Diálogo con la Fraternidad San Pío X, iniciativa de monseñor Di Noia

Carta a monseñor Fellay y a cada sacerdote lefebvriano

Roma, (Zenit.org) Anita Bourdin | 1418 hits

Por iniciativa personal, monseñor Di Noia trata de relanzar el diálogo de Roma con la Fraternidad San Pío X. Monseñor Augustin Di Noia, dominico estadounidense es, desde junio de 2012 vicepresidente, número dos, de la Comisión Ecclesia Dei, interfaz de diálogo entre la Iglesia católica y los discípulos de monseñor Marcel Lefebvre. La comisión depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El prelado acaba de dirigir una carta a monseñor Bernard Fellay, superior, y a cada sacerdote de la Fraternidad.

Dando fe del estancamiento del diálogo, constata, indican diferentes sitios lefebvristas, que Roma defiende la interpretación del concilio Vaticano II en una hermenéutica de “continuidad” con la Tradición. Pero la Fretarnidad estima que ciertos documentos conciliares son erróneos, sobre todo sobre el diálogo interreligioso y el ecumenismo.

Ante un bloqueo del diálogo ecuménico, monseñor Di Noia probaría un enfoque espiritual, invitando a un examen de conciencia, con palabras claves como humildad, dulzura, paciencia y caridad, por ejemplo.

Roma espera, recuerda la carta, la respuesta de monseñor Fellay al documento que le fue remitido el 14 de junio (ver Zenit: http://www.zenit.org/article-42465?l=spanish).

Para salir del impasse, propone a la Fraternidad, según las mismas fuentes, reencontrar el “carisma positivo” de sus inicios –en Friburgo y Écône--: un intento de reforma por medio de la formación de los sacerdotes y la misión.

Recomendaría evitar el recurso a los medios de comunicación –la Sala de Prensa de la Santa Sede no ha publicado nada sobre esta carta--, o el la puesta en práctica de un “magisterio paralelo”, hacer valorar las objeciones en manera “constructiva” y fundarlas en ua teología “profunda”.

Monseñor Di Noia se refiere a la instrucción firmada por el cardenal Joseph Ratzinger Donum veritatis sobre “la vocación eclesial del teólogo”, de 24 de mayo de 1990, que propone esta definición de teólogo: “tiene la función especial de lograr, en comunión con el Magisterio, una comprensión cada vez más profunda de la Palabra de Dios contenida en la Escritura inspirada y transmitida por la tradición viva de la Iglesia”. El documento recuerda también la autoridad del magisterio: “en su compromiso al servicio de la verdad, el teólogo deberá, para permanecer fiel a su función, tener en cuenta la misión propia del Magisterio y colaborar con el”.

Tras la exclusión de monseñor Richard Williamson, anunciada el 24 de octubre de 2012, la Fraternidad San Pío X parece haber atravesado divisiones internas, mientras que monseñor Fellay sería partidario de mantener el diálogo.

Pues la situación de la Fraternidad –cuyos responsables no están ya excomulgados pero no están integrados en la Iglesia católica- no se puede mantener a largo plazo, estiman algunos observadores.

La carta de monseñor Di Noia, que el padre Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, no ha hecho pública ni comentado, parece enviar un mensaje realista: la Comisión vaticana no desea que la mano tendida de Benedicto XVI se reduzca un día a una ocasión perdida, dado que las negociaciones no deberían ser eternas.

Traducido del francés por N.S.M.