El Archivo Secreto Vaticano confirman la oposición de la Iglesia al nazismo

Revelaciones de Zenit meses antes de su apertura

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CIUDAD DEL VATICANO, 15 noviembre 2002 (ZENIT.org).- El Archivo Secreto Vaticano documenta la oposición de la Iglesia católica al nazismo así como la persecución que sufrió bajo el régimen de Hitler, según ha podido confirmar Zenit meses antes de que sea abierto a los especialistas.



Medios de información han publicado en días pasados noticias contrastantes sobre las fechas de la próxima apertura de estos archivos. Zenit ha podido aclarar, consultando fuentes directas vaticanas, que a partir de febrero de 2003 serán puestos a disposición de los especialistas los documentos relativos al pontificado de Pío XI (Achille Ratti), de 1922 a 1939, pero sólo aquellos que afectan a las relaciones entre la Santa Sede y Alemania.

En realidad, se podrá acceder a documentos de dos archivos diferentes: el Archivo Secreto Vaticano y el Archivo de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.

Estos documentos recogen principalmente las instrucciones y la correspondencia entre la Santa Sede, las nunciaturas y los obispos alemanes.

Este período histórico es de un interés decisivo, especialmente por lo que se refiere al período que va desde el inicio del régimen nazi (1933) hasta 1939, poco antes de que comenzara la segunda guerra mundial.

Muchos documentos registran también la persecución que sufrió la Iglesia católica a causa del régimen nazi, informan a Zenit personas que ya han tenido acceso a los mismos.

En concomitancia con la apertura de los archivos, la Santa Sede publicará además en 6 CD-Rom los documentos y los nombres de las personas asistidas por la Iglesia católica entre 1939 y 1946, sobre las que investigó la Oficina de Información Vaticana.

Las actividades de esta oficina, poco conocidas por el gran público sirvieron para encontrar a miles de personas . En las primeras semanas de la segunda guerra mundial, en septiembre de 1939, Pío XII creó este departamento con la tarea específica de ofrecer socorro y ayuda a las víctimas de la guerra.

Zenit ha tenido acceso a un informe que preparó la Santa Sede en 1948 («Aperçu sur l'oeuvre du Bureau d'Informations Vatican 1939-1949»), con datos estadísticos y testimonios, de la labor realizada por el departamento.

La oficina recogió 9.891.497 peticiones de personas que buscaban información sobre sus seres queridos desaparecidos, a través de correo o de mensajes entregados por mensajero. Pudo revelar el paradero de al menos 36.877 personas.

La oficina se encontraba dividida en 16 secciones. Las secciones que tuvieron más trabajo eran las dedicadas a los prisioneros, a los repatriados y a los judíos perseguidos.

Para hacerse una idea de la eficacia y del gran trabajo realizado por esta Oficina es significativo el testimonio de Jacob Freedman, sastre de Boston.

El 26 de enero de 1940 el Canadian Jewish Chronicle recogió su historia. El señor Freedman estaba preocupado por la suerte de su hermana y su sobrino, que se encontraban en Polonia, ocupada por los nazis.

Escribió al Departamento de Estado y a la Cruz Roja, pero ninguno de los dos pudo darle informaciones al respecto. Escribió a continuación al Papa Pío XII.

Meses después, el cardenal Luigi Maglione, gran canciller del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana, informó al señor Freedman que su familia estaba sana y salva en Varsovia.

Según el Canadian Jewish Chronicle, Freedman escribió: «No tengo palabras para expresar lo que siento. Me impresiona el que os intereséis de mi caso, con todas los cosas importantes de las que tenéis que preocuparos».

El señor Freedman reconoció que «es la cosa más buena, fantástica y bella que podía acaecerme».