El arzobispo de Río de Janeiro estará en Roma para despedir a Benedicto XVI

Monseñor Orani Tempesta preside el Comité Organizador de la Jornada Mundial de la Juventud

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1354 hits

El arzobispo del Río de Janeiro y presidente del Comité Organizador de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2013, monseñor Orani João Tempesta, habló en una entrevista a medios de comunicación sobre su reacción al recibir la noticia de la renuncia del papa Benedicto XVI.

El cardenal indicó que a él y a todos los brasileños, la noticia les causó gran sorpresa. Se encontraba en la basílica de Nuestra Señora de Lourdes --zona norte de Río de Janeiro- celebrando la fiesta patronal cuando recibió varios mensajes en su móvil. Al principio, pensó que fueran rumores, hasta que recibió un mensaje de Roma, que confirmaba el hecho.

Tras un primer momento de asombro, el arzobispo del Río de Janeiro reflexionó sobre la situación y comprendió que la actitud de Benedicto XVI, estaba en consonancia con la voluntad de Dios.

Aclarando dudas sobre la Jornada Mundial de la Juventud, monseñor Tempesta aseguró que todos los trabajos de preparación para el encuentro mundial siguen con normalidad, teniendo en cuenta que Benedicto XVI ya había dicho que si él no pudiera participar en la Jornada, su sucesor iría en su lugar.

Los únicos posibles cambios se harán en la agenda del nuevo pontífice, como los lugares por los que pasará. “Esta será una jornada 'de dos papas', uno que estará en oración por el encuentro y otro que presidirá las celebraciones”, dijo el arzobispo

El próximo 27 de febrero, el día antes de que se vuelva efectiva la renuncia de Benedicto XVI, monaseñor Tempesta llegará a Roma, en donde agradecerá a Benedicto XVI su trabajo al frente de la Iglesia, y haber elegido la ciudad de Río de Janeiro como sede de la próxima JMJ.

El arzobispo puso de manifiesto su sentimiento de gratitud hacia Benedicto XVI, por haber guiado a la Iglesia con fe y racionalidad en momentos difíciles.

Sobre las comparaciones entre Benedicto XVI y el beato Juan Pablo II, el arzobispo de Río destacó que a nosotros no nos cabe ni juzgar, ni comparar, sino percibir y valorar la obediencia y respuesta que cada uno ha dado para servir a la Iglesia católica, y el trabajo de evangelización realizado mundialmente.

Sobre la posibilidad de ser el primer anfitrión del nuevo papa, el arzobispo del Río dijo que la presentación del pontífice al mundo durante la JMJ será una bella señal de nuevos tiempos para la juventud católica, con mucha alegría de todos, y con las oraciones de Benedicto XVI.

En cuanto a la posibilidad de que el nuevo pontífice durante la JMJ pudiera despertar una curiosidad que atraería a un número mayor de participantes del esperado, el arzobispo brasileño fue taxativo y precisó que la JMJ es un evento que por sí sólo, atrae la atención y la participación de todos los católicos. Destacó que la mayor preocupación de los organizadores de este megaencuentro juvenil mundial es acoger, de la mejor manera posible, a todos los que acudirán a vivir esta experiencia en Río de Janeiro.

Traducido del portugués por H. Sergio Mora