El cardenal Arinze, nuevo prefecto del Culto y los Sacramentos

El cardenal nigeriano se ocupaba de las relaciones con las demás religiones

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CIUDAD DEL VATICANO, 1 octubre 2002 (ZENIT.org).- Juan Pablo II sorprendió este martes a muchos corresponsales de medios de comunicación en el Vaticano al hacerse público el nombramiento del cardenal nigeriano Francis Arinze como nuevo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.



Nacido en el seno de una familia no cristiana de la tribu Ibo de Nigeria, en una pequeña localidad de la arquidiócesis de Onitsha, se convirtió al catolicismo cuando tenía nueve años. Su madre se bautizaría cuando él estudiaba teología y su padre cuando ya era sacerdote.

A los quince años entró en el seminario de All Hallowa (Todos los Santos) de Nuewi. En 1955 viajó a Roma para estudiar en la Universidad Pontificia Urbaniana y tres años más tarde fue ordenado sacerdote en la misma ciudad eterna.

Tras haber sido profesor de Liturgia en el Seminario Bigard Memorial de Enugu, fue nombrado secretario regional para la Educación Católica en la parte oriental de Nigeria. En 1964 se transfirió a Londres para estudiar pedagogía en la Universidad local.

En 1965, Pablo VI le nombró obispo coadjutor del arzobispo de Onitsha y dos años más tarde asumía el gobierno pastoral de esa arquidiócesis.

En 1979, fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal de Nigeria, cargo que desempeñó hasta 1984, cuando Juan Pablo II le llamó a Roma para ser presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso (entonces se llamaba Secretariado para los No Cristianos).

Fue creado cardenal por el mismo Papa en el consistorio del 25 de mayo de 1985. Es miembro, además, de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de otros importantes organismos de la Santa Sede.

El 24 de octubre de 1999 recibió la medalla de oro del International Council of Christians and Jews por su compromiso a favor del diálogo interreligioso.

Durante los últimos 17 años ha sido el encargado oficial de la Iglesia católica para las relaciones con las demás religiones (a excepción del cristianismo y del judaísmo, que corresponden al Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos).

En 1998 creó el Comité de diálogo islámico-católico que tiene por objetivo promover el diálogo entre cristianos y musulmanes. Está formado por representantes del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso y por el Comité Permanente Al-Azhar para el Diálogo con las Religiones Monoteístas. La Universidad Al-Azhar tiene más de mil años de vida y es el centro de estudios e investigación más prestigioso del mundo islámico, con sede en El Cairo.

Este Comité ha publicado en los últimos años importantes declaraciones contra la violencia terrorista, contra el racismo y a favor del diálogo entre creyentes de las dos religiones.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que ahora comienza a dirigir el cardenal Arinze, se ocupa de todo aquello que corresponde a la Sede Apostólica para la promoción y la reglamentación de estas realidades esenciales para la vida dela Iglesia.

Promueve la acción pastoral litúrgica en todo lo que afecta a la preparación y celebración de la Eucaristía, de los demás sacramentos y de los sacramentales, así como la celebración del domingo y de las demás fiestas del año litúrgico, y de la Liturgia de las Horas.