El crucifijo recupera la presidencia de España

Simbólica jura de su cargo de Mariano Rajoy

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MADRID, miércoles 21 diciembre 2011 (ZENIT.org).- Si los símbolos hablan, la jura de su cargo del nuevo presidente del Consejo de Ministros de España Mariano Rajoy es toda una declaración de intenciones: el crucifijo vuelve a presidir la vida pública española.

Mariano Rajoy juró su cargo este miércoles, en el palacio de La Zarzuela, residencia habitual de los reyes de España, con la mano derecha sobre la Biblia y un ejemplar de la Constitución de 1978. En la mesa, bien visible ante las cámaras, un testigo mudo pero elocuente, un crucifijo.

“Juro fielmente cumplir con mis obligaciones como presidente del Gobierno con lealtad al rey y a la Constitucion”. Con la mano puesta sobre la Biblia y ante el crucifijo, Mariano Rajoy juró su cargo ante el rey Juan Carlos I, a las 11.00 horas, en una breve ceremonia, confirmaron fuentes de Casa Real. De este modo, se convirtió en el sexto presidente de la democracia del siglo XX en España, tras el debate parlamentario de investidura de este martes, en el que presentó su programa de gobierno para obtener la confianza del Congreso de los Diputados. Contando con mayoría absoluta, 185 votos, el candidato superó la confianza de su propio partido obteniendo otros dos apoyos más.

Al acto de la jura del nuevo presidente, asistió su majestad la reina doña Sofía; el presidente del gobierno saliente José Luis R. Zapatero y los máximos representantes de las instituciones españolas.

Su majestad el rey Juan Carlos I y el presidente del Congreso firmaron este martes el real decreto del nombramiento del nuevo jefe del Ejecutivo español, que ya se ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Como es habitual en la jura o promesa [a elegir por el nombrado] de los miembros del Ejecutivo, Rajoy eligió jurar su cargo ante un crucifijo, un ejemplar de la Constitución abierto por el título IV, relativo al Gobierno y a la Administración, y una Biblia de 1791 dedicada al rey Carlos IV, abierta por el Libro de los Números, capítulo XXX, sobre el voto y juramento.

Rajoy ha elegido la fórmula de la jura ante la Biblia y la Constitución, en presencia de un crucifijo, para expresar su fidelidad al cargo, la misma que utilizaron Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo y José María Aznar. Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero optaron por la promesa.

Por Nieves San Martín