El derecho a la objeción de conciencia existe antes que la ley

Afirma Rafael Navarro Valls en un congreso de juristas católicos  

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MADRID, lunes 21 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- Cualquier persona puede recurrir a la objeción de conciencia aunque no haya una ley que específicamente la reconozca, afirmó el catedrático de Derecho Eclesiástico y académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, Rafael Navarro Valls. 

Su intervención tuvo lugar este sábado en el I Congreso de Juristas Católicos organizado por la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria San Pablo CEU. 

El congreso se ha celebrado este viernes y este sábado en la Universidad San Pablo-CEU de Madrid en torno al tema "Derecho y Moral", informó el servicio de prensa de dicha universidad. 

Navarro Valls ofreció su exposición basada en la defensa del derecho a la objeción de conciencia a partir del debate que en estos momentos tiene lugar en España.  

"Se le ha metido en la cabeza a alguna sala de Tribunal Supremo que para que una objeción de conciencia sea efectiva es necesario que haya una ley que expresamente la reconozca", afirmó. 

También trató  otras cuestiones, como la nueva ley sobre el aborto que el Gobierno prepara, y que calificó como "anticonstitucional". 

Para el jurista, el proyecto de ley sobre el aborto del Gobierno socialista quiebra el principio de que la vida del nasciturus es algo merecedor de tutela, consagrado por una sentencia del Tribunal Constitucional del año 1985. 

Navarro Valls opinó que, en el proyecto del Gobierno, el aborto no se presenta como un conflicto de intereses, sino "como la imposición de una voluntad". 

El catedrático también afirmó  que si efectivamente el Gobierno tratara de defender la voluntad de la embarazada, sería necesario que, además de la posibilidad de abortar, las autoridades públicas ofrecieran una serie de prestaciones que ayudaran a la mujer a completar su proceso de gestación. 

Con estas ayudas, que podrían canalizarse a través de la Seguridad Social, dijo, "el legislador demostraría que su intención no es masacrar miles de fetos al año, sino cumplir realmente con la voluntad de la madre". 

Sobre este proyecto de ley, el abogado del Estado Jesús Trillo-Figueroa afirmó el viernes en el mismo congreso que en él, el principio de generalidad de la ley se ve sustituido por "la ley de que lo que vale es lo que apetezca". 

"Sobre ello se construye la aberración de decir que se tiene derecho a un hijo -advirtió-. ¿Acaso un hijo puede ser objeto de derecho?" 

El abogado alertó  que "se está imponiendo en España de manera inadvertida a través del Derecho".  

En este sentido, apuntó no sólo a la última ley sobre el aborto y a otras como la que regula el "matrimonio" homosexual, sino también a la jurisprudencia manada en los últimos años del Tribunal Constitucional. 

Para Trillo-Figueroa, ésta última resulta "la más inquietante" y, de seguir en la misma línea, podría "cambiar las cosas de verdad".

La primera edición del Congreso de Juristas Católicos ha  buscado agrupar a los juristas católicos para poner en común sus inquietudes y crear foros de debate que favorezcan la discusión, explicaron los organizadores en la clausura. 

Entre las conclusiones del encuentro, destacaron el  rechazo de la visión laicista del mundo actual, que pretende confinar la religión al ámbito individual; las implicaciones  en la concepción del ser humano; la  reivindicación  del valor de una antropología metafísica; y la importancia del valor de la familia, el matrimonio, la paternidad y la maternidad.