El cardenal brasileño Cláudio Hummes, nuevo prefecto de la Congregación para el Clero

Sustituye al cardenal Darío Castrillón Hoyos, presidente de la Comisión «Ecclesia Dei»

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CIUDAD DEL VATICANO, martes, 31 octubre 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha nombrado al cardenal brasileño franciscano Cláudio Hummes O.F.M., arzobispo de Sao Paulo, de 72 años, nuevo prefecto de la Congregación vaticana para el Clero.



Según anunció este martes la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el purpurado sustituye al cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, quien presentó su renuncia al Papa por razones de edad (en julio cumplió los 77 años).

El cardenal Castrillón Hoyos sigue siendo presidente de la Comisión Pontificia «Ecclesia Dei», instituida por Juan Pablo II el 2 de julio de 1988, tras el gesto cismático de las ordenaciones episcopales ilegítimas realizadas por el Arzobispo Marcel Lefebvre en Ecône (Suiza), para facilitar la plena comunión de la personas ligadas de alguna manera a la Fraternidad fundada por aquel arzobispo.

Cláudio Hummes nació en Montenegro (en el sur de Brasil) en el seno de una familia de origen alemán, el 8 de agosto de 1934. Fue ordenado sacerdote en Divinópolis (Minas Gerais), en 1958, perteneciendo a la Orden Franciscana de los Hermanos Menores.

Nombrado obispo coadjutor y después obispo diocesano de Santo André en 1975, Juan Pablo II le nombró arzobispo de Fortaleza el 21 de julio de 1996. El mismo Papa le nombraría arzobispo de Sao Paulo, en 1988, y en 2001 le crearía cardenal.

En el año 2002, el Papa Karol Wojtyla le encomendó la tarea de predicar los ejercicios espirituales a la Curia romana, meditando sobre cómo ser discípulos de Cristo.

Al informar sobre su nombramiento, «Radio Vaticano» destaca su compromiso a favor del diálogo ecuménico, de la promoción de los laicos, y de la pastoral obrera y la formación de los sacerdotes.

«Fue uno de los artífices del Encuentro Mundial de las Familias con Juan Pablo II en Río de Janeiro en 1997», añade la emisora pontificia.

La Congregación para el Clero «recoge, sugiere y promueve iniciativas para la santidad y la formación intelectual y pastoral del clero (sacerdotes diocesanos y diáconos). En este sentido, según explica la página web del Vaticano, «vigila sobre los Capítulos Catedralicios, sobre los Consejos Pastorales, sobre los Consejos Presbiterales, sobre las parroquias y sobre los párrocos y sacerdotes que ejercitan el ministerio pastoral, etc., sobre las ofertas de las misas, sobre las pías fundaciones, píos legados, oratorios, iglesias, santuarios, archivos eclesiásticos y bibliotecas; promueve una más adecuada distribución del clero en el mundo».

A la Congregación corresponde también el seguimiento de la catequesis. En este sentido, «cuida la promoción de la formación religiosa de los fieles de toda edad y condición; emana las normas oportunas para que la enseñanza de la catequesis se imparta en modo conveniente; vigila para que la formación catequística se lleve a cabo en el modo correcto; concede la necesaria aprobación de la Santa Sede para los Catecismos y Directorios emanados por las Conferencias Episcopales; asiste a los oficios catequisticos y sigue las iniciativas relacionadas con la formación religiosa de carácter internacional, coordina las actividades y ofrece las ayudas necesarias».

Por último, esta Congregación vaticana es competente «en materia de conservación y administración de los bienes temporales de la Iglesia: bienes inmuebles, tasas, tributos, alienaciones; le compete además todo aquello que se refiere a la congrua remuneración, la pensiones por invalidez o vejez y la asistencia sanitaria del clero, etc.».

El cardenal Darío Castrillón ha utilizado las nuevas tecnologías en el ejercicio de su ministerio. En particular, ha creado la página web de esa Congregación, www.clerus.org, una de las bibliotecas digitales católicas más grandes, y ha organizado las mensuales videoconferencias de teologías con teólogos de los cinco continentes gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación.

El secretario de la congregación es el arzobispo húngaro Csaba Ternyák.