El cardenal Bertone destaca la fidelidad del Padre Tous al beatificarle

Recuerda sus palabras “¡Aunque todo sea oscuro, hay que ser siempre fiel!”

| 2565 hits


BARCELONA, domingo 25 de abril de 2010 (ZENIT.org).- El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, beatificó al capuchino Josep Tous i Soler en la basílica de Santa María del Mar de Barcelona este domingo.

El arzobispo de Barcelona, el cardenal Lluís Martínez Sistach, presidió la Misa, concelebrada por el los cardenales Ricard Maria Carles, Antonio Cañizares y Carlos Amigo, OFM, el nuncio apostólico en España, monseñor Renzo Fratini, más de veinte obispos, y numerosos sacerdotes y religiosos concelebraron la Eucaristía.

Llenaban el gran templo gótico conocido como “la catedral del mar” miles de peregrinos procedentes de distintos puntos de España, de Italia y de los cinco países de América Latina en los que las religiosas del padre Tous desarrollan su tarea educativa y pastoral: Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Colombia y Cuba.

El arzobispo de Barcelona, el cardenal Martínez Sistach, dio la bienvenida a todos los asistentes, entre ellos diversas autoridades civiles.

En su discurso de bienvenida, pidió al cardenal Bertone que transmitiera al Papa “los sentimientos de comunión, afecto y adhesión incondicional”.

“Siempre, pero especialmente en estos momentos, estamos a su lado y le acompañamos con la constante oración de nuestras comunidades eclesiales”, afirmó.

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia tuvo lugar cuando, como culminación del rito de la beatificación, las reliquias del nuevo beato avanzaron en procesión, y una gran imagen del padre Tous fue descubierta entre cantos y aplausos.

En su homilía, el cardenal Bertone recordó que la de hoy “es la primera Beatificación que se celebra en esta ciudad desde el siglo XII”, aunque la cercana ciudad de Mataró acogió el pasado 23 de enero la del sacerdote Josep Samsó i Elias.

“Deseo haceros llegar a todos la cercanía del Papa Benedicto XVI, y transmitiros su bendición, en espera de que él mismo pueda expresaros su afecto directamente este año, en su visita a Barcelona, para consagrar el admirable templo de la Sagrada Familia”, afirmó en catalán.

En esa misma iglesia dedicada a Santa María, el sacerdote martirizado en 1936 ejerció su ministerio sacerdotal entre 1843 y 1845.

El purpurado se refirió a la historia y el valor de ese popular templo barcelonés: “Al visitante atento no se le ocultan las heridas de este bello templo de Santa María del Mar, por incendios, persecuciones y otras circunstancias adversas”, dijo.

“Y, no obstante, a pesar de todos estos avatares, sigue cumpliendo su cometido esencial de acoger al Pueblo de Dios, para celebrar su culto de alabanza a Dios y su compromiso de vida de caridad y fraternidad entre todos”, añadió.

Después se refirió a la vida del Padre Tous como a “una vida llena de pruebas y dificultades, externas e internas, como la delicada salud que le acompañó siempre”.

Sin embargo, destacó, “nunca se dejó vencer por la amargura o el resentimiento, ni conocemos reproches o ataques contra quienes le impedían seguir su primera vocación de capuchino”.

“Fue un hombre de una caridad exquisita, con una gran capacidad para soportar y comprender las deficiencias de los demás”, continuó.

“Numerosas situaciones en su vida muestran también su gran disponibilidad para la acogida y el perdón –explicó-. Se dice de él que nunca dejó a nadie agraviado”.

“Qué actuales resultan aquellas palabras suyas que son como un lema de vida: ¡Aunque todo sea oscuro, hay que ser siempre fiel! Fiel a Dios y fiel a los hombres”, añadió.

Ésta fue una característica del Padre Tous que también el Papa destacó este mediodía, en el Vaticano, tras el rezo el Regina Caeli.

“No obstante numerosas pruebas y dificultades, nunca se dejó vencer por la amargura o el resentimiento”, dijo Benedicto XVI.

Y añadió que este nuevo beato “destacó por su caridad exquisita y su capacidad para soportar y comprender las deficiencias de los demás”.

“Que su ejemplo e intercesión ayude a todos y especialmente a los sacerdotes a vivir la fidelidad a Cristo”, pidió.

El cardenal Bertone invitó también en su homilía a ser fieles a la fe y a poner toda la confianza en Dios.

Y destacó que la confianza en Dios se concreta y se hace forma de vida en la oración, la participación en la Misa dominical, al frecuentar los sacramentos y vivir la caridad.

De esta forma “se ha forjado el alma más genuina de esta tierra de santos, y el Padre Tous nos lo recuerda hoy, en unos momentos en que la indiferencia religiosa o el sentido relativista de la vida alejan a tantos de la rica identidad cristiana transmitida de generación en generación”, dijo.

A las hermanas Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, les pidió fidelidad a su carisma con la “‘sabiduría del corazón’ que mostró siempre el Padre Tous, en especial cuando os propuso esta sabia norma: ‘Enseñad más con amor de madres que con rigor de maestras’”.

Durante la celebración, el coro de la Escolanía de Montserrat -abadía que también visitó durante esta estancia en Barcelona- interpretó varias piezas.

El cardenal Bertone llegó el sábado a Barcelona, donde fue recibido por el cardenal Martínez Sistach y por el ministro de Justicia, Francisco Caamaño Domínguez, con quien mantuvo una conversación en la sala de autoridades del aeropuerto de El Prat.

Por la tarde, el secretario de Estado del Vaticano visitó detenidamente el templo de la Sagrada Familia, que le impresionó.

Escuchó las explicaciones del presidente de la junta constructora del templo, Joan Rigol y preguntó por las máquinas que trabajan a poca distancia del templo en las obras del tren de alta velocidad, informó el arzobispado de Barcelona.

Después, presidió un acto de preparación espiritual para la beatificación en el Palacio de Congresos de Cataluña, donde escolares de centros educativos de las hermanas capuchinas del Divino Pastor representaron un musical inspirado en la vida del Padre Tous.