Documentadas las acciones vaticanas para salvar judíos desde 1938

La PTWF descubre dos mensajes del cardenal Pacelli antes de la Guerra

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NUEVA YORK, viernes 2 de julio de 2010 (ZENIT.org).- La Pave the Way Foundation (PTWF) ha anunciado el descubrimiento de documentos vaticanos de gran importancia.

Gary Krupp, presidente de la Fundación, afirmó que “al perseguir nuestra misión de encontrar y eliminar los obstáculos no teológicos entre las religiones, hemos identificado el pontificado del papa Pío XII como un periodo que tiene un impacto negativo sobre más de mil millones de personas. La PTWF emprendió un proyecto de recuperación de documentos y testimonios oculares posibles para traer la verdad a la luz”.

“Hasta ahora tenermos más de 40.000 páginas de documentos, videos de testimonios oculares y artículos sobre nuestra web www.ptwf.org para ayudar a los historiadores a investigar este periodo”.

El historiador y representante de la PTWF en Alemania Michael Hesemann ha visitado regularmente el Archivo Secreto vaticano abierto recientemente y sigue realizando descubrimientos significativos. Su último estudio de los documentos originales publicados precedentemente revela acciones secretas para salvar a miles de judíos desde 1938, tres semanas después de la Noche de los Cristales Rotos.

El cardenal Eugenio Pacelli (futuro papa Pío XII) envió un telex a las Nunciaturas y a las Delegaciones Apostólicas y una carta a 61 arzobispos del mundo católico pidiendo 200.000 visados para “católicos no arios” tres semanas después de la Noche de los Cristales Rotos. Mandó también otra carta fechada el 9 de enero de 1939.

Michael Hesemann declara que “el hecho de que en esta carta se hable de 'judíos convertidos' y 'católicos no arios' parece ser una cobertura. No se podía estar seguro de que los agentes nazis no se enteraran de la iniciativa”.

“Pacelli debía asegurarse de que no hiciesen un uso equivocado de su propaganda, que no pudiesen declarar que 'la Iglesia era un aliado de los judíos'”, añadió.

El Concordato de 1933 firmado con Alemania garantizaba que los judíos convertidos habrían sido tratados como cristianos, y utilizar esta posición legal permitió a Pacelli ayudar a los 'católicos no arios'”.

Una prueba del hecho de que no se estaba refiriendo sólo a los 'judíos convertidos' es evidente cuando Pacelli pide que los arzobispos se preocupen de “salvaguardar su bienestar espiritual y de defender su culto religioso, sus costumbres y sus tradiciones”.

Otro indicio del intento real de las peticiones del Vaticano deriva de las respuestas originales de los obispos y de los nuncios a la petición de Pacelli. Los prelados se referían a menudo a los “judíos perseguidos”, no a “judíos convertidos” o a “católicos no arios”.

“Aunque es ampliamente reconocida por los historiadores la intercesión de Pacelli para salvar a miles de 'judíos conversos', muchos basan sus conclusiones en la rápida lectura de cartas y documentos vaticanos”, observa Pave the Way.

“Dado que muchos de los críticos de este pontificado aún no han aceptado la directa y probada amenaza nazi contra el Estado vaticano y la vida del papa Pío XII, parecen no comprender que era necesario usar subterfugios dado que se enviaban sólo directivas criptadas o verbales”.

“En muchos casos, los historiadores ignoran el lenguaje vaticano, que a veces usa el latín para expresar el significado oculto de estas peticiones”.

“La PTWF seguirá difundiendo cuantos más documentos sea posible, porque todo lo que hemos descubierto hasta ahora parece indicar que la difundida percepción negativa del papa Pío XII es errónea”, afirmó Elliot Hershberg, presidente del Consejo de Administración de la Pave the Way Foundation.

“Creemos también también que muchos judíos que consiguieron abandonar Europa pueden no tener ni idea del hecho de que sus visados y documentos de viaje fueron obtenidos a través de estos esfuerzos vaticanos”.

El profesor Ronald Rychlak, conocido investigador y autor del libro “Hitler, the War and the Pope”, afirmó por su parte que los documentos prueban que “los esfuerzos que parecen haber estado dirigidos a defender sólo a los judíos convertidos, en realidad defendieron a todos los judíos, independientemente del hecho de que se hubiesen convertido”.

Para el profesor Matteo Luigi Napolitano, profesor de Historia de las Relaciones Internacionales, las instrucciones de Eugenio Pacelli en la carta del 9 de enero de 1939 no dejan espacio a la duda sobre las intenciones de la Santa Sede y del futuro Pontífice.

“No empeñarse en salvar sólo a los judíos – dice la carta – sino también sinagogas, centros culturales y todo lo que pertenecía a su fe”.