El debate en la ONU sobre la clonación humana termina sin voto

Por el momento, la colación más amplia es la favorable a la prohibición total

| 327 hits

NUEVA YORK, domingo, 24 octubre 2004 (ZENIT.org).- El debate en la ONU sobre la prohibición de la clonación humana, celebrado entre el jueves y el viernes pasado, concluyó sin que se llegara a una decisión en el comité jurídico de la Asamblea General de la ONU, creado para que elabore una convención internacional sobre el tema.



Si bien todos los países estaban de acuerdo en prohibir la clonación humana con fines reproductivos, ha creado divisiones la posibilidad de permitir la clonación de embriones humanos con objetivos de experimentación médica.

Costa Rica presentó una resolución, apoyada por 64 países, que goza del apoyo de la Santa Sede, que pide la prohibición total, pues esta posibilidad implica la eliminación de embriones humanos.

Bélgica, por su parte, ha presentado una resolución diferente que busca permitir la clonación comúnmente llamada «terapéutica». A favor de esta posición se han expresado Gran Bretaña, España, Francia, Japón, al rededor de otros 18 países, así como el mismo secretario general de la ONU; Kofi Annan.

El debate se ha hecho particularmente intenso en plena campaña electoral estadounidense, pues George Bush es partidario de la primera propuesta de prohibición, mientras que John Kerry es favorable a la segunda.

Por este motivo, fuentes diplomáticas han informado que la discusión sobre la convención para la prohibición mundial de la clonación se retomará después de las elecciones del 2 de noviembre.

El arzobispo Celestino Migliore, quien intervino en el debate en calidad de observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, ha explicado que el «no» a toda clonación humana tiene una razón ética profunda: «No se puede utilizar la vida humana para salvar otra, y, además, en este caso se utilizaría una gran cantidad de embriones».

La Santa Sede, añadió en declaraciones a «Radio Vaticano» este sábado, acompaña este «no» con otro «sí» al «uso de las células madres adultas para este uso terapéutico», pues no implica la muerte de seres humanos en un estadio incipiente de vida.