red, como es el muy visitado sitio iMisión, fundado por él con otros religiosos y consagrados.

El padre Daniel es ingeniero informático de profesión y también un músico por vocación. Este don lo ha llevado a editar dos discos, cuyos contenidos con ritmo de ‘rap juvenil’ los ofrece gratuitamente en Internet.

Ya inmerso en una recargada agenda de tipo parroquial, y en el colegio de los marianistas en Amorós, el religioso bloggero compartió con ZENIT su visión sobre este trabajo incipiente, aunque urgente de la Iglesia en la Red.

Ahora que comenzaste tu vida de presbítero, ¿vienes predicando aún por las redes sociales?

-Padre Daniel Pajuelo: Creo que nuestra identidad en la Red debe ser coherente con nuestra identidad física, por eso en las redes sociales me muestro como soy: religioso marianista sacerdote. Mi presencia es activa y comprometida. Un perfil en Twitter o un muro en Facebook pueden llegar a ser verdaderos espacios de acogida y encuentro. Eso es lo que intento conseguir. El ser cristiano es un ser para la misión, para el anuncio de Jesús y la siembra del Reino. Los presbíteros hemos sido consagrados para la misión de llevar a Cristo al mundo, y el Continente Digital es hoy también parte de nuestro mundo.

¿Piensas que los presbíteros pueden combinar su ministerio con una adecuada presencia en dichos espacios digitales?

-Padre Daniel Pajuelo: Hay perfiles muy variados en la vida sacerdotal. No es lo mismo ser sacerdote diocesano, que religioso sacerdote, ni tampoco ser un cura que lleva varias parroquias de pueblo, o que sirve en una catedral. La variedad es mucha y no todos los presbíteros tienen porqué tener presencia activa en la Red.

¿Cómo estar más presente en la Red?

-Padre Daniel Pajuelo: Diría que para estar presente en las redes sociales hacen falta tres cosas: tiempo, constancia, y apertura al cambio. El tiempo es un bien que escasea, pero es cuestión de priorizar, uno encuentra tiempo para lo que es importante. En mi caso la evangelización en Internet forma parte de mis prioridades misioneras. La constancia también es importante, para mantenerla es aconsejable no proponerse grandes metas ni querer estar en todas partes a la vez. Hay que empezar con algo muy sencillo, como abrir un blog y obligarse a escribir con cierta periodicidad, o crear una cuenta en Twitter e interactuar durante quince minutos todos los días, por poner ejemplos.

Dijiste tres cosas…

-Padre Daniel Pajuelo: Y por último la apertura al cambio, por un lado al tecnológico, pero sobre todo a una manifestación de lo humano totalmente nueva y en constante evolución. Debemos superar la sensación inicial de vértigo y descubrir detrás el corazón de personas que anhelan y buscan la belleza y la verdad, también en estas nuevas formas de comunicarse.

Sin embargo esto no es al azar, se necesita formación, ¿no?

-Padre Daniel Pajuelo: Si además queremos que nuestra presencia sea evangelizadora hay que dar un segundo paso: la formación. La Red tiene su lenguaje y dinámica comunicativa, necesitamos formación permanente, no basta un cursillo, o un manual. Si fallamos con el lenguaje podemos crear malentendidos o transmitir lo que no queremos decir. Cada vez hay más oportunidades en nuestros países de habla hispana para formarnos en esta área. En la Iglesia española comienzan a consolidarse proyectos muy interesantes como iMisión, Blogueros con el Papa, Aleteia, Catholic Link… seguirles, leerles, e interactuar con los animadores de estas iniciativas puede ayudarnos a crecer y descubrir el potencial evangelizador de la Red.

Días atrás hubo un nuevo encuentro de blogueros católicos en Valladolid. ¿Qué has escuchado, cuáles han sido las conclusiones?

-Padre Daniel Pajuelo: Mis compromisos pastorales de fin de semana me impidieron poder participar. Me hubiera encantado. Pudo estar presente vía Hang Out otro sacerdote miembro del equipo de iMisión, el padre Julián Lozano. Considero que “Blogueros con el Papa” (organizadores del encuentro ndr) es ya un grupo consolidado, con una identidad bien definida y recursos para llevar adelante el proyecto. Se toman en serio el hecho de que la Red es un verdadero espacio habitado, donde el anuncio del evangelio se debe realizar de forma explícita y con medios adaptados a ello. Recomendaría a todo bloguero católico que les siguiera de cerca.

Pocos saben que tú eres ingeniero informático de profesión, ¿cómo has aplicado esto en tu vida de religioso marianista?

-Padre Daniel Pajuelo: En mis primeros años de marianista desarrollé un software de gestión de bibliotecas para nuestra Administración Provincial. Ahora se puede descargar gratuitamente de mi web, se llama “Biblioteca 2000”. También dediqué mucha energía en la creación de la comunidad virtual Ágora Marianista, hoy reconvertida en el Portal de la Familia Marianista de España. También trabajé como técnico informático en nuestro colegio de Valencia, y más adelante como profesor de tecnología e informática a jóvenes de entre 12 y 16 años. Siempre me ha gustado la Seguridad en Redes y a veces me han pedido auditar algún servidor o rescatarlo de un ataque, desenmascarar falsas identidades virtuales, o recopilar datos para tramitar denuncias por abusos en la Red.

¿Y aún te das tiempo para estos trabajos…?

-Padre Daniel Pajuelo: En la actualidad sigo haciendo algunas de estas cosas, además de pequeños programas e instalación y actualización de algunos blogs. Sin embargo he reorientado mi perfil hacia las Redes Sociales. Mis conocimientos técnicos me son de gran ayuda para comprender la potencia y los límites de la comunicación en la Red, también sus peligros. Con todo sigo necesitando de formación continua para poder mejorar mi presencia y asesorar a otras personas y entidades de Iglesia a aterrizar en este medio. Por eso este año he comenzado a estudiar en el ESIC, una escuela de negocios de los Padres Reparadores. Curso un Programa Superior de Marketing y Community Management en Redes Sociales.

Tú fundaste con otros religiosos el sitio iMisión... ¿Cuál fue el propósito que tuvieron y qué frutos ves del trabajo?

-Padre Daniel Pajuelo: iMisión nació del encuentro que vivimos en Twitter la religiosa Xiskya Valladares y yo. Los dos tenemos una activa presencia en esa red social. Fue a partir de unos fuertes ataques personales en esa misma Red que nos dimos cuenta de lo necesario que era apoyar a los católicos que estaban presentes para que no tuvieran miedo y su presencia pudiera ser como la sal que sala. Nuestro objetivo al fundar iMisión era triple: primero posibilitar el encuentro digital y físico de los católicos presentes ya en la Red, segundo ofrecer formación, y tercero celebrar un Congreso.

¿Qué otros detalles puedes compartirnos de esta iniciativa?

-Padre Daniel Pajuelo: El fruto de iMisión es una comunidad formada por ocho personas de distintos movimientos y grupos de Iglesia que trabajamos unidos con el mismo horizonte. A este núcleo se le suman otras veintidós personas que colaboran directamente con el proyecto: Community Managers de Facebook y Twitter, diseñadores gráficos, programadores… En tercer lugar tenemos la comunidad de voluntarios, formada por más de cuatrocientas personas que reciben y apoyan las iniciativas que vamos proponiendo, y por último nuestra comunidad de seguidores en Twitter: 8.400 y Facebook: 6.900. En realidad los frutos de iMisión son las conexiones que se establecen entre todas estas personas. Estas conexiones por sí solas no generan comunión, pero la facilitan y la potencian. Y la comunión es la que hace visible hoy el Cuerpo de Cristo en el mundo.

¿De qué modos podrían participar los lectores?

-Padre Daniel Pajuelo: Habrá un Congreso cuya organización ya está en marcha. Será en Madrid los días 4, 5 y 6 de abril de 2014 y la conferencia de apertura la ofrecerá el padre Antonio Spadaro, jesuita, director de La Civiltà Cattolica y uno de los referentes en esta nueva cultura eclesial de la evangelización en la Red. Esperamos contar con un excelente plantel de conferenciantes, ofreceremos también talleres prácticos y posibilitaremos el encuentro entre los participantes. Creemos que va a ser un evento que marque un antes y un después para la presencia de la Iglesia española en la Red.

¿Cómo ves el desarrollo de la presencia de la Iglesia en los nuevos medios digitales, por decir en los últimos diez años?

-Padre Daniel Pajuelo: El pontificado de Benedicto XVI ha supuesto un impulso tremendo a la presencia de la Iglesia en el Social Media. El Pontificio Consejo de la Cultura y el de Comunicaciones Sociales han comprendido de forma admirable que Internet no es solo un instrumento si no un lugar habitado, y que por lo tanto la Iglesia está también llamada a compartir y acompañar las esperanzas, alegrías, sufrimientos y anhelos de la gente en la Red.

Por ejemplo, hay una actividad constante del papa Francisco en las redes sociales…

-Padre Daniel Pajuelo: La persona del papa Francisco y su estilo comunicativo están siendo un revulsivo para una Iglesia milenaria que se sentía segura expresándose en un lenguaje que hoy ya no se entiende. La encarnación es proceso continuo que no termina en una época. Sacralizar formas del pasado, que en su momento fueron muy válidas y exitosas, pero que no tienen significado para el hombre de hoy, puede ir en contra del verdadero espíritu del evangelio. En este descubrimos con admiración cómo Cristo, siendo de condición divina, no se aferró a su estatus y se despojó tomando la forma de uno de tantos, haciéndose un hombre cualquiera. Y aquel, que fue el camino elegido por Dios para salvarnos, es el camino que la Iglesia está llamada a recorrer en todo su peregrinar por la historia.

Pienso que no todos lo ven así…

-Padre Daniel Pajuelo: Creo que este gran impulso se está liderando desde arriba y no ha llegado del todo a las bases. Pocas diócesis, congregaciones y movimientos escuchan esta llamada a la evangelización en Internet. En este sentido hay mucho camino por recorrer.

Según tu parecer, ¿a qué aspecto se debería dedicar más atención y recursos?

-Padre Daniel Pajuelo: A la formación. Antes de saltar a la arena hay que hacer un esfuerzo por liberarse de prejuicios negativos. Todo cambio nos asusta, siempre el tiempo pasado fue mejor, pero si mantenemos esa actitud o demonizamos a los jóvenes y a las nuevas formas de estar interconectados, solo conseguiremos aislarnos, convertirnos en objetos de museo, y morir solos e incomprendidos. Creo que las diócesis, las conferencias episcopales deben apostar fuerte por formar primero a sus delegados de comunicación. Hoy la comunicación es algo muy delicado que hay que cuidar, hay que ponerla en manos de gente muy santa y bien formada. Lo siguiente es crear escuelas donde se imparta formación de calidad para todo tipo de agentes pastorales.

Entonces hay que entrar a las redes con decisión, ¿no?

-Padre Daniel Pajuelo: Creo que hay que dar un abrazo institucional y un impulso con apoyo y recursos a iniciativas que ya están en marcha en nuestros países. También pienso que no pasará mucho tiempo antes de que algunas diócesis y conferencias episcopales empiecen a tener el Social Media integrado en su Plan de Comunicación.

También eres compositor musical y tienes temas de mucha acogida entre los jóvenes, ¿en qué te inspiras para hacerlo?

-Padre Daniel Pajuelo: En mi relación con el Señor. Es de ahí de donde surge todo, es el motor primero de toda mi vida, y de donde nace la inspiración para escribir y grabar canciones. Mientras escribo un tema, rezo y medito lo que voy plasmando. Cuando comunicas tienes que cuidar la forma pero sobre todo el contenido, y ese contenido para mí siempre es Cristo.

¿Y ahora qué tareas te han asignado como presbítero y cuáles son tus planes a futuro?

-Padre Daniel Pajuelo: Estoy entregado a la educación en nuestro colegio marianista de Carabanchel (Madrid). Soy muy feliz junto a los jóvenes. Ellos no dejan de enseñarme cosas, me hacen más humilde, sacan lo mejor de mí y me obligan a estar en constante renovación. Por el voto de obediencia sirvo en mi Provincia y trabajo en nuestro proyecto misionero. No sé lo que me deparará el futuro, pero sé que haga lo que haga será en discernimiento con mis superiores y hermanos de comunidad. Formo parte de una gran familia, la familia de María, que trabaja por dar a luz a Cristo al mundo. Esa ha sido y será mi misión hasta el final de mis días, si el Señor me lo concede.

Finalmente, ¿qué mensaje tienes para los religiosos en formación que quisieran tener una presencia evangelizadora en las redes sociales?

-Padre Daniel Pajuelo: Cualquier forma de presencia no vale. Por eso hay que formarse bien, para poder llegar a usar el lenguaje adecuado en cada momento y para aprende a vivir bien en el tiempo de la Red. Debemos ser honestos y transparentes, a la vez que mostrar el rostro más maternal y acogedor de la Iglesia. Hay que vivir el perdón y la humildad también en la Red, por eso no hay que devolver insulto por insulto, debemos dejar a un lado el sarcasmo y estar dispuestos a reconocer los errores. Aunque las métricas sean importantes, como el número de followers en Twitter o los ‘Me gusta’ en Facebook, estos no deben ser nuestro objetivo prioritario.

Y aún allí, en esos espacios, mantener lo comunitario, ¿verdad?

-Padre Daniel Pajuelo: No olvidemos que no somos francotiradores o superestrellas, somos una gran comunidad que es la Iglesia. Tendamos lazos entre católicos, incluso aunque en algunos temas pensemos distinto. Seguir a personas que piensan diferente que yo, ayuda a cultivar la escucha y ponernos en la piel del otro. Si solo nos rodeamos de los que piensan como yo nos encerramos, no evangelizamos ni somos evangelizados. No tengamos miedo, el Señor nos llama a echar las redes y Él está con nosotros.

Para conocer más de iMisión aquí. Se puede seguir al padre Daniel Pajuelo vía Twitter o en su blog.