Dolor del Papa por la muerte del cardenal Świątek

Superviviente de los campos de concentración, ha muerto a los 96 años

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 21 de julio de 2011 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI ha expresado hoy, en un telegrama enviado al presidente de la Conferencia Episcopal de Bielorrusia, monseñor Aleksander Kaszkiewicz, su dolor por la muerte del cardenal Kazimierz Świątek.

Monseñor Świątek falleció esta mañana a los casi 97 años de edad, en Pinks, de donde había sido administrador apostólico sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis. El purpurado era también arzobispo emérito de Minsk-Mohilev.

El Papa, en su telegrama a monseñor Kaszkiewicz, recuerda que el cardenal Świątek fue un pastor “generoso y lleno de celo”, “solícito hacia sus diocesanos”.

“Recuerdo el valiente testimonio dado por Cristo y su Iglesia en tiempos particularmente difíciles, como también el entusiasmo prodigado posteriormente al contribuir al camino de renacimiento espiritual de este país”.

Benedicto XVI muestra sus condolencias especialmente al actual arzobispo de Minsk- Mohilev, monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, al episcopado bielorruso “y al presbiterio, a las comunidades religiosas y a todos los fieles de las iglesias que él amó y sirvió de corazón”.

El cardenal Kazimierz Świątek es toda una institución del catolicismo en Bielorrusia, por su heroica resistencia durante la época comunista. Fue un superviviente de los gulag soviéticos, y una figura clave en la reconstrucción de la comunidad católica tras la caída del Muro de Berlín.

Nacido el 21 de octubre de 1914 en Walga (hoy Estonia), tenía solo 3 años cuando su familia fue deportada a Siberia. En 1939 fue ordenado sacerdote en Pinsk, y apenas dos años después fue arrestado y encarcelado por las autoridades comunistas, aunque logró liberarse a causa de la guerra.

En diciembre de 1944 fue encarcelado de nuevo, y condenado a diez años de trabajos forzados en Siberia, en los gulag de Vorkuta e Inta, en el círculo polar ártico, lugares de los que era casi imposible salir vivo.

Tras su liberación en 1954, volvió a Pinsk, donde durante treinta años ejerció un difícil ministerio atendiendo a una comunidad católica diezmada y semiclandestina, diseminada en un territorio vastísimo.

Con la caída del régimen, en 1989, fue nombrado vicario general de Pinsk, y dos años después, arzobispo de Minsk-Mohilev y administrador apostólico de Pinsk. En 1994, el papa Juan Pablo II le creó cardenal.

Al anciano purpurado se debió la reorganización de la Iglesia en Bielorrusia, la primera visita ad limina y la primera peregrinación diocesana a Roma en casi cien años. También fue un líder de la lucha por la libertad religiosa en la Bielorrusia post comunista (ver www.zenit.org/article-7265?l=spanish).

El 27 de septiembre de 2004 Juan Pablo II entregó al cardenal Swiatek el premio “Testigo de la fe” (Fidei testis) conferido por el Instituto Pablo VI para reconocer el heroísmo en la vivencia de su fe (ver www.zenit.org/article-13543?l=spanish).

A pesar de su avanzada edad, el cardenal Świątek permaneció al frente de la diócesis hasta los 92 años, cuando el Papa Benedicto XVI aceptó su renuncia (ver www.zenit.org/article-13799?l=spanish)

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Por su interés, volvemos a ofrecer el testimonio que el propio cardenal Swiatek concedió a ZENIT el 9 de julio de 1997, en el que relata su heroico martirio.

Puede leerse en: www.zenit.org/article-39984?l=spanish