El arquitecto Gaudí intuyó la orientación artística del Vaticano II

El cardenal Sistach en la presentación de un libro sobre arquitectura ''según el magisterio''

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1724 hits

El libro Ierotopi Cristiani. Le chiese secondo il magistero, editado por la Librería Editorial Vaticana, fue presentado anoche en esta ciudad en la Accademia di San Luca.

“Una obra muy importante y necesaria que deber ser conocida por los arquitectos y los artistas que quieren poner su arte al servicio del arte sagrado y de la construcción de iglesias” indicó el cardenal español Luís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona al presentar la obra.

Los otros conferencistas fueron el profesor Paolo Portoghesi, presidente de dicha academia; el subsecretario del Ministerio de los Bienes Culturales de Italia, arquitecto Roberto Cecchi. El debate estuvo moderado por la periodista española Miriam Diez Bosch y contó con la presencia del autor, el sacerdote Tiziano Ghirelli.

El cardenal español explicó a ZENIT la importancia de este profundo estudio, que indica diversos parámetros necesarios para que arte esté al servicio de fe, en particular sobre la relación existente entre arquitectura y liturgia. Y de la gran intuición del arquitecto Antonio Gaudí en la ideación del templo de la Sagrada Familia en Barcelona.

¿Cuál es el punto fundamental de este estudio?

--Cardenal Sistach: Es un libro que habla de los espacios fundamentales para la celebración del culto y de la eucaristía de una manera especial. Se trata de una obra muy importante y necesaria para que la conozcan los arquitectos y los artistas que quieren poner su arte al servicio del arte sagrado y de la construcción de iglesias.

¿Por qué se sintió tan envuelto en esta problemática?

--Cardenal Sistach: Me tocaba muy directamente, en cuanto cardenal de Barcelona, en donde tenemos el testimonio del arquitecto Antonio Gaudí. Y porque el libro expone un poco la historia de los templos e iglesias a lo largo de los siglos hasta hoy y hasta el Concilio Vaticano II y las normativas dadas por los diversos obispos.

¿Por qué Gaudí?

--Cardenal Sistach: He querido poner de relieve que Gaudí, ya en 1883, cuando empezó la ideación de la basílica de la Sagrada Familia, había intuido lo que iba a decir el Concilio Vaticano II porque se formaba con tres grandes libros: el de la naturaleza, el de las sagradas escrituras y el libro de la liturgia.

¿Un arquitecto que entiende de liturgia?

--Cardenal Sistach: Era un hombre que conocía muy bien la liturgia, leía el ceremonial real de los obispos, y leía también los volúmenes del Anné liturgique y lo leía en francés, escrito por dom Guéranger, el abad de Solesmes.

¿Considera por lo tanto que fueron factores determinantes en su obra?

--Cardenal Sistach: Claro, esta vida cristiana y de fe de Gaudí, esta pasión por la naturaleza creada por Dios Nuestro Señor, el conocimiento de la Biblia, le permitían entender lo que era la vida cristiana y la salvación que Jesús ofrecía. Y también lo que debe ser celebración del culto o sea la liturgia. Todo esto ha dado el resultado que se aprecia en la basílica de la Sagrada Familia, con una arquitectura que se adelanta a todas las normativas del Concilio y postconcilio.

Después del Vaticano II no faltaron algunas iglesias no tan de acuerdo con el espíritu conciliar que causaron polémica

--Cardenal Sistach: Sí, porque toda reforma puede ser polémica si no es hecha con buena letra y buen espíritu, sobre todo tratándose del espíritu de la liturgia, y de la afinidad que debe tener un templo que es para la celebración del culto y de la eucaristía. Si bien me parece que puede iluminar a restaurar lo que ha sido mal restaurado, a veces se debería hacer esto también, si nos hemos equivocado tenemos que modificar y cambiar.

¿O sea algunos templos con reformas inadecuadas o al menos discutibles?

--Cardenal Sistach: Yo creo que sí, que se han hecho reformas que no están de acuerdo con la liturgia y con los principios del Vaticano II, en el espíritu y en la letra, y otras sí se han hecho como se debe. No fácil por otra parte, porque tenemos unas grandes construcciones eclesiales, iglesias y catedrales, ¿y cómo haces una reforma para adecuarlo a las exigencias de la liturgia del Vaticano II? No es fácil, creo que hay resultados positivos y otros no tan positivos.