Decreto acerca del martirio de Anacleto González Flores y siete compañeros mártires

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 20 de noviembre de 2005 (ZENIT.org).- Publicamos el decreto de la Congregación para las Causas de los Santos de Guadalajara de la beatificación de Anacleto González Flores y siete compañeros mártires (1927-1928), beatificados este domingo en el Estadio Jalisco de Guadalajara (México).



DECRETO ACERCA DEL MARTIRIO



«De vosotros nos podemos gloriar ante las Iglesias de Dios por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y en las tribulaciones que sobrelleváis» (2 Th 1, 4).

Anacleto González Flores y sus siete compañeros se deben contar entre aquellos que a través de los siglos brillaron ciertamente por la firmeza con que profesaron su fe en medio de las persecuciones. Conscientes de que los cristianos laicos son llamados a instaurar el orden temporal según los principios cristianos (cf. Conc. Vt. II, Decreto del Apostolado de los laicos Apostolicam actuositatem, n.7), vivieron con constancia los deberes contraídos en el bautismo y participaron activamente en la vida de la Iglesia y de la sociedad como miembros de las asociaciones católicas. Defendieron con todos los medios posibles la libertad y los derechos de la Iglesia durante la cruel persecución desatada contra ella en México al inicio del siglo veinte. Con la ayuda de la gracia de Dios prefirieron morir que renegar de la unidad con Cristo y con el Romano Pontífice. Murieron en circunstancias diversas durante los años 1927-1928, pero tuvieron en común la fe, el valor, el perdón de los perseguidores y la firma voluntad de testificar el amor de Dios hasta derramar su sangre.

Ellos son:
ANACLETO GONZÁLEZ FLORES.
Nació en Tepatitlán, Jalisco, México, el 13 de julio de 1988. En la escuela recibió la educación primaria y a la edad de 21 años aproximadamente ingresó al Seminario Conciliar de San Juan de los Lagos, en donde obtuvo diploma de letras y humanidades. Habiendo migrado a Guadalajara, se inscribió en la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Obtuvo la licenciatura en derecho y el 17 de noviembre de 1922 contrajo matrimonio con María Concepción Guerrero Figueroa. Desarrolló una actividad solícita en la sociedad y en la política operosa y múltiple para promover el Reino de Dios. Con la edición de libros y artículos, discursos y en el ejercicio profesional de abogado defendió los derechos de los católicos públicamente y con tal audacia, que mereció ser condecorado por la Santa Sede con la Cruz «pro Ecclesia et Pontifice». A causa de tan diligente actividad apostólica se despertó el odio de los enemigos, que finalmente el día 1º de abril de 1927 le dieron muerte.

LUIS PADILLA GÓMEZ.
Nació en Guadalajara, Jalisco, México, el 9 de diciembre de 1899. Terminada la instrucción primaria en el Colegio de don Tomás Fregoso y en el Instituto de la Compañía de Jesús, como a los 18 años ingresó al Seminario Conciliar de Señor San José, en Guadalajara, en donde permaneció hasta 1921. Habiendo comprendido que Dios no lo llamaba al sacerdocio, abandonó los estudios eclesiásticos, se dedicó a un apostolado laborioso, alimentado espiritualmente en la Eucaristía y la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe. Fue el presidente diocesano de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Al desatarse la persecución contra la Iglesia, no tuvo temor, sino que con más vigor ejerció su diligencia apostólica. En la noche del 1º de abril de 1927 fue aprehendido, torturado y finalmente asesinado por los soldados.

JORGE VARGAS GONZÁLEZ.
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, México el 28 de septiembre de 1899. Emigró a Guadalajara en compañía de su familia. Se inscribió en la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. Sobresalió por su ferviente devoción a la Santísima Virgen María. Al recrudecerse la persecución contra la Iglesia, fue aprehendido. No temió ante la muerte: su único dolor fue no poder comulgar antes de dar el testimonio supremo de su fe, pero lo animó su hermano ,el siervo de Dios Ramón, con estas palabras: «No temas, si morimos nuestra sangre limpiará los pecados». Fue asesinado la noche del 1º de abril de 1927.

RAMÓN VARGAS GONZÁLEZ.
Nació en Ahualulco de Mercado, Jalisco, México, el 22 de enero de 1905. De joven emigró a Guadalajara con su familia, se inscribió en la Asociación Católica de la Juventud Mexicanae ingresó a la Universidad de la ciudad para estudiar medicina. Fue diligente en cumplir sus propias obligaciones y sobresalió por su espíritu de oración. Se entregó a los perseguidores en lugar de su hermano mayor. Junto con su hermano Jorge fue fusilado la noche del 1º de abril de 1927.

EZEQUIEL HUERTA GUTIÉRREZ.
Nació en Magdalena, Jalisco, México el 7 de enero de 1876. Cursada la primaria en la escuela parroquial, prosiguió sus estudios en un instituto estatal. Llegó a ser un músico y cantor capaz, facultades que puso al servicio de la comunidad cristiana. Era miembro de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. En 1904 se casó con María Eugenia García, con la cual tuvo diez hijos. En 1923 ingresó a la Venerable Orden Tercera de San Francisco. En la mañana del 2 de abril de 1927 fue aprehendido y cruelmente torturado. Sufrió el martirio con Salvador su hermano, a la mañana del siguiente día.

SALVADOR HUERTA GUTIÉRREZ.
Nació en Magdalena, Jalisco, México el 17 de marzo de 1880 y todavía niño se trasladó con su familia a Guadalajara. En 1907 casó con Adelina Jiménez, con quien tuvo 11 hijos. En 1921 se inscribió a la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. El 2 de abril de 1927 fue hecho prisionero y torturado. El siguiente día fue fusilado.

LUIS MAÑAGA SERVÍN.
Nació en Arandas, Jalisco, México, el 24 de agosto de 1902 y frecuentó la primaria en la escuela parroquial del lugar. Trabajó con su padre en el taller de curtiduría de la familia. Fue miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. En 1926 se casó con Elvira Camarena Méndez, con quien tuvo dos hijos. Durante la persecución contra la Iglesia se entregó a los soldados para salvar la vida de su hermano. El día 9 de febrero de 1928, mientras elevaba, en sus últimos momentos, himnos a Cristo Rey, fue fusilado.

MIGUEL GÓMEZ LOZA.
Nació en Paredones, en la región de Los Altos, Jalisco, México el 11 de agosto de 1888. Pasó la infancia en su pueblo natal y frecuentó la primaria en la parroquia del lugar. Posteriormente emigró a Guadalajara para estudiar derecho. Participó en muchas iniciativas para promover la formación humana y cristiana de los trabajadores y fue de los socios fundadores de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana. En 1922 se casó con María Guadalupe Sánchez Barragán, con la cual tuvo tres hijas. Siempre defendió en sus actividades de abogado y notario a los más pobres y a los católicos tratados injustamente. Por esta actividad esforzada muchas veces sufrió cárcel. En 1925 fue honrado por la Santa Sede con la Cruz «pro Ecclesia et Pontifice». El 21 de marzo de 1928 fue capturado y asesinado después de sufrir crueles tormentos.

El pueblo de Dios siempre estimó a estos heroicos testigos de Cristo como auténticos mártires. Y al reafirmarse esta fama con el correr de los años, en 1994 el arzobispo de Guadalajara inició la Causa de beatificación o de declaración de martirio y se hizo el Proceso Diocesano, cuya autoridad y legalidad aprobó la Congregación de las Causas de los Santos con el decreto del 21 de mayo de 1999. Una vez escrita la Posición, se discutió, como de costumbre, del martirio de los siervos de Dios. El 15 de mayo de 2004 se celebró la Reunión Especial de los Consultores Teólogos con resultado positivo y el 15 del siguiente mes de junio, siendo Ponente de la Causa el Excelentísimo Señor Salvador Boccaccio, Obispo Frusinatense-Verulano-Ferentino, se tuvo la Sesión Ordinaria de los Padres Cardenales y Obispos, que reconocieron que Anacleto González Flores y sus siete compañeros fueron asesinados en odio a la fe.

Al referir de todos estos asuntos el suscrito Cardenal Prefecto, informado debidamente el Sumo Pontífice Juan Pablo II, aceptó y aprobó las peticiones de la Congregación paralas Causas de los Santos y ordenó que se redactara como es debido el decreto acerca del martirio de los Siervos de Dios.

Una vez realizado debidamente este decreto, habiendo mandado acudir a su presencia el día de hoy al Cardenal Prefecto, al Ponente de la Causa, a mí, Obispo Secretario de la Congregación y a los demás que se deben convocar y ante ellos, el Beatísimo Padre declaró solemnemente: Que consta del martirio y de su motivo, de los Siervos de Dios Anacleto González Flores y sus siete compañeros, laicos cristianos, en el caso y para el efecto del que se trata.

Mandó Su Santidad que se publicara este decreto y se inscribiera en las Actas de la Congregación para las Causas de los Santos.

Dado en Roma, el 22 de junio de 2004.

José Card. SARAIVA MARTINS
Prefecto
EDUARDO NOWAK
Arz. tit. Lunense
Secretario