Derechos humanos y solidaridad, ejes de la educación católica

Congreso mundial en Zaragoza de la OIEC

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ZARAGOZA, miércoles 19 octubre 2011 (ZENIT.org).- En Zaragoza se inició el XVII Congreso Mundial de la Educación Católica, con más de seiscientos expertos de 102 países. Este martes, el programa de ponencias empezó las bases de trabajo para los próximos cuatro años de la Oficina Internacional de la Educación Católica (OIEC), organizadora del evento. La meta es evitar la crisis de valores actual inculcando un sentimiento de esperanza en las escuelas.

En este encuentro internacional, delegados de centros educativos de todos los continentes buscarán el mejor camino en la promoción de valores en la enseñanza.

Más de seiscientos expertos de 102 países, secretarios regionales y representantes permanentes de la OIEC en Naciones Unidas, Unesco, Consejo de Europa, Unicef y el Vaticano expondrán sus ideas, alternativas y experiencias con el objetivo de avanzar en el desarrollo de una educación basada en la ética.

El congreso, que centra los temas principales en el respeto y la defensa de los derechos humanos, pretende encontrar la respuesta a la actual crisis de valores que está sufriendo el mundo, la cual ha marcado una brecha en el desarrollo generacional.

La meta que persigue este encuentro es volver a arraigar en los niños de hoy las mejores vías para ser los hombres y las mujeres que en el futuro llevarán las riendas de la humanidad.

La presidenta de la comunidad aragonesa, Luisa Fernanda Rudi, aseguró en sus palabras de saludo a los participantes, que “es precisamente el enfoque de formación de la persona en todos los ámbitos el que, además de generar más beneficios individuales, añade un valor sustancial al papel futuro que la persona debe desempeñar en la sociedad”.

Luisa Fernanda Rudi dijo también que la educación católica es “una educación de calidad, desde la escuela a la universidad, porque es una educación en libertad alejada de la imposición de dirigismos desde cualquier Administración”.

Por su parte, el secretario general de la OIEC, el padre Ángel Astorgano, afirmó que “el derecho a una vida digna para todos debe ser el ideal de fuerza que lleve a esmerarse en la educación de las nuevas generaciones”.

Así mismo, declaró que en el actual tiempo de crisis existe un sentimiento de desmotivación y de poca confianza en el futuro.

Por ello, consideró que la escuela puede y debe ser un lugar donde “sembrando semillas de esperanza en el futuro tengamos frutos de emoción, de ilusión y de confianza, sin duda valores que ahora están poco extendidos en la población”.

Tras la mesa inaugural, el experto en liderazgo y escritor de libros de autoayuda Sean Covey pronunció la conferencia The Leader In Me, en la que expuso las claves para que toda escuela, sea cual sea el estado emocional, estructural y de desarrollo en la que se encuentre, pueda llegar a tener éxito.

El congreso finalizará el próximo viernes, 21 de octubre, tras cuatro días en los que se establecerán las bases de trabajo de la OIEC para los próximos años en función de las opiniones de los expertos en el campo de la educación.

Se puede encontrar más información sobre la programación y horario del Congreso Mundial de la Educación Católica en el sitio web www.infoiec.info.