El anuncio de Dios: respuesta a la «cultura del vacío», asegura el Papa

El desafío de los religiosos Trinitarios reunidos en capítulo general

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CIUDAD DEL VATICANO, 15 junio 2001 (ZENIT.org).- En plena «cultura del vacío», Juan Pablo II ha pedido a los religiosos Trinitarios que anuncien «sin compromisos» el amor de Dios, «que escucha el grito de los oprimidos y de los afligidos».



Al dirigirse a los 52 miembros de la Orden de la Santísima Trinidad, que participan del 4 al 17 de junio en su 108 capítulo general en Roma, el pontífice añadió: «Sólo si sois santos cumpliréis con el servicio que la Iglesia y el Papa esperan de vosotros».

Los Trinitarios, fundados por el francés Juan de Mata en 1198 y reformados por el español Juan Bautista de la Concepción en 1599, están hoy presentes en una veintena de países de los cinco continentes.

Se dedican particularmente a la redención de los nuevos «esclavos». Sus apostolados se concentran en buena parte en el servicio pastoral a los encarcelados, en el compromiso con las víctimas de persecución, en la acción a favor de los disminuidos psíquicos y de los drogadictos, en la evangelización de las tierras de misión, en la educación en colegios, en la atención pastoral en parroquias, y distintas obras de promoción y desarrollo entre poblaciones marginadas.

«En un época caracterizada por una preocupante "cultura del vacío" y por existencias "sin sentido", estáis llamados a anunciar sin compromisos al Dios Trinitario, el Dios que escucha el grito de los oprimidos y de los afligidos --les dijo el Santo Padre--. Que en el centro y en la raíz de vuestro compromiso apostólico esté siempre Santísima Trinidad».

En el capítulo general, los Trinitarios están impulsando la ONG «Solidaridad Internacional Trinitaria» y analizan proyectos muy concretos para extender su obra de redención a Corea, Congo y Sudán.

«Se abre ate vosotros una importante perspectiva misionera --añadió Juan Pablo II--. No tengáis miedo de orientar todas vuestras energías a Cristo, a quien tenéis que conocer, amar, imitar para vivir en Él la vida trinitaria y transformar con él la historia».

En el fondo, añadió el Papa, la «tarea esencial» del misionero Trinitario es la «santidad».

Este es también precisamente el tema central del capítulo general trinitario, que lleva por lema «Vivir lo que somos». La Asamblea ha reelegido como ministro general al fraile José Hernández Sánchez, de 59 años de edad, para el sexenio 2001-2007. Joseph Narlaly, nacido en Trichur (India), se ha convertido en el primer vicario general de la orden de origen indio.