'El cura Brochero habrá intercedido para que a Bergoglio lo elijan papa'

El 14 es su beatificación. Entrevista a Silvia Correale, encargada de la fase final del proceso del cura gaucho

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1700 hits

El sábado próximo, 14 de septiembre en Argentina será beatificado José Gabriel del Rosario Brochero, conocido como el cura Brochero o el cura gaucho. Un modelo para los sacerdotes no sólo en su país sino también en toda América Latina.

ZENIT entrevistó en Roma la doctora Silvia Correale, nombrada postuladora en diciembre de 2009 cuando ya había sido aprobado por la comisión de cardenales el decreto de las virtudes heroicas, y para el trabajo específico de presentar la 'positio' del probable milagro.

“Trabajamos mucho para llegar a la publicación del decreto --indicó la doctora Correale--, me sentí acompañada en este camino eclesial por Mons. Santiago Oliveira y por el cardenal Jorge Mario Bergoglio. Solía, entonces, comentar que dado que habíamos trabajamos tanto, el resultado iba a ser muy grande, una bomba eclesial. Claro nunca pensé que a los pocos meses de la autorización por parte de Benedicto XVI con la publicación del decreto, el cardenal Bergoglio sería elegido Papa, pero estoy segura que el cura Brochero intercedió ante el Señor para que iluminará a los cardenales presentes en el Conclave para la elección de un Pontífice discípulo de Cristo y misionero”.

¿No encuentra curioso que esta beatificación suceda cuando hay un papa argentino que habla de ir a las periferias?
--Silvia Correale: “Cuando me nombran postuladora, el cardenal Jorge Mario Bergoglio era presidente de la Conferencia episcopal argentina. Que la beatificación sea en el momento que hay un papa argentino que habla de ir hacia las periferias es un signo de la providencia. El 21 de diciembre cuando dimos la noticia de que se había aprobado el milagro, resalté que el cardenal arzobispo de Buenos Aires había apoyado mucho esta causa de beatificación que no era de su diócesis y seguía muy de cerca”.

¿Por qué esta causa era tan importante?
--Silvia Correale: “Esta causa tenía precedencia --dijo-- porque es muy importante para Argentina, el cura Brochero, a quien llaman el cura gaucho, cordobés de nacimiento, supo vivir su fidelidad a Cristo y a la Iglesia en su vocación sacerdotal con un lenguaje y un modo de ser muy típico de nuestra tierra, de nuestra gente. Los sacerdotes argentinos y latinoamericanos necesitan un modelo de cura santo cercano a la gente sencilla, como lo ha sido el cura Brochero”.

Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en Santa Rosa de Río Primero, en la provincia de argentina de Córdoba y entró al Seminario Mayor “Nuestra Señora de Loreto”, el 5 de marzo de 1856, cuando tenía 16 años. Fue ordenado presbítero el 4 de noviembre de 1866, mientras cursaba la licenciatura y el doctorado en filosofía, realizó su primer ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba. Obtenido el doctorado lo nombran prefecto de Estudios del Seminario Mayor. En1869 lo trasladan al curato de San Alberto, y allí supo inculturarse en la realidad de su gente.

¿Qué sucede cuando de la universidad pasa a la sierra?--Silvia Correale: Cuando él llega la gente del lugar lo recibe muy bien ya que aquella era una zona olvidada por todos, pero como el cura gaucho repetía: “Olvidada por todos pero no por Dios”. El cura Brochero es un discípulo misionero de Cristo. Es el párroco del día a día, de la gente sencilla, de la periferia total.

Las biografías que se han publicado están llenas de anécdotas, porque era un padre, un pastor. Las que conozco son atendibles. Por tradición oral se han trasmitido, la gente dice: me la contó mi tatarabuelo a mi bisabuelo etc...

El cura gaucho, ¿cómo organiza en su evangelización?
--Silvia Correale: Se dio cuenta que había que hacer todo, un trabajo espiritual, pero también era necesario un itinerario educativo para la población. Era una zona que había quedado muy aislada, no había caminos ni llegaba el ferrocarril. En la ciudad que se llamaba Villa del Tránsito, dos años después de su muerte la rebautizaron Villa Cura Brochero, hizo construir el acueducto, y de su brazo junto a algunos hombre de la zona picaron el primer camino, que después se transformaron en 200 kilómetros de vía de comunicación. Obtuvo de las autoridades mensajerías, correo y estafetas telegráficas. Proyectó el ramal ferroviario que une Villa Dolores y Soto.

Pero ya hay otros beatos y siervos de Dios en Argentina. ¿Por qué entonces la prioridad?
--Silvia Correale: Un santo nacido vivido y muerto en Argentina, no tenemos. El único es san Héctor Valdivieso pero desde muy chiquito se fue a España con sus padres que estuvieron un período en Argentina como inmigrantes, en España ingresa entre los Hermanos de La Salle y muere asesinado en el período de la persecución religiosa española. Tenemos en cambio algunos beatos y beatas: Laura Vicuña que nació en Chile y falleció en Junín de los Andes. Ceferino Namuncurá, que nació y vivió en Argentina en la comunidad mapuches y falleció en Italia. Está también la beata madre Cabanillas, que nació vivió y murió en Argentina. Tenemos a Aristide Zatti de la Patagonia, pero nació en Italia. Y también a Crecencia Pérez que nació, vivió y murió en el país y fue beatificada en noviembre de 2012.

La particularidad es que el cura Brochero era un sacerdote, hombre de oración, atento al compromiso social como fruto de su caridad pastoral. Sacerdotes así necesitamos tantos y en todas partes. Y un modelo para los sacerdotes argentinos y de Sudamérica porque no tenemos tantos sacerdotes diocesanos, párrocos modelos de santidad.

¿En concreto cómo evangelizó el cura Brochero?
--Silvia Correale: El cura se dio cuenta que la gente del lugar necesitaba construirse como persona e individuó en los ejercicios espirituales de san Ignacio el instrumento para evangelizar. Las primeras veces iba en caravana a pie para predicarlos, también acompañaba los fieles de su curato en caravana y siempre a pie para hacer los ejercicios en la ciudad de Córdoba. A un cierto punto en 1875, decidió construir una casa de ejercicios espirituales al lado de la parroquia, en lo que entonces era Villa del Tránsito. Fue una acción comunitaria con la gente de la zona. Los gauchos venían a caballo y se convirtieron personas que se dedicaban a actividades ilícitas. Para ver como funcionaba una casa de retiros, estuvo fue meses viviendo en la Casa de Ejercicios de Buenos Aires fundada por la venerable sierva de Dios María Antonia de San José (1730-1799).

¿O sea que el cura Brochero conoce a otras personas de gran virtud?
--Silvia Correale: Sí, a María Antonia, nacida en Silipica, Santiago del Estero y conocida allí como Mamá Antula (Antonia en quecha santiagueño). Ella vivió los últimos 20 años de su vida en la ciudad de Buenos Aires, y es venerable desde julio de 2010, cuando Benedicto XVI autorizó la publicación del decreto de virtudes heroicas. Actualmente la Congregación de las Causas de los Santos estudia un probable milagro atribuido a su intercesión, que es un ejemplo de vida y de fe para todas las mujeres argentinas. De su profundo amor a Dios realizó una tarea de evangelización y de educación en los valores evangélicos de la sociedad de su tiempo y por lo tanto de nuestros próceres de mayo. Por ello puede ser considerada la madre espiritual de la patria.

La llama que ella dejó encendida, a través de los ejercicios espirituales de San Ignacio, encontró en el corazón y en la mente del cura Brochero un lugar para seguir ardiendo y le indicó la tarea a realizar en su amada Villa del Tránsito.

¿Cómo muere el cura gaucho?
Visitando enfermos de lepra contrajo esa enfermedad que le obligó a renunciar al curato debiendo ir a vivir unos años con sus hermanas en su pueblo natal. Pero por pedido de los fieles de la diócesis, regresó a la casa de Villa del Transito, donde el 26 de enero de 1914 murió leproso y ciego.