El arzobispo ortodoxo de Chipre, contra quienes critican la visita papal

El vicario patriarcal latino recuerda que la Iglesia ortodoxa “ha aprobado” la visita

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NICOSIA, martes 1 de junio de 2010 (ZENIT.org).- “No hay que dar peso a las críticas. La Iglesia ortodoxa aprobó la visita por unanimidad”, afirma el padre Umberto Barato, vicario general del Patriarcado de Jerusalén para los católicos latinos de Chipre, en unas declaraciones recogidas hoy por la agencia italiana SIR.

Esta declaración está en línea con la dura reacción del arzobispo ortodoxo Crisóstomo II de Nueva Justiniana y de toda Chipre, contra las críticas suscitadas contra la próxima visita de Benedicto XVI por parte de algunos sectores ortodoxos chipriotas.

La visita del Papa Benedicto XVI , a invitación del arzobispo Crisóstomo y del presidente comunista Dimitris Christofias, está prevista para el próximo fin de semana. El Papa visitará en Pafos la columna en la que la tradición afirma que fue flagelado san Pablo. En otro momento, hará entrega del Instrumentum Laboris para el Sínodo especial sobre Oriente Medio, que tendrá lugar en Roma en octubre.

De hecho, en los últimos días, algunos representantes ortodoxos, liderados por el Metropolita Atanasio de Limassol, han realizado declaraciones acusando al Sucesor de Pedro de “hereje”, y rechazando el diálogo con la Iglesia católica.

El propio Atanasio lanzaba un mensaje al Papa, aconsejándole que suspendiera el viaje, pues su visita sería considerada una “provocación” contra los cristianos ortodoxos. Según algunas informaciones aparecidas en la prensa chipriota, este sector podría estar planeando un boicot contra la visita.

“Sería mejor que no viniese, porque creo que no traerá nada bueno – afirmó el metropolita Atanasio el pasado 23 de mayo al periódico chipriota Phileleftheros -. Hasta ahora no he visto ninguna intervención positiva del Vaticano hacia nuestros problemas nacionales”.

Por su parte, el arzobispo Crisóstomo ha reaccionado duramente contra estos ataques, afirmando que quienes se oponen a la visita “deberían quedarse tranquilos en casa”.

Rigidez y reforma

Precisamente, el metropolita de Limassol, Atanasio, anteriormente abad del monasterio de Panagia tou Machaira, había resultado casi elegido en 2006 como cabeza de la Iglesia ortodoxa chipriota, cuando fue elegido finalmente Crisóstomo.

El actual Patriarca comparte la línea del Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, más orientada hacia la reforma y el diálogo.

Las tensiones entre quienes apoyan y quienes se oponen al diálogo con la Iglesia católica se pusieron de manifiesto con la firma, en abril del año pasado, de una carta en la que ortodoxos de todo el mundo, autoproclamados “custodios de la fe”, rechazaban el ecumenismo.

En esta carta, los firmantes calificaban al ecumenismo de “sincretismo cristiano”, afirmando que se trata de “la más grande herejía de todos los tiempos”.

A ello quiso responder el mensaje del Patriarca Bartolomé I para el Domingo de la Ortodoxia (21 de febrero), en el que rechazaba claramente esta nota, afirmando que la Ortodoxia “no tiene necesidad de ningún fanatismo o intolerancia para protegerse a sí misma”.

“Quien cree que la Ortodoxia tiene la verdad no teme el diálogo, porque la verdad nunca ha estado en peligro por el diálogo”, añadía el mensaje, recordando que la decisión del ecumenismo fue “de todos los patriarcas y de los Sínodos Sagrados de las Iglesias ortodoxas de todo el mundo, que decidieron por unanimidad seguir apoyando estos diálogos”.

Por Michaela Koller, con contribución de Inma Álvarez