Dolor de Benedicto XVI por la tragedia de Río de Janeiro

Los muertos por las lluvias y los deslizamientos de tierra son ya 229

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 2 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha expresado su cercanía a la población de Río de Janeiro, afectada por las fuertes lluvias que flagelan el Estado desde comienzos de la pasada semana y que han provocado ya 229 muertos.

En una nota enviada el jueves al arzobispo de Río de Janeiro, monseñor Orani João Tempesta, firmada por el Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, el Papa afirma haber sido informado “de las trágicas consecuencias de las inundaciones que han sembrado la muerte y la devastación entre tantas familias del Estado de Río de Janeiro”.

“El Sumo Pontífice desea asegurar a todas las comunidades locales su cercanía, recomendando a las víctimas a la misericordia de Dios y suplicando consuelo y apoyo para sus familias, los heridos y a cuantos han perdido sus propios bienes”, declara el texto.

“Sobre todos aquellos que han sido probados por este drama, sin olvidar a las personas que participan en las operaciones de socorro y asistencia, Su Santidad Benedicto XVI invoca las confortadoras gracias divinas, en prenda de las cuales concede la paternal bendición apostólica”, concluye el mensaje.

La Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) dio a conocer una nota el pasado jueves en la que afirma acompañar, “consternada y con profundo dolor, la tragedia provocada por las lluvias que han afectado al estado de Río de Janeiro en estos últimos días, dejando un triste saldo de miles de desplazados y de centenares de muertos”.

“Consideramos irreparables el dolor y el sufrimiento de cuantos han perdido familiares, amigos, la casa y los bienes que les permitían vivir con dignidad”.

“La compasión, manifestada en los innumerables gestos de solidaridad que nacen espontáneamente del pueblo brasileño, debe ser un remedio para atenuar el dolor y exhortar a la esperanza de cuantos han sido más directamente afectados por esta calamidad sin precedentes”, afirma la nota de la CNBB.

La Conferencia Episcopal expresó también su propio apoyo a las campañas lanzadas por las archidiócesis de Río de Janeiro y de Niterói a favor de las víctimas.

“Junto a nuestra donación, intensificamos también nuestra oración, suplicando a Dios que conforte y consuele el corazón de cuantos, en este momento, a causa del dolor, han perdido la confianza en su fe y en la esperanza”.