Documento del Papa sobre delitos de los sacerdotes

Afronta las ofensas a los sacramentos y la pederastia

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CIUDAD DEL VATICANO, 8 enero 2002 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha publicado un documento en el que establece que algunas ofensas de los sacerdotes a los sacramentos y las costumbres (la pederastia) serán juzgadas exclusivamente por el Tribunal de la Congregación para la Doctrina de la Fe.



Se trata del «Motu Proprio» «Sacramentorum Sanctitati Tutela» («La tutela de la santidad de los sacramentos»), firmado por el pontífice el 30 de abril de 2001, que desde hace tiempo ha sido enviado a los obispos de todo el mundo. Aparece en la edición de enero de las «Actas de la Sede Apostólica» («Acta Apostolicae Sedis»).

Es un texto breve, de una página y media, publicado en latín, que hace referencia a otro documento más amplio (cuatro páginas) de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Este texto, firmado por el prefecto de la Congregación vaticana, el cardenal Joseph Ratzinger, hace la lista de cuatro «ofensas graves» de los sacerdotes a la Eucaristía, tres al sacramento de la Penitencia y una a las costumbres.

La Congregación para la Doctrina de la Fe, en el documento que acompaña el «Motu Proprio» del Papa, indica como ofensas graves («delicta») de los sacerdotes a la Eucaristía el «tomar, guardar o tirar la Santa Especie con fines sacrílegos; atentar contra la liturgia del sacrificio eucarístico o parodiarla; concelebrar con sacerdotes de comunidades eclesiales que no siguen la sucesión apostólica o no reconocen la dignidad sacramental de la ordenación sacerdotal; consagrar por razones sacrílegas una de las materias [el pan y el vino] sin la otra o consagrar las dos fuera de la celebración eucarística».

Ofensas graves al sacramento de la penitencia, sigue explicando el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, son: «Dar la absolución a quien se ha hecho cómplice [del sacerdote] de un pecado contra el sexto mandamiento; invitar con motivo, en el momento, o con el pretexto de la confesión a pecar contra el sexto mandamiento; violar directamente el secreto de la confesión».

El sexto mandamiento es «No cometerás actos impuros».

El delito contra las costumbres reservado a la jurisdicción exclusiva del Tribunal de la Congregación para la Doctrina de la Fe es la pederastia, «pecado contra el sexto mandamiento cometido entre un menor de dieciocho años y un sacerdote».

En virtud de estas normas emanadas por la Congregación para la Doctrina de la Fe por encargo del Papa, cualquier obispo o superior de orden o congregación religiosa que tenga conocimiento de tales ofensas o delitos cometidos por sacerdotes está obligado a «realizar investigaciones» y a enviar las actas a la Congregación vaticana.

Al cierre de esta edición, el documento papal no había sido publicado todavía por la página web del Vaticano.