El diálogo de la Iglesia con la cultura «es vital» para la evangelización, asegura el Papa

Invita a los obispos mexicanos a «revisar nuestras mentalidades»

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CASTEL GANDOLFO, jueves, 15 septiembre 2005 (ZENIT.org-El Observador).- Benedicto XVI considera que en la era postmoderna el diálogo entre la Iglesia y la cultura es «vital» para la evangelización.



Así lo expuso al segundo grupo de obispos mexicanos en «ad limina apostolorum» al Papa y a sus colaboradores de la Curia romana, a quienes invitó este jueves a «revisar nuestras mentalidades».

«Como Iglesia misionera --dijo el pontífice a los prelados del noreste y centro de México--, todos estamos llamados a comprender los desafíos que la cultura postmoderna plantea a la nueva evangelización del continente».

«El diálogo de la Iglesia con la cultura de nuestro tiempo es vital para la Iglesia misma y para el mundo», afirmó.

En particular, señaló que «es una tarea apremiante» formar «de manera responsable la fe de los católicos, para ayudarlos a vivir con alegría y osadía en medio del mundo».

«Por ello, la catequesis, junto con la enseñanza de la religión y de la moral, ha de fundamentar cada vez mejor la experiencia y el conocimiento de Jesucristo a través del testimonio vivo de quienes lo han encontrado, con el fin de suscitar el anhelo de seguirlo y servirlo con todo el corazón y toda el alma», recalcó.

Este trabajo de evangelización de la cultura requiere vida de oración, pues «el nuestro es un tiempo de continuo movimiento, que a menudo desemboca en el activismo, con el riesgo fácil del "hacer por hacer"».

«Todo ello implica», dijo el Papa a los prelados, implica «la necesidad de revisar nuestras mentalidades, actitudes y conductas, y ampliar nuestros horizontes, comprometiéndonos a compartir y trabajar con entusiasmo para responder a los grandes interrogantes del hombre de hoy».

La formación de los cristianos y la evangelización de la cultura también servirá como respuesta al fenómeno de la expansión de sectas religiosas, sumamente mencionado en los informes que los obispos mexicanos han entregado con motivo de la visita al Papa.

«La actividad de las sectas y de los nuevos grupos religiosos en América», reconoció, «lejos de dejaros indiferentes, ha de estimular a vuestras Iglesias particulares a ofrecer a los fieles una atención religiosa más personalizada, consolidando las estructuras de comunión y proponiendo una religiosidad popular purificada, a fin de hacer más viva la fe de todos los católicos», propuso.