Egipto: La Santa Sede aprecia los esfuerzos para evitar la violencia

Nuevo ataque mortal contra cristianos en el sur de Egipto

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CIUDAD DEL VATICANO/SALAMUT, miércoles 12 de enero de 2011 (ZENIT.org).- La Santa Sede aprecia los esfuerzos del Gobierno egipcio para evitar la escalada de violencia por motivos religiosos, declaró este martes el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.

La embajadora de la República Árabe de Egipto ante la Santa Sede, Lamia Aly Hamada Mekhemar, fue recibida este martes por la tarde en el Vaticano por el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti, indica la declaración, publicada por la Oficina de Información de la Santa Sede.

“Destacando que la Santa Sede participa en la conmoción de todo el pueblo egipcio, afectado por el atentado de Alejandría, monseñor Mamberti ha asegurado que ésta comparte plenamente la preocupación del Gobierno de 'evitar la escalada de enfrentamiento y de tensiones por motivos religiosos' y aprecia los esfuerzos que éste hace en esa dirección”, señala el texto.

El padre Lombardi precisó que Lamia Aly Hamada Mekhemar irá a El Cairo para informar a su Gobierno.

Durante el encuentro en el Vaticano, explica la declaración, “la embajadora, que irá a El Cairo para las consultas con el Ministerio de Exteriores egipcio, ha expresado las preocupaciones de su Gobierno en el difícil momento actual”.

“También ha podido recibir las informaciones y recoger los elementos útiles para informar adecuadamente sobre las recientes intervenciones del Santo Padre, en particular sobre la libertad religiosa y sobre la protección de los cristianos en Oriente Medio”.

Incomodidad en El Cairo

El encuentro de este martes en el Vaticano se produjo después de que el Gobierno de El Cairo llamara a consultas a su embajadora ante la Santa Sede por las recientes declaraciones de solidaridad del Papa con los coptos y su llamamiento a proteger a los cristianos en Oriente Medio.

El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores Hossam Zaki anunció que “Egipto ha pedido a su embajadora en el Vaticano que venga a El Cairo para consultas a raíz de las declaraciones del Vaticano que Egipto considera injerencia inaceptable en sus asuntos internos”.

El 2 de enero durante el rezo del Ángelus, el Pontífice calificó como “vil gesto de muerte” el grave atentado perpetrado la pasada Nochevieja contra una iglesia de Alejandría de Egipto, que causó una veintena de muertos.

Este lunes 10 de enero en su discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede para felicitar el nuevo año, Benedicto XVI pidió a los países musulmanes, especialmente en Oriente Medio, un mayor respeto a las minorías cristianas.

Tiroteo mortal

Mientras tanto, este martes por la tarde, un cristiano falleció y otras cinco personas resultaron heridas en la línea ferroviaria que une El Cairo y Assiut

Los hechos sucedieron en la localidad de Salamut, a unos 200 kilómetros al sur de El Cairo, cuando el agente de policía fuera de servicio Amer Ashur Abdel Zaher subió al tren y disparó a un grupo de cristianos con la pistola de ordenanza.

Mató al cristiano copto de 71 años Fathi Said Ebeid, e hirió a su mujer, de 61 años, y a otras cuatro personas, a dos de ellas gravemente.

El asesino, que no llevaba uniforme de policía en ese momento, intentó huir, pero fue arrestado poco después.

Fue interrogado sobre los motivos de su acción, aunque las autoridades mantienen en secreto el resultado de los interrogatorios.

El obispo de la Iglesia copta en Salamut, monseñor Morcos, explicó a la agencia AsiaNews., tras escuchar a varios testimonios, que “este loco iba y venía en el tren buscando a los cristianos”.

“Viendo a un grupo de mujeres y chicas que no llevaban el velo, pensó que eran cristianas y disparó gritando Allahu Akbar (Dios es grande)”, añadió.

Después del ataque, centenares de coptos se congregaron ante el hospital del Buen Pastor, de Salamut, donde se recuperan los heridos, y se enfrentaron con la policía, que respondió lanzando gases lacrimógenos.