El cardenal Sepe pide a la Universidad Urbaniana ser «escuela de espiritualidad misionera»

Inaugura el curso como Gran Canciller de esta institución pontificia

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 14 octubre 2004 (ZENIT.org).- La universidad misionera por excelencia, la Pontificia Urbaniana de Roma debe esforzarse para ser todavía más «misionera», pidió este lunes el cardenal y prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, Crescenzio Sepe, durante la misa de inauguración del curso académico.



El cardenal Sepe reconoció en la homilía que «sé que ya se ha hecho mucho en las diferentes facultades, pero pido un mayor esfuerzo para que esta Universidad, única en el mundo, se convierta en una escuela de espiritualidad misionera».

El prefecto agradeció a Dios «poder ser misioneros del Evangelio» y se refirió a María como «reina de la misión», pidiéndole «que nos ayude con generosidad, inteligencia y amor».

Después del canto del «Veni Creador Spiritus», el rector magnífico, Giuseppe Cavallotto, pronunció el inicio del Credo.

A continuación, los profesores añadieron esta proclamación: «acojo firmemente y acepto todas las verdades sobre la doctrina que afecta a la fe o a las costumbres propuestas por la Iglesia de manera definitiva».

La celebración tuvo lugar en el Colegio Urbano de Roma. Los cantos fueron interpretados por el Coro del mismo colegio y por el Coro Universitario del Foyer Paolo VI, también situado en el edificio de la Universidad.

A diferencia de otras universidades pontificias, la Urbaniana optó por empezar el curso sólo con la Misa del Espíritu Santo, y no con una lección inaugural, que se hará a finales de octubre.

La Pontificia Universidad Urbaniana cuenta con 376 años de vida. Aunque fue elevada a rango de Universidad Pontificia el 1 de octubre de 1962, pocos días antes de que comenzara el Concilio Vaticano II, hunde sus raíces en el Colegio Urbano, fundado por el Papa Urbano VIII el 1 de agosto de 1627.

Su sede estuvo durante más de 300 años en la Plaza de España, donde actualmente se encuentra la Congregación para la Evangelización de los Pueblos («Propaganda Fide»).

El 2 de noviembre de 1926 el Colegio Urbano fue trasladado, bajo el Papa Pío XI, al Janículo.

La tarea del Colegio Urbano «de Propaganda Fide» y, sucesivamente, de la Pontificia Universidad Urbaniana, era la formación de sacerdotes para las misiones. Esta es la razón por la que se ha mantenido una estrecha relación con la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cuyo prefecto es siempre Gran Canciller de la Universidad.