EE. UU.: La comunidad judía propone: Juan XXIII, «Justo entre las naciones»

Conclusiones de la visita del cardenal secretario de Estado a Nueva York

| 554 hits

NUEVA YORK, 12 sep (ZENIT.org).- El cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado de la Santa Sede, aprovechó su viaje a Estados Unidos con motivo de su participación en nombre de Juan Pablo II en la Cumbre del Milenio, organizada por las Naciones Unidas (6 al 8 de septiembre), para visitar algunas comunidades cristianas del país y mantener un emocionante encuentro con representantes judíos.



El 5 de septiembre, nada más llegar, el brazo derecho del Papa en la guía de la Santa Sede, de 72 años de edad, fue acogido por la Seton Hall University, en la arquidiócesis de Newark (New Jersey), que entregó al purpurado italiano el doctorado «honoris causa».

Durante la sesión académica, el presidente e la Universidad, monseñor Robert Sheeran, presentó la institución al cardenal, recordando que más de cincuenta sacerdotes de la arquidiócesis trabajan apostólicamente en ella.

En su discurso, el cardenal Sodano, agradeciendo a la Universidad el reconocimiento, insistió en las razones que llevan a la Iglesia a estar presente en los foros internacionales de las Naciones Unidas. Con sus representantes pontificios y con los observadores de la Santa Sede en los organismos internacionales la Iglesia quiere cumplir su misión de ser lavadura del Evangelio en la sociedad de hoy.

Aprovechando su presencia en la capital financiera de Estados Unidos, el cardenal quiso visitar el centro universitario de Filosofía de los Legionarios de Cristo, en Thornwood (Nueva York), celebrando la eucaristía para los más de cien seminaristas que de este modo comenzaron su año académico.

El 7 de septiembre, en el salón de las oficinas de la Misión de la Santa Sede, en la ONU, representantes de la comunidad judía mundial presentaron al purpurado un documento de reconocimiento por la obra realizada a favor de los judíos, durante la segunda guerra mundial, por Juan XXIII, recién beatificado por el Papa, quien en aquella época era delegado apostólico en Turquía. En el encuentro, la Fundación Raoul Wallenberg deseó que Juan XXIII reciba el reconocimiento de «justo entre las naciones», el galardón más prestigioso ofrecido por Israel a quienes colaboraron en salvar las vidas de judíos perseguidos.

El rabino David Algaze dirigió la ceremonia, en la que participaron, entre otros, el arzobispo Renato Martino, observador de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.

Al agradecer el reconocimiento de la comunidad judía al beato Juan XXIII (Angelo Roncalli), el cardenal Sodano confirmó la importancia del trabajo, con frecuencia silencioso, que realizan los representantes pontificios. Durante la segunda guerra mundial, recordó, hicieron todo lo posible para salvar la vida de los inocentes, haciendo presión ante los gobiernos para que se respetaran los principios del derecho internacional y buscando información sobre la situación de los países en que se encontraban.

En la tarde de ese mismo día, en la parroquia de St. Paul the Apostle, en Brookville (New York), el purpurado fue recibido por monseñor James McHugh, obispo de Rockville Center. El purpurado visitó esa comunidad para conferir algunos reconocimientos a los colaboradores y amigos de la Misión de la Santa Sede ante la ONU.

También en Nueva York la situación de Tierra Santa estuvo presente en las preocupaciones del secretario de Estado vaticano. En la mañana del 8 de septiembre visitó las oficinas del Catholic Near East Welfare Association, agencia que surgió por voluntad del Papa Pío IX y que cuenta con el decisivo apoyo de los católicos estadounidenses. La breve visita le permitió al cardenal saludar a los cincuenta colaboradores de la asociación, alentándoles a continúa con su obra de servicio a los cristianos en Oriente Medio y la India.

El sábado 9 de septiembre, después de haber recibido la visita del nuevo arzobispo de Nueva York, monseñor Edward Egan, el cardenal Sodano celebró una misa en la iglesia del Salvador para conmemorar el 75 aniversario de la presencia en Estados Unidos de la Orden del Santo Sepulcro.