EEUU: La Iglesia aplaude aprobación de la ley migratoria en el Senado

El proyecto ahora pasa a la Cámara. La portavoz le indicó a ZENIT que muchos inmigrantes se podrían quedar afuera de la regularización

Lima, (Zenit.org) José Antonio Varela Vidal | 842 hits

Crece la esperanza entre los once millones de migrantes indocumentados de los Estados Unidos de América. Esto a raíz de la aprobación este jueves 27 en el Senado, de la propuesta de ley sobre la reforma migratoria en dicho país. Ahora el siguiente paso es el debate y voto en la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.

Sobre esta delicada problemática, los obispos denunciaron días atrás que el actual sistema migratorio es "fallido", con carga de explotación laboral y desintegración familiar. También pidieron que se favorezca todo el grupo de indocumentados, y no solo una parte como ha sido el deseo de algunos.

Un mejor panorama

Luego de la histórica votación y cuando el panorama está más claro, el presidente del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos estadounidense (USCCB), monseñor José H. Gómez, arzobispo de Los Angeles, dio declaraciones este viernes 28 y "felicitó al Senado estadounidense por aprobar la propuesta de ley de reforma migratoria".

Según informa la USCCB, Gómez urgió a la Cámara de Representantes "a que consideren inmediatamente una reforma migratoria integral de manera bipartidista".

El arzobispo de los Ángeles indicó que mientras el Comité sobre Migración de USCCB no está de acuerdo con elementos de la propuesta, "la considera como una mejora a la situación actual".

Tarea inconclusa

“La situación de nuestro sistema actual --dijo-- causa mucho sufrimiento entre inmigrantes y sus familias y eso debe terminar”, a la vez que aseguró que la propuesta del Senado "permitiría a inmigrantes y sus familias salir de las sombras y protegería a sus familias de la separación”.

Anunció también que la USCCB continuará buscando mejoras a la propuesta del Senado y a cualquier iniciativa considerada por la Cámara de Representantes, "incluso buscar que el camino a la ciudadanía para personas indocumentadas sea accesible y realizable".

“Nuestro trabajo no ha concluido”, dijo el arzobispo Gómez. “La Iglesia continuará luchando por los derechos de los inmigrantes, durante el actual debate y en el futuro”, aseguró.

Nuevos ciudadanos

Consultada por ZENIT, la portavoz para los medios en español de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, Norma Montenegro Flynn, aseguró que la propuesta de ley permitiría que todos los indocumentados que llegaron al país antes del 31 de diciembre del 2011, soliciten un estatus legal e inicien el camino a la ciudadanía.

Explicó que "los jóvenes que llegaron con sus padres como niños, los conocidos como los DREAMers entrarán en un proceso rápido para obtener la ciudadanía, lográndola en cinco años". Manifestó también su esperanza de que los trabajadores en el campo de la agricultura tendrán un paso rápido.

Sin embargo advirtió que el proceso no será fácil para todos los indocumentados, quienes para legalizarse y obtener la residencia permanente y la ciudadanía, deberán demostrar que trabajan continuamente y ganan ingresos por encima del mínimo de pobreza.  "Algunos indocumentados podrían quedarse afuera", advirtió.

Aporte hispano a la Iglesia

Consultada sobre la contribución de los migrantes, especialmente hispanos, a la vida de la Iglesia católica de los Estados Unidos de América, la portavoz de la USCCB recordó que a través de la historia y de las varias olas de inmigración, "los inmigrantes han traído una riqueza cultural y herencia religiosa muy rica en elementos de la fe cristiana".

Aseguró que la comunidad seguirá acogiendo a los migrantes en las parroquias y programas, "practicando también las enseñanzas de la Iglesia a través de la asistencia a los inmigrantes indocumentados, y en la búsqueda de una reforma migratoria integral que sea justa y humanitaria".

Una deuda de años

Como se recuerda, la última reforma migratoria data del año 1986, cuando el presidente republicano Ronald Reagan firmó la “Ley de Control y Reforma de la Inmigración”.

Según informaciones de la época, en aquella ocasión se legalizaron casi tres millones de indocumentados, a quienes se les aplicó el pago de una multa y tuvieron que cumplir con los impuestos atrasados. Además, a los beneficiarios se les exigió que admitieran expresamente su culpa, por estar en el país como indocumentados.

¿Qué sorpresas traerá la actual ley terminada en enero de este año, y modificada en el camino cerca de 300 veces? Es un hecho que no quedará intacta, más aún cuando el vocero republicano de la Cámara de Representantes ya anunció que "harán su propio proyecto".

Hoy, los migrantes y sus familias esperan que el texto de un millar de páginas aprobado el jueves, pueda congeniar sin mayores retrasos con lo que se debata en la Cámara y convertirse así en un texto definitivo, que en el mejor de los casos, daría luz a una ley hacia fines de año.