Dolor de la Iglesia de Milán por la masacre de cristianos en África y Asia

El cardenal Scola recibe la solidaridad del presidente del Tribunal Rabínico

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MILÁN, jueves 3 mayo 2012 (ZENIT.org).- A través de un comunicado, hecho público el 30 de marzo pasado, el cardenal Scola comunica la solidaridad de la archidiócesis de Milán con los cristianos masacrados en Nigeria y Kenia y las persecuciones en Asia, así como la solidaridad que le ha expresado el rabino Giuseppe Laras.

"Mientras con alegría la Iglesia de Milán se prepara a acoger a los cristianos de todo el planeta para la ya próxima celebración del VII Encuentro Mundial de las Familias, una vez más, llega la dolorosa noticia de masacres de cristianos en Nigeria y en Kenia", dice el comunicado difundido por la Oficina de Comunicación de la archidiócesis.

"Se repiten los asesinatos en masa, el martirio de fieles que pacíficamente celebran el centro de la propia fe: la Eucaristía dominical. Símilares gravísimos actos de violencia y de muerte se están repitiendo desde hace tiempo no sólo en África sino también en Asia, desde Pakistán a la India", añade.

"Los fieles ambrosianos --subraya el comunicado- participan en el sufrimiento de las Iglesias perseguidas en todo el mundo, con la oración, el afecto y la participación en el dolor de las familias y de las comunidades tan duramente golpeadas".

"El arzobispo de Milán, el cardenal Angelo Scola, y toda la diócesis procuran estar cercanos a estas hermanas y hermanos: estos cristianos no sean ultrajados, además del bárbaro asesinato, también con el silencio y la indiferencia. Consuela --en este sentido- la cordial solidaridad que el rabino Giuseppe Laras, presidente emérito de la Asamblea Rabínica Italiana y presidente del Tribunal Rabínico del centro-norte de Italia, ha espresado hoy al cardenal Scola".

"Que no falte en cada comunidad de la diócesis y en la oración personal de los cristianos el recuerdo de las víctimas y de quien es tan duramente probado".

"La persecución en perjuicio de los cristianos y toda persecución religiosa son intolerables no sólo desde un punto de vista confesional, sino sobre todo en razón de la garantía y de la tutela de la justicia y de la libertad".

"Tales actos de violencia constituyen una emergencia y como tal deben ser afrontados: confiamos en la toma de posición firme de las autoridades nacionales e internacionales".

"La fe de nuestra Iglesia se reavive con el testimonio de tantos cristianos que pagan con la vida el amor a Jesucristo", concluye el comunicado.