El Consejo Mundial de las Iglesias lanza la década contra la violencia

Ceremonia oficial en Berlín

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BERLIN, 6 feb 2001 (ZENIT.org).- El domingo pasado se inauguró solemnemente en la capital de Alemania la «Década por la superación de la violencia», patrocinada por el Consejo Mundial de las Iglesias (CMI).



Se trata de un compromiso conjunto de las Iglesias y comunidades cristianas que componen esta institución ecuménica por seguir resanando las heridas de la división y construyendo nuevos senderos a la paz. El símbolo adoptado para su lanzamiento fue la ciudad de Berlín, capital del reencuentro entre el Este y el Oeste, tras la caída del «muro de la vergüenza».

El Consejo Mundial de Iglesias es una comunidad de 342 iglesias, procedentes de más de 100 países de todos los continentes y de la mayor parte de las tradiciones cristianas. La Iglesia católica no es miembro pero mantiene relaciones de cooperación.

La celebración religiosa tuvo como escenario otro símbolo: la «Iglesia de la Rememoración», en el corazón de Berlín Oeste, horadada por las bombas y cuyas ruinas han sido mantenidas, como testigos de la destrucción que traen la guerra y el totalitarismo.

El CMI se constituyó oficialmente en 1948 en Amsterdam (Países Bajos). Al frente está su secretario general, Konrad Raiser, de la Iglesia evangélica de Alemania.

En el curso de la ceremonia, los representantes de las diferentes confesiones cristianas hicieron un llamamiento conjunto: «La década está abierta a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, con el fin de que no se resignen ante la violencia destructiva; se pregunten con valor en qué medida las propias palabras y las propias acciones animan el potencial de violencia; den juntos una señal en las comunidades, en los movimientos, en los grupos, en favor de una convivencia no violenta; prueben métodos y vías para resolver los conflictos de modo no violento; y se comprometan activamente en favor de la paz, el diálogo intercultural y la comprensión entre pueblos».

Este llamamiento fue precedido de una primera acción concreta: el sábado por la noche tuvo lugar una vigilia de oración en memoria de los niños, víctimas inocentes de la violencia de los adultos.

«Queremos recordar --explican en un documento los organizadores de la Década-- los sufrimientos de los miembros más inocentes y débiles de nuestra sociedad que, sin culpa, se encontraron en medio de conflictos armados, o víctimas de abusos, miseria, enfermedad y hambre».

Ahora, lanzado el desafío, cada Iglesia miembro del Consejo Mundial de las Iglesias, está llamada a colaborar.

El comité de redacción del documento de base para la celebración de la Semana de Mundial de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, formado por teólogos ortodoxos de varias confesiones cristianas, incluidos católicos, ofrecían su apoyo a la iniciativa del Consejo de lanzar la Década para superar la violencia, así como a la petición de Juan Pablo II de condonar la deuda de los países en vías de desarrollo. Dos gesto para que avance la cooperación entre los cristianos, decían los teólogos.