El cardenal Jaime Ortega se reunió con ex presos cubanos en España

El arzobispo de La Habana peregrinó a Santiago de Compostela

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MADRID, martes, 30 noviembre 2010 (ZENIT.org).- El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, Cuba, mantuvo este martes por la mañana un encuentro con varios ex-prisioneros cubanos que actualmente están en España, algunos pertenecientes al grupo de los 52 y otros excarcelados recientemente.

El encuentro –informa la Secretaría del cardenal cubano- se desarrolló en un clima “franco y cordial”. Varios de los ex-presos transmitieron al cardenal, sigue la nota, “su gratitud por las gestiones realizadas y manifestaron sus preocupaciones por su futuro inmediato en España, así como por algunos familiares que han quedado en Cuba”.

El arzobispo de la Habana reiteró que todos los que aún están en prisión, del grupo de los 52 y desean permanecer en Cuba, serán excarcelados en breve tiempo. Dijo también que trasladará al Gobierno español las inquietudes expresadas por los ex-prisioneros.

“La Iglesia en Cuba –concluye la nota- quiere manifestar, una vez más, su compromiso humanitario y pastoral con todo nuestro pueblo”.

El cardenal cubano –en viaje por España, tras regresar del Consistorio en Roma con Benedicto XVI y una audiencia del Papa- había emitido este sábado 27 de noviembre una nota, también a través de su Secretaría, en la que rechazaba los titulares del diario ABC y otros medios de comunicación españoles, que le acusaban de evitar o rechazar un encuentro con los ex presos cubanos.

La nota –publicada como la anterior en la página web de la Archidiócesis de la La Habana--, afirmaba que, en los diversos encuentros que tuvo el cardenal Ortega, el jueves 25 de noviembre con las autoridades del Ministerio de Exteriores de España, y diputados de diversas tendencias dentro de la Unión Europea, “además de interesarse por la situación actual de los ex prisioneros, manifestó en cada ocasión su deseo de tener un encuentro con ellos, en consonancia con su misión de pastor”.

La nota de este lunes explicaba que el arzobispo de La Habana se encontraba en Galicia y esperaba “poder encontrar a sus compatriotas ya liberados, pues este fin de semana realiza la Peregrinación al Apóstol Santiago con motivo del Año Santo Compostelano”.

La Iglesia Católica en Cuba, explica la Secretaría del cardenal Ortega, “continuará su misión eminentemente pastoral y humanitaria al servicio de todos los cubanos, a pesar de las visiones reduccionistas de tipo político con las que lamentablemente algunos la han juzgado”.

Por otra parte, la conocida asociación de esposas de presos de conciencia cubanos, Damas de Blanco, expresaron su apoyo a la decisión de la madre de Orlando Zapata, Reina Luisa Tamayo, de abandonar Cuba y viajar a Estados Unidos con su familia llevándose los restos de su hijo.

“Tenemos que respetar la decisión de Reina de abandonar el país, como defensoras de los derechos humanos. Si ella lo ha aceptado tenemos que apoyarla”, declaró Laura Pollán, una de las portavoces de las Damas de Blanco.

Orlando Zapata Tamayo murió el 23 de febrero pasado en un hospital de La Habana tras una huelga de hambre de 85 días. La huelga fue el prólogo del proceso de excarcelación de presos políticos, fruto del diálogo de la Iglesia católica con el Gobierno cubano.

El Arzobispado de La Habana trasmitió el 14 de octubre pasado a Reina Luisa Tamayo el ofrecimiento de las autoridades cubanas según el cual permitirían a toda su familia la salida de la Isla. Tamayo respondió que no dejaría Cuba mientras no pudiera llevar consigo los restos de su hijo.

Según anunciaba una nota del Arzobispado de San Cristóbal de La Habana --fechada en Lugo, el 27 de noviembre--, el cardenal cubano Jaime Ortega tenía previsto reunirse este lunes con ex presos políticos de su país acogidos por España.


Más de un tercio de los 55 presos expatriados residen en distintas ciudades españolas, acogidos en centros de organizaciones sociales.

El Arzobispado de La Habana sigue fiel a la misión, solicitada por el Gobierno cubano, de ir anunciando los traslados de presos a España.

Benedicto XVI recibió en audiencia, el lunes de la semana pasada, al cardenal cubano, según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El arzobispo de La Habana fue el primero de los purpurados presentes en ser recibidos por el Papa tras concluir los actos del Consistorio.

Según explicaba en su número de octubre la revista Periodistas, órgano de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), el caso de Miguel Galban Gutiérrez, es uno de los más impactantes de entre los 75 presos políticos de la denominada Primavera Negra cubana.

Arrestado el 18 de marzo de 2003, al mes siguiente fue condenado a una pena de 26 años de cárcel, tras un juicio rapidísimo de unas diez horas, donde la acusación pidió cadena perpetua.

En el Hostal Welcome de Madrid, elegido por el Gobierno español para albergar a los refugiados políticos, el que fue periodista de la agencia Havana Press recordó su largo calvario: “No entiendo cómo llegaron a pedirme cadena perpetua. No soy político, no voy a ser político nunca. Lo mío es escribir”.

A la pregunta de cómo se enteró de que habían decidido liberarle, respondió: “Recibí una llamada del cardenal Jaime Ortega el día 17 de septiembre. Me preguntaba si quería viajar a España. Yo le contesté que, para salir tenían que dejar viajar conmigo a toda mi familia, que son diez personas. La cuestión es que, hasta el 2003, cuando me arrestaron, la lucha era mía. Pero a partir de entonces la lucha ha sido también de mi familia. Así que yo tengo que pensar en ellos. La Sección de Intereses de EE.UU. no podía sacarles. No tenía ninguna garantía para ellos: no me podía ir dejándolos en Cuba”.

Llamadas como esta se han repetido más de cincuenta veces en estos meses, desde el anuncio de las primeras excarcelaciones. Una tarea humanitaria que la Iglesia de Cuba seguirá desarrollando tras reiterar la promesa del Gobierno cubano de que continuarán las puestas en libertad de presos de conciencia.

Por Nieves San Martín